Guayaquil

La fuerza laboral quiere reanimarse

Trabajadores de diferentes sectores exponen lo que les adeuda la ciudad y cómo ayudan a que esta crezca. Quieren más oportunidades y espacios

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Entorno. En avenidas como la 9 de Octubre transitan decenas de oficinistas que se mezclan entre comerciantes, vendedores informales, entre otros.Miguel Canales Leon

Vivir en Guayaquil desde la piel del trabajador es escucharlo decir que anhela que no exista tanta rotación en las empresas, es decir que labore tres meses y que sea despedido. Es querer hacer carrera y tener la oportunidad de escalar hasta ser jefe. Es saber madrugar y sacrificar horas de estar en familia. Es querer tener un líder y no un jefe que de su boca solo salgan reclamos y no una felicitación.

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Es saber de dónde sacar unas monedas para llegar a la empresa en los últimos días de la quincena. Es tener el apoyo del dueño de la tienda del barrio para que fíe la comida.

Hasta es saber disfrutar de un arroz con huevo, tanto como un bolón o encebollado o un arroz con menestra y carne.

Hace falta más espacios para que nosotros los emprendedores mostremos los productos. También que los trámites y registros para los negocios deben darse de una forma más ágil.

Rrgoberto Ricardo

Emprendedor y docente

Pero también es tener los bríos para salir adelante en las crisis económicas y más ahora en tiempo de la pandemia de la COVID-19.

Las anteriores son algunas de las frases que los trabajadores expresaron a EXPRESO, en un recorrido que se realizó, a propósito de los 200 años de Independencia de Guayaquil, y para seguir celebrando el bicentenario.

Desde el vendedor ambulante pasando por el empleado dependiente hasta el empresario se preguntó lo que implica ser un trabajador en esta ciudad.

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Día. Los trabajadores de restaurantes inician su jornada con las debidas medidas de bioseguridad, como lo han hecho la mayoría de negocios.Miguel Canales

“Para desarrollarme más como trabajador en Guayaquil necesito que exista honradez y reconocimiento económico y laboral”, dijo a EXPRESO José Alcántaro, empleado en relación de dependencia. También se señaló la falta de oportunidades que hay para desarrollarse.

Pablo Burgos, trabajador de una empresa privada, dijo que en la empresa que está ahora sí le dan la oportunidad para crecer. Pero ello no es común en todos los negocios. “Mis amigos no tienen esta facilidad que tengo ahora. Otro problema es que no es fácil conseguir estabilidad laboral. Además que es complicado encontrar un trabajo en estos días”, manifestó.

Falta una entidad que nos dé el soporte para seguir emprendiendo e innovar. Un negocio si no se innova no crece. Hay que seguir trabajando, ver crecer a los negocios y mejorar los servicios.

Yesika Camacho

Licenciada en Sistemas y emprendedora
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Entre los puntos que destacaron que se deben mejorar es la seguridad. No paran los asaltos en los buses, que es donde se moviliza la mayor parte de la fuerza laboral. “Hay que mejorar la seguridad”, reiteró Washington Michilena, ingeniero comercial.

Un grupo de trabajadores apreciado por la ciudadanía, durante esta cuarentena por el coronavirus, es el que integran los vendedores independientes. “Aporto al crecimiento de esta ciudad como vendedora. Durante el tiempo del confinamiento tuve que frenar mis temores y salir a entregar legumbres a domicilio. En un día entregaba decenas de pedidos. Los clientes me contactaban por celular”, indicó Carolina Zambrano, trabajadora informal.

Junto a 350 colaboradores laboramos 24/7 en el tiempo del confinamiento y tenemos los bríos para seguir adelante, es una forma de celebrar el Bicentenario de la Independencia.

Carlos Valarezo

Propietario de Carvagu

(Nature’s Garden)

En el caso de los trabajadores que son emprendedores todavía luchan para que se reduzca la tramitología y que el servicio al usuario en las empresas públicas mejore.

“También esperan que se desarrollen nuevos polos comerciales en la ciudad, así como la dinamización del centro tradicional”, dijo Rigoberto Ricardo, emprendedor.

Hay un grupo que considera la importancia de que el trabajador adquiera más conocimiento. “El 80 % del desarrollo de la ciudad depende del capital humano, tenemos que educarnos más, así colaboramos a que Guayaquil continué surgiendo”, opinó Álex Zambrano, empleado público.

Un aspecto de la pista inconclusa en la zona de Daular. En el terreno del nuevo aeropuerto.

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PoblaciónSegún datos del INEC, en septiembre de 2020, los indicadores de mercado laboral se ubican en: empleo adecuado: 32,1 %, subempleo: 23,4 %, otro empleo no pleno: 26,3 %, empleo no remunerado: 10,8 %.

En otro punto que todos coinciden es que después de los meses de confinamiento por el coronavirus quieren reanimar su economía y la de la ciudad con tesón y dedicación a su empleo.

Durante este recorrido también se consideró importante entrevistar a trabajadores que empezaron con un pequeño negocio y años después son reconocidos empresarios.

HorariosEn septiembre de 2020, se registra aproximadamente 37 horas promedio de trabajo a la semana para los hombres, mientras que 32 horas a la semana para las mujeres.

Son emprendedores que saben saltar crisis. “Guayaquil es una ciudad que sabe levantarse, los guayaquileños no nos rendimos. Es una ciudad pujante. Mire cómo se salió a trabajar en medio de la pandemia. Nosotros trabajamos 24/7 en el tiempo del confinamiento”, indicó Carlos Valarezo, dueño de Carvagu (Nature's Garden), una empresa que tiene 22 años en el mercado. Valarezo resaltó que celebra a la ciudad con una inversión de comprar nuevas maquinarias para la elaboración de medicina natural.

Eugenio Fernández
mpresario. Eugenio Fernández (centro) empezó vendiendo carne en Bellavista. Ahora, como dueño del autoservicio Fernández, conversa con dos colaboradores.Juan Faustos

Otro punto que no se puede olvidar es que Guayaquil también es un casa grande que acoge a personas de otras provincias y de otros países. Eugenio Fernández, dueño del autoservicio Fernández, agradece a la ciudad por abrirle las puertas cuando hace 30 años vino desde Quevedo, de la provincia de Los Ríos, con poca ropa y muchos sueños. Entonces se puso una carnicería en la ciudadela Bellavista y tras contagiarse de uno de los espíritus de Guayaquil, se acostumbró a trabajar más de ocho horas, los fines de semana y feriados; ahora tiene veinte locales. “Como homenaje a la ciudad voy a abrir 6 locales más, para ello voy a invertir unos $ 6 millones. Además voy a construir un restaurante. Con esto voy a crear unas 70 plazas de trabajo más, ellos se sumarán a los 1.063 colaboradores que ya tengo.

Esto es Guayaquil, una ciudad que no deja de trabajar día y noche y que no se rinde”, explicó Fernández.