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Diario Expreso Ecuador

De la calle al hogar: perros rescatados por la Caballería de Loja buscan una familia

En el Grupo de Caballería N.º 18 'Cazadores de Los Ríos', un proyecto ha transformado la historia de decenas de perros abandonados

Los perros son entrenados diariamente en el escuadrón 'Patitas Callejeras', donde aprenden a confiar nuevamente en las personas.

Los perros son entrenados diariamente en el escuadrón 'Patitas Callejeras', donde aprenden a confiar nuevamente en las personas.Freddy Inga

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En el interior del Grupo de Caballería N.º 18 'Cazadores de Los Ríos', en el sector Zamora Huayco de Loja, la rutina militar convive con una labor poco visible, pero profundamente transformadora: la rehabilitación de perros que alguna vez vivieron en la calle.

Allí funciona el escuadrón canino 'Patitas Callejeras', una iniciativa que ha cambiado el destino de animales marcados por el abandono.

El capitán Miguel Calero, oficial encargado del escuadrón, explica que el proyecto nació como respuesta a un problema creciente dentro de las instalaciones. La preparación diaria de alimentos para cientos de uniformados atraía a perros callejeros que, con el tiempo, formaron una jauría.

“Llegó un momento en que ya no era solo presencia de perros, sino una situación de riesgo. Algunos se tornaron agresivos y hubo incidentes”, recuerda.

De un problema a una solución con enfoque humano

Lejos de optar por una salida inmediata, la decisión fue distinta. “No queríamos simplemente sacarlos del lugar. Se plantearon varias alternativas, pero la más humana fue rescatarlos, atenderlos y darles una oportunidad real de tener una vida diferente”, sostiene Calero.

Así nació 'Patitas Callejeras', un proyecto que empezó desde cero, incluso con instalaciones deterioradas que tuvieron que ser recuperadas para este fin.

Un proceso que devuelve la confianza

Cada perro que llega al escuadrón inicia un proceso riguroso. Muchos arriban heridos, enfermos o con signos evidentes de maltrato. Otros nunca han tenido contacto cercano con personas.

El primer paso es estabilizar su estado de salud: son desparasitados, vacunados y esterilizados antes de iniciar cualquier entrenamiento.

El cabo segundo Roddy Córdoba, instructor y adiestrador canino, explica que el verdadero desafío comienza después. “No es solo enseñarles órdenes. Hay perros que nunca han tenido un hogar, que no saben lo que es una caricia. Llegan con miedo, a la defensiva, y eso requiere tiempo”, señala.

Para lograrlo, el escuadrón aplica un método de adiestramiento positivo conocido como 'Luring', basado en recompensas. “Trabajamos con estímulos positivos. Utilizamos comida, premios, lo que funcione para cada perro. Lo importante es que asocien al ser humano con algo bueno”, detalla.

El avance no es uniforme. Cada animal tiene su propio ritmo. “Nos ha tocado recibir mordidas. Es parte del proceso. Son perros que vienen de situaciones difíciles, pero cuando empiezan a confiar, el cambio es evidente”, afirma Córdoba.

Los canes rescatados reciben entrenamiento especializado antes de ser entregados en adopción a una familia.

Los canes rescatados reciben entrenamiento especializado antes de ser entregados en adopción a una familia.Freddy Inga

Historias que sí tienen un final distinto

En más de tres años de funcionamiento, el proyecto ha logrado que alrededor de 55 perros encuentren un hogar. Detrás de cada adopción hay una historia de recuperación construida con trabajo constante.

Actualmente, cinco perros están listos para ser adoptados. Están sanos, entrenados y socializados, pero siguen esperando una familia.

El proceso de adopción es cuidadoso. Los interesados deben acercarse a las instalaciones, donde se realiza una entrevista para evaluar las condiciones en las que vivirá el animal.

“Buscamos que el perro llegue a un buen entorno. No se trata de entregarlo sin garantías. Aquí hay un trabajo previo que debe continuar en el hogar”, enfatiza el capitán Calero.

Una vez aprobada la solicitud, se firma un contrato que compromete a la familia a cuidar al animal durante toda su vida. Además, el escuadrón realiza seguimiento posterior.

Más que adopción: una segunda oportunidad

Algunos de los canes también participan en actividades comunitarias, presentaciones y programas de canoterapia, donde interactúan con personas y apoyan en procesos de estimulación emocional.

Sin embargo, el proyecto enfrenta limitaciones. Su sostenimiento depende en gran medida del apoyo ciudadano, por lo que se solicita colaboración con donaciones de alimento.

En una ciudad donde el abandono de perros sigue siendo una realidad, “Patitas Callejeras” se consolida como una respuesta concreta: un espacio donde cada caso se trabaja con disciplina, técnica y paciencia.

Los perros que hoy esperan no son los mismos que llegaron. Dejaron atrás la calle, el miedo y el abandono. Pero aún les falta lo más importante: un hogar.

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