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Karime Borja: "Si yo le hubiese dicho no a mi hijo, mi vida nunca habría sido igual"

La reina de Guayaquil 2018 dice que nació para ser madre. Mateo tiene nueve meses y es el motor que la impulsa.

Karime Borja
Corrió el riesgo de perder la corona cuando salió embarazada.Juan Faustos. // EXPRESO

Cuando la reina de Guayaquil 2018, Karime Borja Ansaldo (22), se enteró que esperaba un hijo, nunca le pasó por su mente no tenerlo, a pesar de que sabía que corría el riesgo de perder la corona y que las críticas le iban a llover.

Mateo, fruto de su relación con Matthew Lapo, tiene nueve meses y se ha convertido en el motor que la impulsa y la alegría de su vida.

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¿Cómo le cambió la existencia la maternidad?

'El Gordo' nació el 19 de noviembre. Me cambió en todo, en mi manera de pensar y actuar. Desde que los hijos vienen al mundo, están en la cabeza. Él siempre está primero. Ahora converso con mis amigas, les doy consejos o sermones de mamá (risas). Ellas me dicen que la maternidad me ha cambiado. Pero es increíble.

¿Ahora entiende mejor a su progenitora?

Totalmente. A ella y a mi hermana (ambas se llaman Fadua) que es divorciada y tiene dos hijos. Antes le preguntaba a mi hermana por qué se complicaba tanto, ahora la entiendo. Mis sobrinos son un terremoto, él mío también. Cuando Mateo llora, se me parte el corazón, imagino cómo se habrá sentido mi mami cuando alguien me partió el corazón o cuando quedé embarazada siendo reina de Guayaquil.

¿Qué ha sido lo más complicado de esta etapa?

No soy madre a tiempo completo; trabajo, estudio Psicología, una niñera me ayuda. Si tuviera que hacerlo todo, lo haría con gusto. Me le saco el sombrero a las mamitas solteras. Es un gran desgaste de energía y emocional, de eso nadie nos habla, solo de lo maravilloso que es. Tenemos que estar bien para ellos, porque sienten todo, si estamos nerviosas, ansiosas o tristes. Si hubiera tenido gemelos me hubiera pegado un tiro (risas).

¿Las malas noches fueron un dolor de cabeza?

'El Gordo' recién tiene un mes durmiendo toda la noche, durante 8 meses hizo lo que quiso. No soy partidaria de darle biberones con agua y dejarlo llorar. Para mí es un pecado, mi mamá se enoja. Como estudio Psicología, entiendo lo de la teoría del apego. Cuando se los deja llorar y no atiendes sus necesidades, los niños creen que así será su vida. 

Voy a su ritmo, obviamente estableciendo disciplina y horarios en lo referente a comida y siestas. Poco a poco cogió el ritmo, ya se duerme a las 7 o a las 8 de la noche y se despierta a las 7 de la mañana. Le di el seno hasta el séptimo mes, siempre le di mixto, es decir, también fórmula. A los 7 meses le salieron los dientes y muerde (risas).

¿Por qué es un ‘terremoto’?

Es hiperactivo, pero agradezco que sea así porque muchas mamás tienen hijos con problemas en el corazón, en el cerebro y con otras dolencias. En cambio, Mateo es sano, me saca canas verdes porque todo el tiempo quiere jugar. Está descubriendo. Es mi engreído. Solo dice teta, cuando diga mamá, me muero. 

Soy llorona, es una experiencia inexplicable ser madre. Creo que nací para serlo. No tenerlo nunca fue una opción. Si yo le hubiese dicho no a mi hijo, mi vida nunca habría sido igual, estuviera muerta en vida. Quiero dos niños más.

¿Qué consejos le dio su mamá?

Todos, pero a veces se enoja porque no le hago caso. Me decía que lo deje llorar, que no lo tenga siempre en los brazos. Lo hago porque ahora puedo, quiero disfrutarlo al máximo. Tal vez cuando llegue mi segundo bebé, en unos cinco o seis años, no tenga tanto tiempo porque mi vida estará más complicada con otras actividades o con mi empresa.

¿Durante la cuarentena se enfermó su familia?

