
La oferta agrícola, en el blanco de la exportación de EE.UU.
Ecuador eliminará y reducirá aranceles al 90 % de la producción agrícola de ese país.
El Acuerdo de Comercio Recíproco (ART) firmado el 13 de marzo con Estados Unidos libera de sobretasas al 53 % de las exportaciones no petroleras y representa un avance en la relación comercial bilateral. Sin embargo, el texto también contempla una serie de compromisos por parte de Ecuador que abren el mercado nacional a productos estadounidenses en condiciones nuevas que no se habían otorgado en acuerdos anteriores, como con la Unión Europea (UE), China o Corea.
Cristian Melo, experto en comercio exterior y docente de la Universidad Internacional del Ecuador, explica que “este acuerdo responde a un mundo donde el multilateralismo ya no pesa tanto” y que Ecuador necesita inversión extranjera y solo hay dos fuentes con capacidad real: China y Estados Unidos y es un paso importante para el país.
¿Qué productos agrícolas de EE. UU. entrarán a Ecuador con menos aranceles?
En agricultura, el ART contempla una reducción progresiva de aranceles para una amplia gama de productos estadounidenses.
Según el Departamento de Comercio de Estados Unidos, Ecuador otorgará trato preferencial a más del 90 % de su cronograma agrícola, lo que incluye la reducción o eliminación de aranceles para productos como soya, frutas frescas y procesadas, bebidas alcohólicas, nueces y varios productos pecuarios.
En la práctica, Diego Borja, exministro de economía, señala que el acuerdo implicaría una amplia reducción que en muchos casos se encaminarían a cero.
Esto incluye rubros sensibles como cerdo, pollo y carnes -que actualmente pagan aranceles de hasta el 45 %-, así como productos lácteos como mantequilla y yogur. El acuerdo también establece que Ecuador dejará de aplicar el Sistema Andino de Franja de Precios a los productos agrícolas importados desde Estados Unidos.
En convenios previos con la Unión Europea y China, estos productos fueron excluidos o tuvieron plazos de desgravación de hasta quince años, acompañados de asistencia técnica. “Los plazos están cortos”, advirtió Francisco Ballén, exministro de Producción. “Con la UE hubo fondos de cooperación para reconversión productiva, en este acuerdo aún se desconocen”.
¿Cuáles son las cuotas de importación para productos sensibles?
Por otra parte, el pacto también establece cuotas anuales libres de arancel para productos sensibles: 25.000 toneladas de maíz, 500 de pollo, 500 de lácteos y 100 de cerdo. A esto se suma que Estados Unidos mantiene esquemas de subsidios agrícolas que abaratan sus exportaciones. Si bien la medida podría bajar precios en el mercado interno, deja dudas sobre los efectos en la industria local.
¿Qué pasa con los autos, remanufacturados y medicamentos de EE. UU.?
Pero eso no es todo. En paralelo, los automóviles del país norteamericano pasarán de pagar aranceles de entre el 35 % y el 40 % a solo el 10 % desde la aplicación del acuerdo. Asimismo, Ecuador deberá aceptar vehículos y autopartes que cumplan con los estándares federales de seguridad y emisiones de Estados Unidos, sin exigir procesos adicionales de homologación ecuatoriana.
El texto también elimina restricciones a bienes remanufacturados y reacondicionados mediante decreto. En los acuerdos con la UE, China y Corea, Ecuador mantuvo esa prohibición para proteger los sectores textil, de calzado y automotriz. Iván Ortiz, presidente de la Cámara de Comercio Ecuatoriano Americana, sostuvo que la medida está pensada para “maquinaria y equipo tecnológico”.
Borja, en cambio, fue enfático: “No solamente estamos hablando de vehículos; estamos hablando de herramientas, material médico, quirúrgico, confecciones. No hay una especificación”. El propio fact sheet del Departamento de Comercio de EE. UU. describe la medida como la aceptación de “remanufactured goods” sin delimitar sectores.
