Accidente en la vía Daule
Entorno. El accidente de ayer generó preocupación e ira ante la falta de acciones preventivas.JOFFRE FLORES

Otra colisión y la misma pregunta en Guayaquil: ¿quién controla a los tráileres?

Otro accidente de transporte pesado reforzó la percepción de abandono en la vía a Daule. Los casos se repiten, sin respuestas

El accidente de la mañana del 29 de enero volvió a desnudar una pregunta que en Guayaquil ya suena a reclamo colectivo: ¿quién frena a los tráileres? El choque entre un vehículo de carga pesada y un expreso escolar en la vía a Daule dejó personas heridas (entre ellas niños) y activó alertas por un posible derrame de sustancias. El riesgo ambiental se descartó después, pero el episodio quedó registrado como otro eslabón de una cadena de siniestros que refuerza una idea cada vez más instalada: el transporte pesado circula sin control y nadie asume la responsabilidad.

El descontrol vuelve a chocar en la vía a Daule

El accidente se produjo cuando un tráiler terminó encunetado en una zanja, tras colisionar con un expreso que circulaba en sentido Nobol-Guayaquil. De acuerdo con la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE), se trató de un choque por alcance. Al menos tres personas resultaron heridas y fueron trasladadas a casas de salud, mientras que los conductores involucrados se dieron a la fuga.

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La emergencia obligó a desplegar unidades del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, que activaron protocolos ante el derrame de una sustancia blanquecina transportada en varios tanques del camión. El material cayó en un canal conectado con el río Daule, lo que elevó la preocupación de los moradores del sector.

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El riesgo ambiental se descarta, el problema persiste

Según informó Pablo Segale, jefe de la División de Materiales Peligrosos, se construyó un dique de tierra y se colocaron barreras absorbentes para impedir que el producto avanzara hacia el afluente. Horas después, los bomberos confirmaron que la sustancia correspondía a un adhesivo para cartones, identificado como PVAC 3310, el cual no representa un riesgo para la salud. Aun así, el área quedó bajo monitoreo ambiental, con la participación del Ministerio de Ambiente, la Prefectura del Guayas y la Alcaldía de Guayaquil.

Más allá del tipo de material transportado, el hecho volvió a poner sobre la mesa un problema estructural. El lunes 26 de enero, EXPRESO publicó un reportaje sobre la muerte de Claire, una niña de siete años atropellada este mes por un vehículo de carga pesada en el kilómetro 27 de la vía a Daule, y las medidas urgentes que, según expertos, deberían adoptarse para evitar nuevas tragedias de este tipo.

Ese tramo de la carretera concentra cooperativas como 11 de Septiembre, Nueva Victoria y Los Ángeles. En la zona conviven sectores residenciales, industrias y un flujo constante de tráileres. Cruzar la vía implica correr riesgos entre camiones, buses y autos. Los semáforos existentes quedan a varios metros y, para muchos vecinos, no representan una alternativa real.

Accidente vía Daule
Alerta. Este 29 de enero se activaron protocolos por el derrame de una sustancia blanquecina.JOFFRE FLORES

“Otra vez vimos cómo dos moles se chocaron. Pudo haber sido un impacto descomunal. ¿Y después qué pasó? Nada. Aquí no hay sanciones, no hay respeto, no hay conciencia. Tampoco hay cruces seguros ni normas que respondan a la realidad. Nuestras vías son una feria y a nadie le importa”, reclamó Mélida González, conductora guayaquileña y testigo del siniestro.

No sé cuántas muertes más hagan falta para que, de una vez por todas, se controle al transporte pesado.

León Onofre


Conductor

González, quien por trabajo se desplaza cada semana hacia varios cantones del Guayas, lamentó la muerte de la menor de siete años, y calificó el hecho como una negligencia. “Una familia perdió a su hija y, más allá de lamentarlo, ninguna autoridad hizo nada. Hubo protestas. Hoy la gente ya habla de cerrar la vía. Ojalá lo hagan. No sirve de nada ver cómo las rutas se siguen tiñendo de sangre”, señaló.

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Sin sanciones ni rediseño: el reclamo se repite

La indignación es compartida por otros habitantes del sector. “No hay infraestructura que obligue a reducir la velocidad, no hay rediseño vial. ¿Qué está haciendo el alcalde Aquiles Álvarez? ¿La ATM? ¿La ANT? ¿Qué plantea la Prefectura? Aquí cada quien se esconde detrás de sus competencias, mientras la gente termina herida o muerta. Por lo visto, que alguien fallezca es solo una cifra más”, cuestionó Noraima Valencia, residente de la vía a la costa, quien ha exigido en repetidas ocasiones carriles exclusivos para transporte pesado, controles permanentes y sanciones efectivas.

Es indolente ver cómo nadie actúa, ni plantea medidas, ni rediseña la vía. Así, las muertes se siguen acumulando.



Laura Arcos


Ciudadana

Valencia también advirtió sobre el riesgo ambiental. “Esta vez fue goma líquida. ¿Y si era gasolina o un químico peligroso? ¿A nadie le importa? Ya sabemos que nuestros ecosistemas están siendo contaminados por al menos 90 industrias que descargan sus vertidos. ¿Ahora quieren que desde las carreteras haya otro contaminante más? Ya basta. Por la vida de las personas y por nuestros ecosistemas, las autoridades tienen que ser duras”.

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Ayer, en el sitio del accidente, un grupo de ciudadanos protagonizaron un plantón para exigir medidas inmediatas de seguridad vial. Con carteles y consignas reclamaron acciones concretas.

En esta vía ya no preguntamos cuántos accidentes más van a ocurrir, sino cuántos muertos hacen falta para que alguien haga algo. Aquí todos se pasan la responsabilidad y los tráileres siguen circulando como si nada. Rodar por esta ruta es jugarse la vida todos los días”, dijo Lídice Maridueña, ciudadana que participó en la protesta, mientras el tránsito pesado volvía a avanzar por la arteria, como si el siniestro no hubiera dejado heridos ni advertencias.

“Así es todos los días. Es como si lamentablemente nunca pasara nada”, agregó.

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