
Rony Torres y su comedia: “La Residenta me subió la plusvalía”
El comediante reconoce que su personaje más reciente amplió su público y fortaleció su presencia en urbanizaciones
El comediante y creador de contenido Rony Torres (36) ha transitado del suburbio de Guayaquil a la ciudadela Los Esteros y, actualmente, a una urbanización en la vía a la Costa. Asegura que todo lo que ha conseguido ha sido gracias a sus personajes: La Palominha y, recientemente, La Residenta, una vecina vigilante que reclama y está atenta a cada movimiento dentro de la urbanización. Su popularidad ha crecido de forma sostenida.
La comedia siempre ha sido parte de su vida…
Siempre me gustó. De niño veía parodias e imitaba personajes. Cuando trabajé en radio se dio la oportunidad. Ahí empecé a hacer comedia con La Palominha en Onda Positiva; luego fui a Canela. En la pandemia me convertí en un desempleado más y tuve que incursionar en redes sociales. Soy de los influencers que crecieron en Facebook y YouTube. Ni en la radio logré ese boom. Me encanta contar chistes, creo que eso es lo mío, aunque en la vida real soy serio.
Generalmente, los comediantes cuando se suben al escenario sacan a flote su otra personalidad.
Eso ocurre. Soy muy serio; en el escenario me transformo. Me cuesta iniciar una conversación cuando conozco a alguien. En el mundo de la comedia he involucrado a mi familia: mi esposa, Angie Cisneros, y mi hija, Alejandra. Mi humor es blanco, sin patanadas, tampoco me agrada el doble sentido ni las groserías.
Muchas veces la vulgaridad es el recurso fácil de algunos...
No es mi caso. Sé que hay gustos para todos, pero no es mi estilo. La Palominha es humor blanco.
El personaje de La Palominha le exige más en su caracterización.
Así es. Requiere más maquillaje y toma más tiempo prepararla. Por eso quise que La Residenta no se complique tanto en el vestuario. Ella solo usa gafas, pelucas y el saco; el resto lo pone el toque creativo.
La Residenta es un personaje que le ha dado mucha popularidad
Surgió en noviembre del año pasado y ha sido una locura. Me llaman las marcas y ofrezco shows hasta en isla Mocolí. Con La Palominha jamás ocurrió aquello. Paso mucho tiempo en Samborondón y, por lo general, las mujeres me contratan porque los fans son los esposos. Casi siempre es para reuniones privadas.
¿Por qué cree que es tan popular?
La gente se identifica. Todos tenemos una residenta cerca. Nos han llamado la atención por dejar la basura en cualquier parte, por un mal parqueo o nos han destrozado en los grupos de WhatsApp de las urbanizaciones.
¿Es la vecina que lo ve todo?
Es la vecina que cuida el bien común porque, como dice, “sus derechos terminan donde empiezan los de los demás”. Esa frase se volvió viral. También repite “le bajó la plusvalía” o “tú sales del barrio, pero el barrio no salió de ti”. Si le preguntan a La Residenta, dirá que el barrio no ha salido de Rony; que él siempre lo visita. Ella no lo hace porque le baja la plusvalía (risas).
¿Los propios vecinos son los que le envían las denuncias?
Ellos cuentan todo para que La Residenta actúe. Le envían fotos del vecino que sacó al perro sin correa o del que lavó los muebles y los puso a secar fuera de la casa. Le dan mucho material. En Carnaval querían sacar las piscinas; eso es muy de barrio.
Pero malos vecinos hay en todos lados.
Así es. En Carnaval, La Residenta la pasó muy mal; algunos querían hacer lo que les daba la gana y eso ella no lo permite. Está cansada de darle buenos consejos.
“Creo que se convertirá en un personaje icónico”
A veces, los comediantes se inspiran o reciben influencia de otros
La copia no existe; cada quien le da su estilo. La Palominha tiene como inspiración a La Vecina, personaje de Tomás Delgado, quien es mi compadre y padrino de mi hijo menor. También considero que el venezolano Marko es una influencia, un modelo como comediante e influencer.
¿Qué satisfacciones le ha dado este personaje?
Me abrió la puerta a un público nuevo. No me han invitado a la casa de un político, aunque algunos me siguen, al igual que jugadores conocidos. En La Noche Amarilla, Máximo Banguera me pidió un saludo para su mamá. No pienso crear otro personaje por ahora; sería boicotearme. Creo que se convertirá en un personaje icónico y se quedará, como La Vecina.
¿La Residenta podría dar el salto a la TV en un espacio comunitario?
Sería una buena experiencia. Podría exponer denuncias y diferentes casos de la comunidad. Ella desbarrializaría algunos en TV nacional.
¿Considera que ya es tiempo de irse de gira a Estados Unidos o a Europa?
Existen esos planes, pero es necesario la visa de trabajo para Estados Unidos. La tenía, pero se caducó y aún no la renuevan.
¿Cómo se lleva Rony con La Residenta?
No tan bien. Chocamos un poco. Ella quiere que me urbanice; dice que estoy en negación, pero me tiene paciencia.
¿Cómo encontró usted el amor?
Llevamos 15 años juntos. Yo era cantante de una orquesta y mi esposa bailaba en un grupo de tecnocumbia. Nos conocimos en un show en Puerto El Morro, cerca de Playas. Por circunstancias de la vida, un día nos fusionamos en una presentación; como eran mujeres las que bailaban, se dio esa conexión y desde entonces seguimos juntos.
“No puedo hacer nada que me baje la plusvalía”
Antes usted vivía en el suburbio de Guayaquil, luego en el sur y ahora en la vía a la Costa… ¿Esos cambios los ha logrado a través de sus personajes?
La Palominha me dio todo: casa y carro. Espero que La Residenta me dé más. Nací en el suburbio; para vivir mejor me mudé al sur y después se dio la oportunidad de ir a una urbanización. Ahora estoy en el ojo de todos; no puedo hacer nada que me baje la plusvalía a mí mismo. El personaje cuenta el diario vivir con frases propias. Creo que La Palominha conecta con el estrato popular y La Residenta con un nivel medio alto. Con el humor tengo públicos diversos. Mi vida ha estado marcada por hechos que considero milagros.
¿A qué se refiere?
Nada es suerte, es Dios. Soy cristiano; somos una familia de fe. Tengo un hijo, Elian, de siete meses; se enfermó con hipertensión pulmonar e infección de órganos, recién nacido. No tenía seguro médico y la cuenta en UCI llegó a 18.000 dólares. Mis colegas organizaron el show Humor al rescate y con eso pude pagar los gastos. Es mi hijo menor; también tengo a Sebastián, de 15 años, de una relación anterior.
Le está sacando el jugo al personaje...
Lo tengo claro, hay que aprovecharlo. Acabo de grabar un comercial y estoy ofreciendo shows con La Mofle, viernes, sábado y domingo, en el teatro Las Cámaras. Las marcas me buscan.
En 2016 se salvó de morir en un accidente de tránsito en el que falleció su padre, una experiencia muy dolorosa
Simplemente no me tocaba. En ese accidente murió mi padre, Exon Torres, cuando el bus se cayó a un abismo en la vía Cuenca-Molleturo. Él era uno de los cantantes de la orquesta Urakan Tropical. Murieron cuatro personas. Fue muy doloroso para la familia y la agrupación
Créditos:
Fotos: Andrés Jurado (Ig: @andresjuradoch).
Producción: Alejandra Cereceda.
Maquillaje: Diana Rodríguez (Ig: @dianaborbormua).
Locación: Magnolia Rooftop Wyndham Garden (Ig: @magnolia_rooftop).
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