
Incendio en Guayaquil: Bomberos confirman que habrá que demoler edificios afectados
Martín Cucalón comentó que este será el futuro de las estructuras afectadas. Gran cantidad de mercadería complicó trabajos
El incendio estructural registrado en la zona de la Bahía de Guayaquil continúa bajo intervención del Benemérito Cuerpo de Bomberos, mientras las autoridades advierten que varios de los inmuebles afectados deberán ser demolidos una vez concluyan las labores operativas.
La emergencia, que inició la mañana del 11 de febrero en el sector de las calles Cuenca y Eloy Alfaro, ha requerido un despliegue sostenido de recursos humanos y logísticos ante la magnitud de los daños.
Cientos de uniformados permanecen en el perímetro ampliado, ejecutando tareas de enfriamiento, control de puntos calientes y evaluación estructural. La zona acordonada se extendió varios metros a la redonda para precautelar la seguridad de comerciantes, residentes y transeúntes, mientras continúan las operaciones técnicas en los edificios comprometidos por las altas temperaturas.
Bomberos de Guayaquil confirma demolición de edificios a futuro
Martín Cucalón, primer jefe del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, confirmó que las consecuencias estructurales serán severas. Al referirse al perímetro de seguridad y a las decisiones que deberán adoptarse, señaló.
“Ampliamos el perímetro 300 o 400 metros están desalojados todos los locales hasta que terminemos las operaciones. Yo creo que se va a complicar más en el momento que se tenga que hacer la demolición de los edificios. Recuerdo que el edificio de la 9 de Octubre que se tuvo que demoler y se mantuvo cerrada la calle, aquí tendrá que hacerse el mismo trabajo”, dijo Cucalón a los medios de comunicación, sin precisar qué estructuras serán demolidos
El oficial explicó que actualmente el trabajo se concentra en reducir la temperatura interna de las estructuras siniestradas, con el objetivo de evitar una reactivación del fuego. Las condiciones dentro de los inmuebles siguen siendo críticas debido a la acumulación de calor y a la presencia de materiales altamente inflamables almacenados en las bodegas.
Según los reportes preliminares, los edificios albergaban gran cantidad de mercadería, lo que facilitó la propagación acelerada de las llamas y elevó la intensidad térmica a niveles extremos.
En evaluaciones previas del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Cantonal se advirtió además sobre el debilitamiento estructural de varias torres, algunas de las cuales ya registraron colapsos parciales y totales debido a temperaturas que habrían alcanzado hasta 1.000 grados centígrados.
