
Durán: el silencio del alcalde frente a la crisis
Agua, seguridad y abandono conviven en Durán mientras, denuncian ciudadanos, Luis Chonillo y el Municipio están distantes
Durán atraviesa una acumulación de crisis que no encuentran respuesta desde su principal autoridad. Problemas históricos en servicios básicos, inseguridad cotidiana y deterioro urbano conviven con un elemento que, para muchos ciudadanos, agrava todo lo demás: el silencio institucional. En enero pasado, al cumplir 40 años como cantón del Guayas, quedó claro que la ciudad sigue enfrentando carencias estructurales, especialmente en el suministro de agua potable para sus 309 mil habitantes, mientras los problemas afectan la vida de miles de personas sin que la administración municipal actúe. Al menos no como lo exigen los contribuyentes.
En medio de este escenario, EXPRESO ha solicitado en reiteradas ocasiones, a lo largo de más de un año, una entrevista con el alcalde Luis Chonillo para abordar la situación del cantón, pero no ha habido respuesta. Tampoco la Vicealcaldía ha atendido los requerimientos de este Diario, pese a que los reclamos se intensifican. Saber qué obras y proyectos han quedado pendientes de ejecutar y cómo se administra Durán con un alcalde fuera del país y una cuarta vicealcaldesa electa durante esta gestión sigue siendo una pregunta que permanece en el limbo.
Ahora, las recientes lluvias evidenciaron, una vez más, la fragilidad de la ciudad. Durante más de tres días, como publicó la semana anterior EXPRESO, amplios sectores permanecieron inundados, con calles anegadas, viviendas afectadas y barrios aislados. Para los habitantes, lo ocurrido fue la confirmación de que los problemas estructurales siguen intactos.
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Agua potable, un derecho que sigue siendo un privilegio
La falta de agua potable continúa siendo parte de la rutina en varios sectores, donde el servicio llega de forma irregular y las tuberías presentan fallas constantes. Por años, el líquido se ha despachado, en promedio, por máximo 8 horas a la semana, según reportes de EXPRESO; pero desde finales de febrero y por al menos dos semanas, no llegaba ni eso, y las familias se vieron obligadas a pagar entre 20 y 30 dólares para llenar cisternas o 10 dólares cada tres días para intentar subsistir con botellones.
La semana anterior, el 10 de marzo, el problema se agravó por un daño en el acueducto principal de 800 milímetros, en el sector La Herradura, instalado en 2018 durante la administración de Alexandra Arce. Según dijo a este Diario el gerente de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Durán (Emapad), Rodolfo Baquerizo, esta línea de conducción ha sufrido más de 40 roturas desde junio de 2023, lo que atribuyó a problemas en la construcción de la obra.

