
Jardines del Salado: millonaria inversión del Municipio de Guayaquil en parque lineal
La construcción registra un avance del 40%. Esta obra llevaba varios años siendo solicitada
Durante varios años, los moradores de Jardines del Salado reclamaron la intervención de un espacio que se encontraba en abandono, para poder construirlo en un parque.
Hoy, ese pedido toma forma con la construcción de un parque lineal financiado por el Municipio de Guayaquil, una obra largamente solicitada por la comunidad y que vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la distribución y oportunidad de la inversión pública en los barrios periféricos de la ciudad.
El costo y la importancia de la obra, según el Municipio de Guayaquil
El proyecto contempla una inversión aproximada de $1,7 millones y está diseñado para beneficiar de manera directa a cerca de 2.500 habitantes del sector.
La intervención se desarrolla entre las avenidas José Rodríguez Bonín y Abdón Jaime Nebot Velasco, en la prolongación de la vía a la Costa, una zona que, pese a su crecimiento urbano, ha permanecido durante años al margen de obras integrales de regeneración.
De acuerdo con la información oficial, la obra registra actualmente un avance del 40 %. El parque lineal incluirá juegos infantiles, máquinas biosaludables, una cancha de fútbol con césped sintético, graderías, baños y vestidores, además de mesas de ping pong y luminarias LED. A esto se suma la pavimentación de la calle perimetral, la construcción de aceras y bordillos, así como la rehabilitación del sistema de aguas lluvias.
Si bien la infraestructura apunta a mejorar la calidad de vida del sector, vecinos y líderes barriales recuerdan que la ejecución llega tras años de abandono. “Aquí no había nada. Esto era un espacio botado, convertido prácticamente en un basurero”, señaló José Moreira, presidente del consejo barrial, quien subrayó que la comunidad insistió durante más de una década para que el sector fuera tomado en cuenta dentro de la planificación municipal.
Uno de los ejes centrales del proyecto es la creación de espacios deportivos orientados a niños y jóvenes, en un contexto marcado por la inseguridad y la falta de alternativas recreativas. Para los moradores, el deporte puede convertirse en una herramienta de contención social, aunque advierten que la infraestructura, por sí sola, no garantiza resultados si no existe mantenimiento ni programas permanentes de uso comunitario.
La obra, sin embargo, también genera cuestionamientos sobre el momento y el alcance de la inversión. En una ciudad con múltiples sectores que reclaman servicios básicos, seguridad y espacios públicos, la ejecución de proyectos millonarios despierta expectativas, pero también exige transparencia, seguimiento y resultados sostenibles en el tiempo.

Si quieres seguir leyendo contenido de calidad, no olvides suscribirte aquí.