Nadie de mi familia se enfermó. 'Al Gordo' no le ha dado ni gripe, es fuerte. Lo cuido esta vida y la otra. Soy supertraumada con su alimentación, cero sal y azúcar, nada frito. Solo come pollo, pescado, hígado, pavo y muchos vegetales. Son hábitos, pero no podré evitar que coma otros alimentos cuando crezca.

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Una cuarentena con un recién nacido no debió ser fácil y además usted es primeriza…

Mateo tenía tres meses, fue supercomplicado. De un momento a otro nos encerraron. Los tres estábamos solos en el departamento, había que limpiar la casa, cocinar, lavar, entonces teníamos un perro y tuvimos que adaptarnos al 'Gordo', no nos dejaba descansar. Además había que seguir las medidas de bioseguridad, desinfectar todo. 

En un momento no aguanté, tuve que irme a la casa de mi mamá. Me dolía la espalda, me deprimí, me sentía inestable emocionalmente, a veces me peleaba con Matthew, en fin. Pero a la vez aprendimos hartísimo y nos complementamos como familia.

¿Se le aligeró un poco la vida cuando se fue a la casa de su mamá?

Fue otra historia porque a Mateo le dio ansiedad, lloraba todo el día porque estaba en un lugar nuevo. El doctor nos dijo que el cambio le había afectado. Era otro, ya no se reía, estuvo una semana irreconocible. Le pasé el huevo como 500 veces. El médico me decía que no crea en brujerías, pero no me importaba, además lo bañaba. Como le daba el seno, tuve que tranquilizarme porque el niño sentía todo.

¿Cómo la ayuda su pareja?

Mi novio esposo, como lo llamo porque aún no nos hemos casado, es un súper buen papá, le encanta ayudar en todo. Hace lo mismo que yo, lo único que no puede es darle el seno (risas). Cuando nos regresamos a la casa, contratamos una niñera. Ya volvió a los estudios de Ingeniería Eléctrica y trabaja con su padre.

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¿Los planes de matrimonio quedaron en pausa?

Los planes de boda estaban previstos para este año. En Orlando, Estados Unidos, nos comprometimos, pero por la pandemia hay que esperar; además quiero una ceremonia linda y planificada. Para ello se necesita tiempo y dinero. Tal vez en el 2021. Lo que sí deseo es bautizarlo pronto. Mi mejor amiga (Alejandra) será la madrina, aprovecharé que vendrá en noviembre, ella vive en Estados Unidos.

Antes de enterarse que iba a ser madre tenía planes de estudiar en el extranjero...

Tenía muchos planes, pero todo cambió. Antes del certamen obtuve una beca para estudiar en Estados Unidos. Quería seguir Psicología Criminal, pero me quedé y gané el concurso. No tengo previsto viajar por ahora. Tal vez los dos hagamos un masterado más adelante, dependerá de muchas situaciones.

Son tiempos difíciles para la crianza de hijos…

Anhelo que mi hijo sea un buen chico en todos los sentidos. Pondré mis esfuerzos para aquello. Los valores se fomentan en la casa, no se los puede dejar a la deriva. La famosa forma de criarlos ahora es dejarlos que ellos decidan, lo harán cuando sean grandes. No es así, deben tener reglas y disciplina. Quisiera que sea respetuoso, tolerante, educado, que no sienta odio. Mi hijo Mateo será un bacán (risas). Yo lo sé en mi corazón.

El certamen Reina de Guayaquil ya dio un giro en lo referente a sus reglamentos. Se permiten aspirantes casadas o con hijos, no solo solteras.

No creo que participe una mamá porque seguramente están muy complicadas en las casas, con las clases virtuales y además preocupadas por cuidar a sus hijos. No es el año para las mamitas. Además, las aspirantes necesitan tiempo disponible porque es evento tras evento, ensayos… Son muchas actividades y más si se convierte en reina.

Es tiempo de emprendimientos. ¿Cuál es el suyo?

Antes de la pandemia lancé la tienda de ropa Widad co., es online. Widad es mi segundo nombre. Además abriré un spa de pestañas y cejas en aproximadamente dos semanas.

Karime Borja
Tiene 22 años y su pareja se llama Matthew Lapo.Juan Faustos. // EXPRESO