Sandra Flores
“Cuando Chonillo se postuló para alcalde yo le di el voto porque creí en cada una de las palabras y promesas que dio. Él aseguró que dejaría encaminado el problema que afrontamos históricamente con el agua potable, pero eso no pasó. Seguimos recibiendo unos días agua y otros no, las tuberías se siguen rompiendo y seguimos pagando por un servicio que no recibimos. Hoy el alcalde intenta contentarnos con los mensajes que lanza en sus redes sociales de vez en cuando. Eso no tiene sentido: queremos su presencia física, sus explicaciones. Además, no vemos tampoco ese desarrollo urbano del que habló. ¿Dónde están sus promesas? Lo queremos ver en los barrios. Los concejales brillan por la ausencia", dice Ramiro Loayza, residente de la ciudadela El Recreo.
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A esto se suma un sistema de drenaje que colapsa ante lluvias intensas y una infraestructura que no ha respondido al crecimiento del cantón.
Gobernanza desde la distancia
La distancia entre la administración municipal y la realidad del cantón también es literal. El alcalde lleva más de un año —cerca de dos— fuera del país, desde donde ejerce sus funciones alegando razones de seguridad. En Durán, la crisis es presencial. La inseguridad, la falta de servicios y el deterioro urbano no se gestionan a distancia, se queja Mónica Rendón, residente.
“No necesitamos un alcalde que trabaje desde un escritorio a miles de kilómetros de nuestro cantón, nos hemos cansado de decirlo. Entiendo que el problema de la inseguridad le afecta, sabemos que fue blanco de un atentado cuando inició su administración. Pero a todos nos afecta igual. Nuestra gente está muriendo, niños están muriendo. Queremos saber qué está haciendo para solucionar este problema. Sí, la seguridad no es su competencia, pero sí lo es exigir cambios inmediatos. Eso no lo vemos”, agrega Loayza.
Durán se reactiva y volverá a brillar desde este domingo 22, resultado del trabajo conjunto y la articulación efectiva en territorio. La coordinación entre instituciones y el respaldo de las fuerzas de seguridad hacen posible avanzar con hechos.
— Luis Chonillo (@CHONILLOec) March 18, 2026
Este fin de semana es una… pic.twitter.com/hyNkXYXcXy
En lo que va de 2026 (hasta el 18 de marzo), Durán ha experimentado una ola de violencia que lo ubica como el segundo cantón con más asesinatos en Ecuador, solo después de Guayaquil. Los reportes indican múltiples masacres y ataques armados selectivos vinculados a disputas de bandas criminales. Los ciudadanos sienten que este tipo de acciones no atacan el fondo del problema y que el silencio institucional agrava la situación.

En paralelo, el Gobierno ha dispuesto un nuevo toque de queda en Guayas y otras tres provincias como medida para contener la violencia. Sin embargo, en Durán, donde la inseguridad es parte de la cotidianidad, la percepción es que este tipo de restricciones no solucionan la crisis.
“Si el alcalde no puede gobernar, entonces que renuncie. Y si la vicealcaldesa tampoco puede, entonces que lo haga también. El miedo está apoderado de ellos, pero también de nosotros. A nosotros, que somos quienes los elegimos, nos matan familiares, amigos, compañeros y conocidos a diario. Lidiamos con ese terror a diario, pero nadie hace más allá que pedir, por redes sociales, respuestas”, cuestiona Aurora Mendieta, habitante de la ciudadela Abel Gilbert.

Inundaciones que evidencian el abandono
Las inundaciones recientes, añade Mendieta, evidencian una problemática que va más allá de factores coyunturales.
“Hace una semana la ciudad entera quedó bajo el agua por más de tres días y las respuestas a lo que o llegarpasó non. Las autoridades dijeron que la culpa era de la basura. Y no niego que en parte debe ser cierto, pero en parte la responsabilidad también está en la falta de obras. ¿Dónde está todo ese crecimiento que prometió cuando recién se postuló como alcalde? ¿Dónde están las áreas verdes, los grandes parques? ¿Dónde están las obras con las que dijo que Durán entraría al radar del turista? Estamos igual que hace dos años que fue electo. Estamos igual o peor que hace décadas, cuando el cantón permanecía abandonado”.
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La ciudadela Panorama, en #Durán #Guayas , terminó anegada tras un intenso aguacero que colapsó el drenaje y dejó viviendas bajo el agua, en uno de los episodios más fuertes en el sector. #ecuador
— @AineNoticias (@Aineonline1) February 21, 2026
Vecinos cuestionan la ausencia y falta de gestión del alcalde Luis Chonillo. pic.twitter.com/jTh2a72nmJ
Las lluvias no crearon la crisis, pero la volvieron imposible de ignorar. Y el hartazgo llegó a su tope, denuncia Roberto Linares, quien además critica que su ciudad permanezca sucia todo el tiempo.
No es solo por estos días, que con el toque de queda se han modificado las rutas de recolección. Es siempre. Durán es una ciudad insalubre. Y siento que esta Alcaldía y el Concejo Cantonal están intentando sobrevivir a una gestión posiblemente atacada por las mafias. Pero esas mismas mafias son las que nos afectan a todos los demás y debemos de seguir”, argumenta.
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