Placita to go, un mercado errante que abastece de alimentos a las ciudadelas

  Guayaquil

Placita to go, un mercado errante que abastece de alimentos a las ciudadelas

El proyecto que además afianza los lazos de amistad entre los vecinos, nació de un grupo de profesionales y empresarios que perdieron su empleo

Placita to go
Placita to go en la urbanización Bosques de Castilla de La Puntilla.Miguel Canales/EXPRESO

Cada martes, Elba Elizalde abastece su hogar de alimentos. Sin embargo, como el resto de sus vecinos, no necesita sacar su auto para ir al supermercado más cercano o salir de su ciudadela. A su edad y en medio de la pandemia del Covid-19, que persiste, dice a EXPRESO que es un alivio que un mercado errante visite su urbanización una vez a la semana.

Elba es una de las decenas de residentes de la urbanización Bosques de Castilla, situada en la vía Samborondón, al norte de Guayaquil, que el pasado 30 de junio, disfrutó de una feria de alimentos, dulces y artesanías, arropada de música en vivo entonada por el grupo Coreolab, que duró dos horas. Se trató de la visita de una plaza de alimentos flotante.

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El mercado se llama 'Placita to go' y está formado por un grupo de entre 15 a 20 emprendedores que visitan varias ciudadelas de Guayaquil, entre ellas Los Ceibos, Bosques de Castilla, Ciudad Celeste y algunas de la vía a la costa como Puerto Azul, Torres del Salado, Porto Fino, entre otras. Los protagonistas y residentes toman todas las medidas de sanidad: uso de mascarillas, guantes, alcohol, gel antibacterial...

Las comerciantes llegan con sus stands, se instalan en el parque o plaza social de la urbanización y ofrecen diferentes productos: verduras, frutas, mariscos, carnes, panes, dulces, muchines, camisetas estampadas, humitas, encebollados, empanadas, cervezas artesanales, morocho, aceite de coco y más. La variedad es tal, que residentes como Elba obtienen los productos necesarios para la mesa de su hogar.

La idea nació en Guayaquil por cuatro jóvenes guayaquileños, en marzo pasado, tras la emergencia sanitaria del coronavirus. En medio de la desesperación por recuperar su estabilidad económica, decidieron formar una placita que llegara y ayudara a las ciudadelas; y que con el pasar de los días acogiera a más desempleados con ganas de reinventarse.

Placita to go
Placita to go en la urbanización Bosques de Castilla de La Puntilla.Miguel Canales/EXPRESO

“Yo tengo un amigo que ya realizaba una plaza como esta en su ciudadela. Una vez me invitó, como a otros amigos, y tuvimos la iniciativa de replicar la idea pero no solo ahí, sino en muchas ciudadelas más”, cuenta el empresario Jairo Gómez, uno de los cuatro fundadores de la Placita, cuya compañía de venta de accesorios de vehículos, con 30 años en el mercado, se vio gravemente afectada por la pandemia, tras paralizarse por casi tres meses. En el mercadito, él provee mariscos congelados.

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Los otros tres protagonistas de esta plaza rodante son Bríssida Robles, quien tras un bajón en sus trabajos como abogada, empezó a vender racimos de verdes en las ciudadelas y ahora ofrece bocaditos, piqueos y salsas. Manuel Salas, quien tenía una empresa de impresiones y rótulos de diseño gráfico y Fabián Yánez, quien vendía repuestos de carro. Ahora, el primero es proveedor de pollos y embutidos; y el segundo suministra verduras y frutas frescas.

“Este no es un proyecto económico, sino más bien social. En él los adultos mayores de las ciudadelas tienen la oportunidad de distraerse, conversar, degustar algo y así olvidarse del momento difícil que por el coronavirus todos estamos atravesando”, expresó Robles.

Aunque el proyecto surgió por la necesidad de trabajar, a decir de Jima de Bruno, otra residente de Bosques de Castilla, se ha convertido en un apoyo a las urbanizaciones y en una tendencia a seguir. 

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“No solo nos ayuda a quienes ya estamos jubilados, a tener cerca los productos necesarios, sino que esta feria se ha convertido en una oportunidad para reencontrarnos entre vecinos y tener entretenimiento”, dice la mujer jubilada, quien platica con otros residentes y degustaba algunos productos.

Cuando el mercado llega a una ciudadela, los emprendedores de todas las edades, que habitan en ella, también pueden unirse a la feria y así lo hacen. Las solicitudes para formar parte de este grupo, dice Gómez, llegan por la página oficial de Instagram de Placita to go.

“Damos oportunidades, no cobramos a la ciudadela por llevarles los productos y tampoco le cobramos a los emprendedores que quieran unirse. Aceptamos a todos quienes quieran formar parte, siempre y cuando su producto no se repita con el de otro emprendedor que ya está dentro”, detalla.

Placita to go escucha el llamado de las ciudadelas. Generalmente las visitas son a partir de las 17:00 cuando los residentes concluyen su jornada laboral.