
Ana Cristina Delgado crea detalles florales para San Valentín desde Manta
En su florería Cherry Blossom destacan las flores que duran años, manos ecuatorianas y la visión de crear comunidad
En Manta, donde el mar marca el pulso de la ciudad, hay historias que también florecen. La de Ana Cristina Delgado es una de ellas. Apostó por crear arreglos florales y, hoy, su visión se resume en una idea que guía cada decisión de su marca: “Emprender con flores es un compromiso. Con mis clientes, con mi equipo, con mi ciudad y también con mi país.”
Su historia no nace en un taller floral, sino en los pasillos del hotel en el que laboraba. Ahí, entre eventos y montajes, primero observó, luego aprendió y después creó. Hasta que entendió que su sensibilidad también podía convertirse en negocio.
Se especializó en Event and Wedding Planner y desde entonces para Ana Cristina, las flores nunca fueron solo un producto: “Quiero demostrar que Ecuador no solo exporta materia prima, también puede exportar producto terminado de lujo.”
Hoy, bajo el nombre Cherry Blossom, sus arreglos cuentan historias antes de que alguien diga una palabra. Hay algo artístico en la forma en que hace los arreglos. Y en medio de esa estética, una certeza que desafía los algoritmos de las redes sociales: “La tecnología puede cambiar muchas cosas, pero el detalle físico sigue teniendo un valor emocional enorme.”
Quizá por eso su marca no solo vende arreglos: abrió un mercado donde antes no existía. Cambió hábitos, despertó romanticismo y sembró nuevas ideas de emprendimiento en su ciudad.
En un puerto donde todo llega y todo parte, ella decidió quedarse y hacer florecer algo propio. Y que, a veces, los cambios más profundos empiezan con algo tan simple y tan poderoso como una flor.
La entrevista
¿En qué momento decide apostar por las flores como emprendimiento?
Renuncié al hotel cuando tenía alrededor de 21 años. Fue mi gran escuela: aprendí marketing, ventas, manejo de eventos y negocio real. Vi que en Manta había un vacío total en el mercado de las flores preservadas y así entendí que ese era el enfoque.
Después del boom del mes de diciembre, ¿San Valentín es realmente ‘la Navidad de las flores’?
Totalmente. Diciembre es como el calentamiento. Es un mes muy bueno, pero febrero es explosivo. El movimiento de diciembre nos prepara para lo que viene en San Valentín. Ademas, las tendencias internacionales, impulsadas por redes sociales, han hecho crecer muchísimo el mercado.
¿Cree que el romanticismo sigue vivo en la era digital?
La tecnología puede cambiar muchas cosas, pero el detalle físico sigue teniendo un valor emocional enorme. La flor sigue siendo un símbolo.
¿Qué rol han jugado las redes sociales en ese cambio cultural?
Un rol gigante. Hoy nuestros clientes son desde adolescentes hasta adultos mayores. Los más jóvenes son súper detallistas y abiertos a probar cosas nuevas.
¿Cuáles han sido las ‘espinas’ del emprendimiento?
Para mí es importante la calidad para que la marca crezca. Al inicio hubo mucho prueba y error. Probamos con varios proveedores hasta encontrar el que tenía la calidad exacta que buscábamos. Otra espina fue que, uno o dos años después de que abrimos, empezaron a aparecer copias. Ya no me quejo, eso también ayudó a abrir el mercado.
Sus arreglos también destacan por las bases. ¿Qué tan importante es ese detalle?
Es parte del diferenciador, hay desde baldes con pan de oro hasta macetas especiales. También queremos crecer junto a otros emprendedores ecuatorianos. Por eso tenemos alianzas con marcas de cerámica en Manta: ellos crean los jarrones y nosotros desarrollamos la propuesta floral.
Hablemos de tendencias. ¿Qué está marcando el 14 de febrero?
En preservados, los arreglos con mezcla de flores son espectaculares: hortensias, mini rosas, ranúnculos. Son románticos, diferentes y con muchísimo detalle. Y claro, el clásico nunca falla: la rosa roja en domo. También los diseños en forma de corazón siguen siendo súper buscados.
¿Cómo conecta con la creatividad para crear tantos diseños?
A veces nace sola. Otras veces ayudan los viajes, los libros, el arte. Las ciudades inspiran. Por ejemplo, me encantaría lanzar colecciones inspiradas en la Toscana o en el romanticismo de París.
Después de casi siete años emprendiendo, ¿qué significa hoy para usted trabajar entre flores?
Es un compromiso. No solo con mis clientes, con mi equipo y con mi ciudad, también con mi país. Quiero demostrar que Manta también habla el lenguaje de las flores y que Ecuador no solo exporta materia prima, sino que puede exportar producto terminado de lujo.
Tips para flores preservadas
- Vida útil: Pueden durar entre 2 y 5 años, dependiendo del cuidado. En algunos casos, incluso más.
- Evite el agua: Las flores preservadas no deben mojarse ni estar en ambientes muy húmedos.
- Ojo con el sol: La exposición directa puede alterar el color y la textura.
- Manténgala lejos del polvo: Ubícalas en espacios limpios para conservar su acabado.
- No las manipules constantemente: Mientras menos contacto, mejor se conservan.
- Aprovecha el mantenimiento: Si un pétalo se desprende o el arreglo necesita retoques, puede repararse.
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