En lo farmacéutico, Ecuador aceptará la certificación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) como prueba suficiente para el registro sanitario, sin inspecciones ni apostillas. Ortiz destacó que esto “reduce barreras, tiempos y costos” para acceder a nuevos medicamentos.
Ballén coincidió en que la FDA es una entidad seria, pero señaló que la aceptación no es mutua: “Yo acepto tu certificación, pero tú no aceptas la mía. El acuerdo debe jugar de lado y lado”. Ortiz, por su parte, recordó que la matriz comercial entre ambos países es complementaria: más del 90 % de lo que Ecuador importa de Estados Unidos son combustibles, bienes de capital y materias primas útiles para el aparato productivo.
¿Qué riesgos plantean las reglas de origen del acuerdo?
Para Ballén, otro punto que genera preocupación son las reglas de origen. El capítulo que las regula se reduce a un solo párrafo de cuatro líneas, cuando en otros acuerdos comerciales suele ocupar secciones completas. Sin reglas más detalladas, advirtió, podrían ingresar a Ecuador productos que solo sean “provenientes” de Estados Unidos, pero no fabricados allí. “Pueden venir cosas de Camboya o de Vietnam con marca americana, y nosotros no tenemos acuerdos con esos países”, explicó. No obstante, aclaró que ese vacío aún podría corregirse mediante normativa secundaria.
Borja coincidió en el riesgo. “Estados Unidos se convierte en el exportador independientemente del origen del producto. Puede haber sido hecho en Vietnam o en Taiwán, llega a Estados Unidos y se reenvía al Ecuador”, señaló.
Ortiz, en cambio, sostuvo que el acuerdo sí establece que los beneficios se aplican únicamente a productos originarios de cada parte. Además, añadió que el riesgo de triangulación también podría darse en sentido inverso: al tener Ecuador un TLC con China, bienes chinos podrían enviarse a Estados Unidos a través del país.
¿Se puede modificar el acuerdo una vez firmado?
Ballén explicó que el acuerdo aún puede ajustarse, ya que el propio texto permite a cualquiera de las partes solicitar modificaciones que la otra debe considerar de buena fe. Ambos países ya cuentan con un Comité de Comercio e Inversiones, creado en un acuerdo previo, que funciona como espacio de diálogo permanente entre las autoridades.
Según Francisco Ballén, es en esa instancia donde se pueden discutir ajustes y mejoras a lo pactado durante la implementación. Ortiz coincidió en que hay margen: "Las formas de modificar son hacer adendas", indicó, y añadió que no descarta que "pueda haber el "momentum adecuado" para seguir ampliando el acuerdo”.
Melo recuerda que el acuerdo aún tiene camino por delante antes de entrar en vigor. Según lo establece la Constitución, el texto debe recibir primero un dictamen de la Corte Constitucional y luego ser aprobado por la Asamblea Nacional, un trámite donde "se van a oír las preocupaciones de diferentes grupos", señaló.
Para Ballén, abrir mercados es necesario para atraer inversión, pero "el reto será negociar condiciones más equilibradas para el país".
A TENER EN CUENTA
- DESGRAVACIÓN: Del 53 % liberado, cerca del 31 % ya tenía arancel cero desde noviembre pasado, cuando Estados Unidos lo redujo para contener la inflación en productos como banano, cacao y café. El beneficio nuevo se concentra en flores, que quedan mejor posicionadas que las colombianas, su principal competidor.
- VIGENCIA: La ventaja depende de un arancel que, bajo la Ley de Comercio de 1974, solo puede durar 150 días sin aval del Congreso. El plazo vence el 24 de julio. Si no se renueva, la preferencia cae, pero lo que Ecuador concedió queda vigente. Además, el acuerdo puede terminarse con 30 días de aviso.
- ABASTECIMIENTO: Diego Borja, economista y exministro, advirtió que esta apertura pone en riesgo la seguridad alimentaria: “Si no tenemos constituida una base mínima de seguridad alimentaria, en un contexto de incertidumbre mundial y ruptura de cadenas de suministro, esto puede ser devastador para el país”.
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