sepelio de asesinados en Samborondón
El sepelio de las cuatro víctimas se dio luego de que los féretros recorrieron las calles de la cabecera cantonal, entre el dolor de sus conocidos y el resguardo policial.ÉDGAR ROMERO

Samborondón: Crimen de un padre y sus tres hijos indigna y atemoriza a sus vecinos

Familiares y conocidos aseguran que Iván Vargas Jiménez era ebanista y no tenía antecedentes, al igual que sus familiares

“Justicia es lo que pedimos por la muerte de don Iván y sus hijos”, eran las palabras que repetían constantemente Ángel Baque y otros habitantes de la ciudadela El Salvador, en la cabecera cantonal de Samborondón, que conduce al cerro Santa Ana.

Su pedido se dio en el funeral de Iván Vargas Jiménez y sus tres hijos, quienes fueron acribillados en la madrugada del miércoles 7 de enero en su domicilio, ubicado en el norte del cantón.

Tras culminar la misa de cuerpo presente en la iglesia Santa Ana, los ataúdes de Vargas y de sus hijos Alexander, César y el menor de la familia, de 16 años, fueron cargados en hombros por sus amigos en un recorrido por las principales calles del cantón. 

Antes de llegar al cementerio general, los asistentes exigieron justicia y la captura de los implicados que le arrebataron la vida a toda una familia

La Policía del distrito Samborondón desplegó una decena de uniformados para resguardar la integridad de los asistentes al sepelio, que copó al menos tres cuadras de la localidad.

Al son de música melancólica y entre decenas de fuegos pirotécnicos, los féretros fueron finalmente llevados a su última morada.

Víctimas de masacre no tenían antecedentes

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Mientras la Fiscalía y la Policía continúan con las investigaciones para determinar la motivación de este ataque armado, se informó que las víctimas no registraban antecedentes penales.

En la escena del crimen, los peritos de Criminalística recogieron casquillos percutidos calibre 9 milímetros y de fusil, los cuales habrían sido utilizados para acabar con la vida de los integrantes de esta familia. 

Según sus vecinos, eran personas trabajadoras y no tenían problemas con nadie, por lo que presumen que pudo tratarse de una equivocación.

“Don Iván arreglaba muebles y por eso muchas personas siempre lo buscaban. Con gran nostalgia le damos el último adiós a toda esta familia. La violencia, desde el año pasado, se ha tomado la cabecera cantonal de Samborondón y no sabemos dónde vamos a terminar”, recalcó una amiga de las víctimas.

Por su parte, Guillermo Moreno, comerciante del sector, manifestó a EXPRESO que esta masacre ha afectado gravemente la actividad comercial del cantón. 

“Desde el miércoles hasta ayer (viernes) las ventas han bajado totalmente. He dejado de vender frutas, legumbres y productos de primera necesidad en un 70 %. La gente tiene miedo de salir a la calle”, expresó el propietario de una despensa.

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