Premium

Fausto Ortiz | Sobra política, falta inversión

Avatar del Fausto Ortiz

En estos 10 meses, el sector privado, debe aprovechar la baja de las tasas de interés de la banca

Si lo político generase electricidad, seguro no necesitaríamos importarla.

Empezamos marzo con la expectativa de que haya más movimiento en lo económico. Nos han marcado un techo de crecimiento. El FMI señala que el 2 % para este 2026 y el BCE que el 1,8 %. Creería que será 2 % porque Ecuador le hace caso al FMI. Pueden preguntar a los GAD, que vieron aprobar una reforma para que todos sus recursos, no solo los que reciben del Presupuesto General del Estado, se destinen 70 % a obra pública.

El cierre de febrero deja un sabor a poco. Puntuales en el pago de intereses de deuda y nómina, pero las transferencias de capital e inversión brillan por su ausencia. Faltando un día para que termine febrero se registraban como gastos devengados del presupuesto del Estado, USD 3.429 millones en gasto corriente y USD 154 millones para inversión y de capital. La ejecución del gasto corriente va a buen ritmo con el 14,7 %, mientras que la de capital e inversión apenas 1,3 %. Y por plata no es, ya que el saldo de la Cuenta Corriente Única del Tesoro la semana pasada andaba de récord con USD 2.713 millones y bien les permitiría irse poniendo al día con atrasos o transfiriendo con algo más de ritmo.

En los primeros dos meses del año se han logrado conseguir recursos de financiamiento público para el presupuesto 2026 por USD 2.174 millones de los USD 13 mil millones que aparecen presupuestados. Lo positivo de lo conseguido es que provienen del exterior en su mayoría y a plazos superiores a cinco años.

De marzo a diciembre corresponde ir consiguiendo los otros USD 11 mil millones de deuda para atender las amortizaciones y el déficit fiscal. Afortunadamente han logrado identificar fuentes creativas para mantener controlado el déficit y pasar las revisiones del FMI que nos asegure espacio en los mercados internacionales de bonos.

En estos 10 meses el sector privado debe aprovechar la baja de las tasas de interés de la banca y mercado de capitales para ir por esos proyectos que, siendo buenos, se descartaban ante tan elevados costos financieros.

En el sector corporativo volver a recibir ofertas para capital de trabajo debajo de 6 % sirve y pueden combinarse con otras fuentes de financiamiento, como emisiones de mercado de valores local para mantener una adecuada proporción de deuda de largo plazo, tomando en consideración el tipo de negocio que están gestionando.

La guerra comercial con Colombia hace ruido y cae en los temas políticos que copan el espacio que debería estar ocupando la generación de empleo o la mejora de actividad económica en lo que resta del año para abandonar el estancamiento.

Este año, lejos del rebote del anterior, será mucho más complicado destacar logros económicos. La luna de miel del crecimiento se acaba, y será clave fijar metas sociales concretas.

El empleo joven ha regresado a recibir apoyo gubernamental y es adecuado destacarlo para la búsqueda de dinamismo, al tiempo de intentar alejarlos de las garras de la delincuencia.

El 2025 cerró con la caída del sector petrolero, que impidió alcanzar el 3,8 % esperado de crecimiento. La pregunta es inevitable: ¿qué harán en estos diez meses para revertirlo?