Ocio

Carolina Jaume
Carolina Jaume con su hija, Rafaella.Instagram

Carolina Jaume y Rafaella Pimentel: una relación madre e hija marcada por la polémica

El distanciamiento entre ellas genera debate en la farándula y opiniones divididas

Los conflictos entre la actriz Carolina Jaume y su hija, Rafaella Pimentel, no son nuevos. Sin embargo, en los últimos días el distanciamiento entre ambas ha vuelto a acaparar la atención, luego de una serie de mensajes publicados por la también hija de Xavier Pimentel en redes sociales.

“Las relaciones entre madres e hijas son complejas, no siempre se viven como se idealizan. Sucedió porque di una entrevista sobre el problema de una de sus exparejas. Dije algo que no le gustó. Y reaccionó como reaccionó. No le pegué nunca, y la empujé porque iba a pegarle a una compañera (entonces Rafaella era parte de Soy el mejor)”, comentó la joven.

(Te invitamos a leer:  Julio Iglesias bajo fuego: nuevos detalles del caso denunciado por sus exempleadas)

Después de lo ocurrido, según Rafaella, se pidió al elenco del programa de TC que no se dijera nada por respeto y por la gravedad del asunto. “Me tomó varios meses retomar mi relación con ella. Aun así, lo intenté. Mi intención siempre fue sanar, no destruir. Sé que muchos dirán que soy una mala hija, que no existen malos padres, sino padres malentendidos. No comparto esa idea. Hay personas que, por distintas razones, no están preparadas para amar de la forma en que un hijo necesita ser amado. No busco venganza ni exposición innecesaria, solo comprensión”.

Su salida de TC

Rafaella Pimentel.

Rafaella Pimentel: Los estudios son su prioridad

Leer más

En abril de 2025, la salida de Rafaella del reality Soy el mejor fue justificada públicamente bajo el argumento de que sus estudios eran la prioridad. El productor de TC, Christian Rodríguez, aclaró la situación señalando: “Siempre estuvo pautado que no interrumpa lo primordial, que es terminar su colegio. Se conversó con sus papis que estaría en el reality hasta que duren sus vacaciones y que la prioridad siempre serán sus estudios”.

Reacciones

Las reacciones del medio no se hicieron esperar. El comunicador Christian Albán fue uno de los más críticos al señalar que “Carolina usa su salud como un capítulo más de su narrativa mediática (a inicios de año comentó que se encontraba indispuesta), termina arrastrando a Rafaella a un incendio que ella no provocó. Es hora de que exista un tratamiento real y fuera de las cámaras, porque de nada sirve buscar ayuda si, en el proceso, se destruye la paz de quienes más nos aman. Una relación de madre e hija no va a sanar si es que Carolina no le pide perdón de corazón y, por supuesto, que debe buscar ayuda de profesionales para que traten su problema clínico de manera urgente”.

Por su parte, el comentarista de farándula Stalyn Ramos considera que el conflicto debió manejarse lejos del ojo público. “Ellas deberían solucionar sus problemas a puerta cerrada. El uso de las redes sociales para reprender (en el caso de Carolina) como madre y de contestar (en el caso de Rafaella) algún llamado de atención no tiene una razón de ser. Carolina tiene más experiencia y trayectoria y ha sido víctima del linchamiento mediático en las plataformas digitales y, si desea que su hija se convierta en una figura de la era digital, debería aprender a manejar las redes de una manera más profesional y menos visceral, pues está estancando una posible carrera de Rafaella”.

Desde otra mirada, el Farandulero Luis asegura que se trata de una historia con muchas aristas aún desconocidas: “Es un tema delicado que solo las protagonistas de la historia conocen. La vida de Carolina Jaume ha sido por años un libro abierto, pero hay que ver qué realmente pasó para que ella y su hija Rafaella mantengan una mala relación. Siempre el malo es el lobo y no Caperucita”.

La opinión de un experto en Psicología

Comentario de Rafaella Pimentel.
Comentario de Rafaella Pimentel.Redes

Finalmente, el psicólogo Gino Escobar aporta una visión más reflexiva sobre este tipo de conflictos familiares: “Los vínculos entre padres e hijos son complejos, porque la gente considera que siempre mantenemos un vínculo sano. A veces no es así, ya que los vínculos se construyen y, en ocasiones, estos por alguna razón se fracturan o se distancian dependiendo de los aportes que se hacen. 

El vínculo afectivo se da en la medida en la que ambos realicen acciones de ida y vuelta, en el que padre o madre dedique acoger o guiar y el hijo los elija como maestros o guías. Cada vínculo es único, aunque la sociedad exija que debes amar y honrar a los progenitores. No necesariamente siempre es el biológico, sino el que garantice un cuidado adecuado; pueden ser abuelos o hermanos mayores. Necesitamos vínculos sanos”.

¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!