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Ami Ocampo.
Ami Ocampo viajará a Bolivia en febrero.Andrés Jurado.

Ami Ocampo: “Yo era una mujer muy insegura”

Su estatura, antes motivo de burlas, ahora es su orgullo.
La manabita representará al país en Reina Hispanoamericana

A sus 22 años, la manabita Ami Ocampo representará al país en Reina Hispanoamericana, que se desarrollará el 21 de febrero en Santa Cruz, Bolivia. La ecuatoriana tiene previsto viajar el 4 de ese mes para cumplir con la agenda previa del concurso.

No es la primera vez que pisa una pasarela. En 2024 fue virreina de Manta y posteriormente participó en Miss Ecuador, concurso en el que logró posicionarse como una de las finalistas. Con 1,85 metros de estatura y medidas 90-65-100, su porte y presencia llaman la atención.

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Más allá de los concursos de belleza, también destaca por su faceta emprendedora. Está al frente de una florería virtual, mientras cursa la carrera de Ingeniería de Software en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí. Además es modelo desde que se inició en los certámenes.

Aunque vive un gran momento, atravesó una etapa de inseguridad muy fuerte. ¿Qué ocurrió?

Yo fui una mujer muy insegura, porque mis compañeros del colegio se burlaban de mi estatura, me hacían bullying. Es raro ver mujeres altas en Ecuador. Me llamaban Slenderman, un monstruo. Fue una etapa muy dura, pero gracias a los concursos de belleza logré transformarme.

¿Cómo influyó el modelaje en ese proceso?

En los certámenes y en el modelaje prefieren a las mujeres altas, y lo que antes veía como un defecto se convirtió en una gran fortaleza. Ahora mi estatura es una de mis mayores virtudes: mientras más alta eres, más destacas. Me siento feliz y orgullosa.

"No tenía autoestima"

¿Cómo era su autoestima en ese entonces?

No tenía autoestima, no había construido amor propio. Era una persona muy tímida, que casi no hablaba y era poco comunicativa. Eso debido al acoso que vivía. Por suerte, todo eso ya es una historia pasada.

En momentos así, la familia suele ser decisiva. ¿Fue su caso?

Totalmente. Mis padres, Manuela y Oliver, fueron fundamentales en el proceso. Siempre me decían que debía amarme y que no le diera importancia lo que pensaran los demás. Su apoyo fue esencial para salir adelante.

También encontró refugio en el arte.

El arte me ayudó muchísimo a sanar. Soy una persona artística, me encanta dibujar y pintar. Incluso tuve un emprendimiento de dibujos. Gracias al arte, mejoré mi salud mental.

¿De ahí nace su proyecto social?

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Así surgió Sanarte, un proyecto social que inició cuando fui virreina de Manta. A través de este ayudamos a niños y jóvenes a construir amor propio a partir de un talento que tengan y puedan desarrollar.

¿Por qué cree que debería convertirse en la nueva soberana hispanoamericana?

Mi fortaleza es mi historia. Creo en el poder transformador de los certámenes y me siento orgullosa de ser ecuatoriana. A pesar de las situaciones que atravesamos, no hay nada que nos borre la sonrisa ni el amor que sentimos por nuestra gente.

¿Cuáles considera que son sus puntos débiles?

Soy una persona muy sensible. En este momento me encuentro alegre, pero también cansada, ansiosa y algo nerviosa. Viajo sola, aunque al llegar me reuniré con las demás candidatas. Llevaré detalles elaborados en paja toquilla, para que puedan conocer un poco más de Ecuador y de Manabí.

Ami Ocampo.
Cuando era niña sus compañeros le hacían bullying.Andrés Jurado.

“Quiero inspirar con mi historia”

¿Los concursos terminan con este reinado?

Continuaré. Mi sueño es representar a mi país en el extranjero. Pronto lo haré y quiero que se mencione a Ecuador. Me llama mucho la atención Miss Cosmo en Vietnam. Los concursos son una plataforma para inspirar con tu historia. Existen muchos certámenes y cada uno busca un perfil específico. Creo que el (concurso) Reina Hispanoamericana encaja muy bien conmigo.

Muchas mujeres se operan antes de ingresar a un certamen. ¿Usted lo hizo?

Hasta ahora, lo único que me he operado es la nariz. Soy idéntica a mi papá. Le decían Nariz de Tucán porque era grande. Con mi emprendimiento de dibujos ahorré para operarme. Me gustaría hacerme una armonización facial. Con mi cuerpo me siento conforme. Además, soy disléxica.

Nunca se está del todo conforme…

Así es.

Independientemente de los resultados del certamen, ¿cuáles serán sus próximos pasos?

Mi meta es abrir una florería física, en un local. Por ahora nuestro negocio es virtual. Si llego a ser reina, quiero inspirar con mi historia y fortalecer mi proyecto social.

Ya se habla de los próximos carnavales.

En Manta esa época se vive intensamente, con conciertos en la playa. Yo soy más casera. Me siento bendecida de vivir en una ciudad con mar. Los fines de semana son de playa, aunque me cuido mucho del sol. No practico deportes, pero voy al gimnasio.

¿Cómo se ve a los 30 años?

Me imagino estudiando otra carrera, con una corona internacional y con mi florería mucho más grande. Amo las flores, especialmente los lirios y las rosas. El Día de San Valentín lo disfruto trabajando entre flores. Es una temporada de muchísima demanda.

Como buena manaba, a veces es celosa

Si invita a alguien a Manta, ¿qué le mostraría? ¿Qué le llevaría a comer?

Le llevaría a Pacoche, una reserva natural maravillosa y única. Allí puede disfrutar de una rica tonga, ceviche o pescado. Cuando vengo a Guayaquil, porque yo vivo en Manta, siempre como encebollado. Los mariscos son deliciosos.

Las manabas tienen fama de ser bravas. ¿Usted lo es?

A las manabas nos caracteriza ser un poco celosas, pero también somos mujeres hermosas, resilientes y muy emprendedoras.

Entonces también cela a su pareja...

(Risas) Un poco. Mi novio se llama Derek Cedeño. Nos conocimos en la universidad, en Manta, y estudiamos la misma carrera. El negocio de flores es de los dos. Ahora que estoy ocupada con el certamen, él se encarga de todo. Llevamos cuatro años juntos y es mi primera pareja.

Ami Ocampo.
Ella vive en Manta.Andrés Jurado.

Han mezclado los negocios con el amor. ¿Y si terminan? En las relaciones todo es posible.

Creo que no habría problemas. Él es muy tranquilo y relajado.

A la gente nunca se la termina de conocer.

Es cierto, pero siento que lo conozco bien. Hay mujeres que nos fijamos más en el corazón. Incluso él es más bajo. No es fácil encontrar un hombre ecuatoriano de mi estatura. Que sea lo que Dios quiera. Todavía soy muy joven para pensar en matrimonio o hijos.

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