Calor extremo en la ciudad
Guayaquil arde y la sensación térmica llega a 40 grados
Guayaquil vive días de calor extremo, con sensación térmica que llega a los 40 °C. Vecinos recorren calles sin sombra, buscan alivio en veredas o piletas

La ciudad arde bajo el sol y los ciudadanos buscan alivio donde pueden.
El calor no da tregua. Se siente en la piel, en el humor, en la forma en que se camina la ciudad. En Guayaquil, salir a la calle ya no es rutina: es resistir, coinciden los ciudadanos, que advierten no tolerar un grado más de temperatura.
“No estoy soportando el calor de Guayaquil, el calor me pone de malas. Trabajo en el centro y estos días ha sido como caminar en el desierto. Te amo ciudad, pero a veces eres intolerable. ¿Dónde están los árboles? Quiero estar metida en una pileta gigante”, señaló la guayaquileña Sonia Castañeda, quien ayer se movilizaba por las calles del centro con gafas y una sombrilla. “Ni en la playa me he cubierto tanto”, reconoció.
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Andreina Solórzano, quien habita en Álamos Norte, coincide y no le busca matices a lo que experimentó el domingo: “un infierno”.
“Todo quema. Caminas y ves una ciudad seca, sin árboles. Solo cemento. ¿Cómo no nos vamos a quemar?”, cuestiona. Nombra avenidas como la Francisco de Orellana, Quito y Machala: largas, abiertas, secas, sin sombra.
Calor extremo con respaldo técnico
Pero la sensación no es solo percepción. Tiene respaldo técnico del Inamhi y de especialistas como Jonathan Cedeño, oceanógrafo y docente de la Espol, quien explica que en los últimos días se han combinado cielos despejados, alta radiación y poca nubosidad.
El resultado: temperaturas que rondan los 32,6 °C, pero con una sensación térmica que ha llegado a los 38 y hasta 40 grados.
“El 6 de abril, por ejemplo, se registraron 32,6 °C en Guayaquil, pero la sensación fue cercana a los 40. Y en los días previos también se han mantenido esos picos”, detalla. “Es una sensación generalizada en el país”, añade.

calles abiertas y sin árboles intensifican la sensación térmica en Guayaquil.
También adelanta lo que viene: más lluvias en la Sierra y la Amazonía, mientras la Costa entra en transición hacia la estación seca. Menos precipitaciones y más viento.
Valentín Acevedo lo sintió la noche del 6 de abril, en La Alborada. “Todo el día pasé ahogándome, pero en la noche corrió aire. Fue un alivio”, cuenta.
Una ciudad que se adapta al calor
Durante el día, la historia es otra. “Pensé que me iba a desmayar”, dice Maggie Pérez, en La Garzota. Ni el aire acondicionado ha sido suficiente.
“No puedo imaginar cómo la pasan quienes no tienen ni ventilador, o quienes viven sin parques, sin mobiliario urbano u obras acorde al clima. Ya imagino a adultos mayores descompensados y bebés irritados. Hay que pensar en eso, eso es pensar en la ciudad”, cuestiona.
En la calle no hacen falta cifras. Hay gente abanicándose con lo que tenga a mano, cubriéndose con carpetas, buscando sombra donde casi no hay.
En los barrios, como lo constató EXPRESO en un recorrido, muchos han optado por salir y hacer de las veredas su espacio de escape. En Las Malvinas, Solange Astudillo, por ejemplo, instaló una piscina en la acera. “De vez en cuando toca”, dice. A pocos metros, Miguel Cedeño y su familia sacaron mesa, sillas y una hamaca. “Salimos a coger aire… pero aquí tampoco hay”, bromea. Dentro de la casa, asegura, es peor.

Solange Astudillo instaló una piscina en la vereda para refrescar a su familia.
“En fin, salir a la calle es como chocar con una pared de calor”, escribió el ciudadano Juan Ycaza, que hizo hincapié en que “una ciudad sin árboles es una ciudad que se castiga sola”; que para muchos es lo que pasa en Guayaquil.
">Hoy Guayaquil está insoportable. Salir a la calle es como chocar con una pared de calor. 🔥
— Juan Ycaza (@JuanYcaza1) April 2, 2026
Una ciudad sin árboles es una ciudad que se castiga sola. Los estudios están hechos. Falta decisión.
Porque aquí no es que no se pueda…
es que no se quiere hacer en serio.
El Inamhi ya lo había advertido: temperaturas entre 32 y 34 grados en Guayas, pero con una sensación térmica mucho mayor.
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