
Rescatan a ocelote que banda criminal tenía enjaulado en Pascuales
El felino fue hallado en la cooperativa Divino Niño, norte de Guayaquil. Era usado como símbolo de poder
La Unidad de Protección del Medio Ambiente (UPMA) de la Policía Nacional rescató este sábado 17 de enero de 2026 a un ocelote (Leopardus pardalis) en el sector de Pascuales, al norte de Guayaquil. El felino permanecía cautivo en manos de una organización delictiva que lo utilizaba como mascota para demostrar estatus y poder dentro de su estructura criminal.
¿Cómo operaba la banda en la cooperativa Divino Niño?
El hallazgo se produjo durante una serie de allanamientos simultáneos ejecutados por unidades de inteligencia de la DGI y la UPMA en la cooperativa Divino Niño. Según el reporte oficial, los agentes identificaron un accionar criminal en la zona que motivó la intervención inmediata.

Durante la incursión, los uniformados no solo neutralizaron a los sospechosos, sino que encontraron al espécimen de fauna silvestre retenido en una vivienda. El sargento Fran Huilca, encargado del departamento de coordinación operacional de la UPMA, detalló el contexto del hallazgo:
"Todas las personas que estuvieron involucradas en diferentes delitos tenían a este espécimen como mascota, como una organización delictiva, tienen leopardos para demostrar estatus, para demostrar poder", cuenta.
La tenencia de animales silvestres por parte de Grupos de Delincuencia Organizada (GDO) responde a dos lógicas principales: el lucro económico y la simbología de poder.
Los líderes de estas bandas adquieren depredadores (como el ocelote) para proyectar una imagen de ferocidad y dominio sobre su territorio.
En otros casos, los animales son mercancía. El tráfico de fauna silvestre es un delito transnacional altamente rentable.
Según explicó Huilca, esta actividad ilícita mueve cifras millonarias: "El delito de tráfico de faunas silvestres es muy lucrativo; está tan solo en tercer lugar por detrás del tráfico de drogas y el tráfico de armas".
Riesgos del operativo
Las operaciones de rescate en zonas controladas por bandas criminales presentan un riesgo elevado para los uniformados. Los operativos se realizan a menudo en zonas urbano-marginales o rurales donde la resistencia armada es una posibilidad constante.
Además del peligro de enfrentamiento, existe un riesgo sanitario. La manipulación de especies silvestres sin protocolos adecuados expone tanto a los criminales como a los agentes a enfermedades zoonóticas (patógenos que se transmiten de animales a humanos).
Los detenidos en el operativo de este sábado fueron puestos a órdenes de la autoridad competente para su judicialización, mientras que el ocelote recibirá atención veterinaria para evaluar su estado de salud y posibilidad de reinserción.