
Tasa de basura en Quito eleva planillas de agua: usuarios denuncian cobros excesivos
Quejas en Quito por cobro de la Tasa de Recolección de Basura en la factura del agua
Desde hace seis días, los usuarios del servicio de agua potable en Quito comenzaron a notar un cambio en sus planillas: la Tasa de Recolección de Basura (TRB) ahora se cobra a través de la factura del agua.
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“No puedo pagar”: historias de afectados por la nueva tarifa en Quito
Esta medida, aprobada por el Concejo Metropolitano, ha generado una ola de quejas y reportes de ciudadanos, que aseguran que los valores a pagar se han duplicado e incluso triplicado en comparación con lo que cancelaban anteriormente.
La nueva metodología establece una tarifa progresiva, calculada según el consumo de agua potable. Sin embargo, para muchos usuarios, la “correlación técnica” propuesta por el Municipio (mayor consumo de agua implica mayor generación de residuos sólidos) no se refleja en la realidad.
Ayer, varios usuarios acudieron a la agencia matriz de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps) para presentar sus quejas y solicitar información sobre los altos montos. Entre ellos estaba Carlos Caiza, del sector de Píntag (suroriente), quien relató que su planilla anterior era de $7 y ahora asciende a $140.
“No puedo pagar esto, es exagerado”, sostuvo. Intentó acogerse a un plan de pagos, que le permitiría cancelar $29 durante seis meses, pero en la caja le informaron que debía cubrir primero la TRB, que asciende a $40. “No sé por qué estos valores, antes no había problemas”, dijo molesta.
Escasez de agua y facturas altas: la contradicción que denuncian los usuarios
Fanny Cóndor, residente de Calderón (norte), también mostró su preocupación. Posee una casa de tres pisos habitada por siete personas y asegura que su planilla pasó de $48 a $119. De ese total, $68 corresponden al consumo de agua y $51,40 a la TRB. “No me quejo del servicio de recolección, que es bueno, pero los valores son impagables. Soy de la tercera edad y gano cinco dólares diarios lavando platos”, manifestó.
Víctor Posso
Otra usuaria afectada es María Espinosa, de San Juan de Calderón, donde el agua ha sido escasa durante meses. En su planilla figura un consumo de 4,68 metros cúbicos, pero la factura asciende a $18,94. “Antes pagaba máximo seis dólares. No me parece justo ni que refleje la realidad de nuestro sector”, enfatizó.
El caso de los condominios y edificios con medidores comunales también ha generado polémica. Víctor Posso, administrador de la Torre 11 del Conjunto San Isidro del Inca (norte), contó que antes el rubro era de $3,60 por departamento, pero ahora llega a $15, más del cuádruple. Según Posso, el cálculo no considera que varios conjuntos residenciales comparten un medidor general, lo que provoca que el consumo acumulado eleve la tarifa individual.
“Se olvidaron de analizar los sistemas de medidores comunitarios. Esto afecta directamente a los copropietarios, quienes terminan pagando una alícuota mucho más alta”, indicó.

¿Por qué aumentó la planilla del agua potable en Quito?
Marcelo Aguas, jefe del Departamento de Catastro, Facturación y Control de Actividades Comerciales de Epmaps, explicó que la TRB no es un rubro nuevo. “Antes se cobraba en la planilla de luz, ahora se adosa al consumo de agua potable con base en análisis técnicos”. Según la empresa, 6 de cada 10 usuarios mantienen el mismo valor o incluso pagan menos que antes, mientras que los incrementos se registran principalmente en edificios con medidores comunales.
Analía Ledesma
“Lo que pueden hacer es independizar el medidor. El cobro sigue estando en rango de residencial”, sugirió Aguas, quien aseguró que las solicitudes de nuevos medidores han aumentado entre un 25 % y 30 % y que la Epmaps cuenta con capacidad operativa para atenderlas.
El concejal Andrés Campaña expresó preocupación ante las quejas ciudadanas y confirmó que se evalúan las razones de los incrementos. “Se considera la planilla del mes anterior, no la actual, y factores como el aumento de consumo durante el ‘veranillo’”, explicó.
Por su parte, la edil Analía Ledesma cuestionó la aplicación de la tasa. “Aunque se argumente una correlación cercana al 92 % entre consumo de agua y generación de residuos, al menos cuatro de cada diez hogares han registrado incrementos significativos. Exigimos auditoría independiente, publicación transparente de criterios y correctivos inmediatos para que familias de ingresos medios y bajos no asuman una carga desproporcionada sin mejoras visibles en el servicio”.
También hubo críticas porque el Municipio habilitó una calculadora digital de la tasa de recolección, que permite a los ciudadanos estimar de manera rápida el valor a pagar según su consumo mensual de agua. Sin embargo, algunos usuarios cuestionan que no todos tienen acceso a internet ni saben cómo utilizar la herramienta, como lo manifestó Teresa Sánchez, moradora de Solanda (sur).