Cartas de lectores | Propuestas para mejorar la Salud Pública del país

Hay mucho por hacer en salud pública; no todo se reduce a proveer medicamentos

Preocupan las constantes quejas de la prensa sobre la falta de medicamentos en hospitales públicos y los problemas sanitarios que, especialmente en invierno, aumentan las enfermedades respiratorias y digestivas.

Frente al desabastecimiento, es indispensable implementar la receta electrónica. Así, el paciente podría acudir a la farmacia más cercana una vez enviada la receta desde el centro de salud u hospital a farmacias registradas, evitando manoseo, adulteraciones e irregularidades. El Estado debería suscribir convenios con farmacéuticas y definir mecanismos de financiamiento claros y sostenibles.

También es fundamental fortalecer la atención primaria y construir nuevos centros según el crecimiento poblacional. Los hospitales no están concebidos para atención primaria, sino para recibir derivaciones según su nivel de complejidad, en coordinación con los subsistemas de salud.

Para mejorar la atención y ofrecer servicios de calidad, con altos estándares tecnológicos y académicos, se podría concesionar hospitales públicos a empresas con experiencia, nacionales o extranjeras, mediante concursos transparentes y regulación estatal. Un hospital bien gestionado puede ser autosustentable y generar recursos mediante docencia, investigación y desarrollo farmacológico.

Es prioritario el aseguramiento universal, especialmente para el 65 % de la población sin seguro médico, lo que permitiría acceder también a centros privados y evitaría que los ciudadanos mendiguen atención fuera del sistema público.

El Estado debe fortalecer la prevención como eje de la política sanitaria, coordinando con los GAD en medio ambiente, manejo de desechos y recolección de basura; garantizar acceso al agua potable; mantener limpieza y dragado de ríos; y asegurar alcantarillado y manejo adecuado de letrinas, especialmente donde hay altos índices de desnutrición.

Debe considerarse el rescate del estero Salado como ejemplo de intervención ambiental, junto con el fortalecimiento de los semáforos nutricionales y mayores controles sobre metales pesados y sustancias carcinogénicas, sobre todo en productos procesados y cárnicos.

Hay mucho por hacer en salud pública; no todo se reduce a proveer medicamentos. Es una problemática amplia y compleja que debe formar parte del debate nacional. Ojalá podamos ser parte activa de él.

Antonio Martínez González