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Jóvenes. Los creadores usaron un formato de anime japonés.Tomado de la red

Jóvenes otavaleños, al rescate de su lengua

Con el cortometraje “Aya Somos” resaltan su orgullo por el quichua

Un grupo de jóvenes indígenas del cantón Otavalo produjo un cortometraje animado titulado “Aya Somos” que se dio a conocer al público en diciembre pasado y que impulsa el orgullo por su cultura ancestral y por el idioma quichua, especialmente entre la niñez de la comunidad.

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El grupo usó el formato de anime japonés y tiene como objetivo hacer que las nuevas generaciones se reconecten con sus raíces.

La obra dura nueve minutos y sigue las aventuras de Aya, un guerrero mítico otavaleño, y otros personajes que interactúan bajo la mirada de un cóndor, símbolo andino de poder y energía. La historia se desarrolla en los paisajes de ese cantón de la provincia de Imbabura.

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El proyecto fue dirigido por Tupac Amaru, quien explicó a la prensa que la película forma parte de “un esfuerzo por mantener vigentes los usos, costumbres, el idioma y la espiritualidad otavaleña en medio de la creciente influencia externa”.

Otros personajes destacados

Entre los otros personajes están Ayaruku, que encarna un espíritu libre e incontenible; Ayawa, que representa la esencia femenina y lo sublime; y Ayaku, un niño que simboliza la ternura. En un momento clave de la historia, estos personajes ejecutan danzas con instrumentos tradicionales y se adentran en una cueva oscura, un símbolo de la globalización, donde se les encomienda la tarea de convertirse en nuevas semillas que fortalezcan su pueblo.

En total, el corto incluye 12 personajes que hablan quichua, algo poco común en producciones audiovisuales previas en el país, que normalmente utilizan el español. Para Amaru, el quichua no es solo un idioma, sino “la vibración que da sentido a la existencia”, y sin él los niños pierden herramientas de comunicación, sentido de pertenencia y vitalidad cultural.

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