Turismo
Hostales en el centro: una oportunidad para potenciar el turismo local
Hospedajes en el centro de Guayaquil se adaptan para recibir a clientes corporativos y comerciantes. El reto es la digitalización y proponer rutas seguras

El valor promedio de la estadía básica ronda los 36 dólares
Oportunidades de los hoteles del centro
- El 89 % de la plaza hotelera en esta zona depende de clientes corporativos y de provincias.
- Las administraciones familiares predominan en arterias comerciales con tarifas promedio de 36 dólares.
- La baja digitalización de los locales y la percepción de inseguridad frenan el despunte del sector, según el informe.
Vicente Quinde baja, cargado de cajas, del primer piso de un hostal ubicado en Junín y Boyacá. Él no es guayaquileño, pero confiesa que este sitio es su segundo hogar.
“Viajo hasta Santo Domingo todas las semanas a llevar productos para la venta. El viaje es pesado, así que no me gusta regresar de noche. Duermo aquí, es cómodo y ya me conocen”, cuenta, previo al check out donde deja las llaves en la recepción.

Muchos de estos hoteles están ubicados en calles aledañas a puntos turísticos
Guayaquil
La informalidad se desborda en Guayaquil ante las promesas incumplidas de poner orden
Carlos Isaac Pino
Un ambiente hotelero y familiar
Lejos de los reflectores del turismo internacional de lujo, existe un ecosistema hotelero que sostiene el comercio de la ciudad. A partir del levantamiento de información elaborado por el consultor Edson Larrea, se despliega una radiografía contundente: la amplia mayoría de los establecimientos de esta zona tiene como segmento primordial al turista nacional y a grupos corporativos.
El informe técnico detalla que esta oferta se concentra de forma directa en la categoría de tres estrellas. El dato más revelador sobre la operatividad de este sector es que un inmenso porcentaje de estos negocios sobrevive bajo un modelo de administración netamente familiar. Se trata de establecimientos que están ubicados en arterias comerciales y tradicionales como Riobamba, Chimborazo y Junín

Hoteles ofrecen estadías a un precio competitivo.
“Son servicios buenos, son servicios que están dentro del estándar de aceptación para el turista nacional”, explica Larrea.
El desafío digital y la seguridad en el casco urbano
Aunque la totalidad de los locales garantiza conectividad a Internet de forma satisfactoria, el consultor advierte que en estas administraciones familiares existe cierta resistencia a la inversión publicitaria en redes sociales. La clave, propone, es lograr una correcta geolocalización en herramientas como Google Maps para crear sinergias con zonas icónicas cercanas, como la calle Panamá, el Malecón o el Barrio Las Peñas.

Hostales y hoteles de 3 estrellas en el centro de Guayaquil.
Para Holbach Muñetón, representante de la Cámara de Turismo del Guayas, este segmento no debe subestimarse de ninguna forma. El turista de tres estrellas en el centro es un cliente fiel que viaja con su familia, viene a la Bahía a adquirir mercadería o llega motivado por buscar atención en los hospitales. “Es un nicho sumamente importante, en el que creo que hay que trabajar en eso, que tengan rutas seguras”, afirma el dirigente gremial.
Muñetón señala que el centro porteño hoy luce como si estuviera “medio agonizando”, pero posee un potencial inmenso para aprovechar su arquitectura y su clima. La propuesta desde la Cámara es transformar estas amenazas latentes en auténticas oportunidades de desarrollo. Destaca también iniciativas lideradas por la ESPOL (Distrito 100) para revitalizar la zona e impulsar el sector.
Trabajo comunitario para salir adelante
En la práctica diaria, la supervivencia de estos negocios recae en la hospitalidad. Ángel Jiménez, quien lidera la administración del emblemático Hotel Savoy junto a su madre y hermano, confirma que el trato personalizado es su mayor ventaja. Jiménez reconoce que la fuerte presencia en redes sociales resulta indispensable hoy en día para darse a conocer.

Hostales y hoteles de 3 estrellas en el centro de Guayaquil.
"A veces llegan personas de más capacidad económica, en ‘carrazos’, simplemente por haberlos atendido bien se quedan”, comenta con orgullo.
Jiménez aborda además un tema crítico para todos: la seguridad. Para contrarrestar la compleja percepción de riesgo en el centro, él se ha involucrado activamente como líder comunitario. Su hotel acoge en sus instalaciones a uniformados del circuito 9 de Octubre de la Policía Nacional, lo que le otorga a su establecimiento un invaluable plus de resguardo que brinda tranquilidad a todos sus huéspedes.

Ángel Jiménez registra a un huesped
A pocas cuadras, Liliana de Cisneros, administradora de otro hotel del casco céntrico, coincide en que la familiaridad es su principal ancla comercial. “La gran mayoría repiten, ya nos conocen por lo menos unos 10 años, dicen que se sienten como en familia”, relata.
No obstante, Cisneros expone urgencias del entorno: la necesidad de adecentar ciertas calles, pues la presencia de trabajadoras sexuales ha llegado a ahuyentar a parte de su clientela. “Debería por parte de la Gobernación o la Alcaldía dar un poco más de visibilidad a estos sitios”, exige.

La disponibilidad de habitaciones también es una ventaja
Pese a las adversidades estructurales y la recurrente caída de ocupación durante los feriados, la resiliencia hotelera es innegable. El centro de la ciudad tiene potencial, pero no para ser un resort de lujo, sino para dignificar la vocación histórica de ser el gran anfitrión de los viajeros ecuatorianos incansables.