
Violencia en Guayaquil: dos habitantes de calle fueron asesinados en Bastión Popular
Ambos fallecidos tenían antecedentes penales Suelen ser utilizados por bandas criminales
Jorge Luis Véliz consumía drogas desde hace más de dos décadas, una adicción que lo había expuesto reiteradamente a situaciones de riesgo. Incluso había sobrevivido a un atentado anterior.
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Pero la mañana del 29 de noviembre de 2025 no logró escapar del ataque perpetrado por dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta.
Véliz, de 44 años, descansaba en una hamaca que colgó entre las rejas de dos viviendas del bloque 10 de Bastión Popular, en el norte de Guayaquil, cuando fue sorprendido por los disparos. Estaba dormido y no alcanzó a reaccionar. El crimen ocurrió a las 07:00.
Tras asesinarlo, los mismos atacantes continuaron su recorrido y, seis cuadras más adelante, en el bloque 7 del mismo sector, dispararon contra otro ciudadano en situación de calle.
La víctima fue identificada como Jonathan Mendoza, de 28 años, cuyo cuerpo quedó tendido en la vereda de una vivienda. Él también dormía al momento del ataque.
Una hermana de Véliz, quien llegó al sitio junto a otro pariente, relató que estaba en su domicilio cuando recibió una llamada por Messenger: “Anda a ver, que mataron a Jorge Luis”, le dijeron.
Corrió hasta la zona y encontró el cadáver de su hermano, que minutos después fue embarcado en el vehículo de Medicina Legal para su traslado al Laboratorio de Criminalística.
“El consumía desde que era muy joven, casi toda su vida. Mi mamá trató muchas veces de internarlo en centros de rehabilitación, pero nunca quiso cambiar ni dejar las drogas. Vivía en la calle, dormía en la calle”, lamentó la mujer.
Reclutados por el crimen organizado
Bastión Popular forma parte del distrito Pascuales, que hasta este 29 de noviembre acumulaba 337 crímenes en lo que va del 2025.
Una fuente policial que llegó al sitio explicó que en los alrededores de ambos hechos existe una zona conocida como “Zona H”, donde se concentra un alto número de consumidores que también viven en las calles.
“Los dos fallecidos eran ‘chamberos’, personas que sobreviven de recolectar plástico y cartón, dinero que usan para consumir. Pero también son ciudadanos vulnerables que suelen ser utilizados por organizaciones criminales, que les pagan con droga. Los reclutan como ‘ojos’, como expendedores”, explicó el servidor policial.
Sostuvo que los sicarios llegaron en una motocicleta. Primero cometieron el crimen en el bloque 10 y luego en el bloque 7. “La motivación está relacionada con el expendio y el microtráfico. Hay bandas rivales que se disputan el territorio. Las personas asesinadas tenían antecedentes penales”, agregó el oficial.
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