Economía de Ecuador
Ecuador cambiará de motor económico: menos agro, más petróleo, minería y vivienda
El Gobierno proyecta que Ecuador crecerá por encima del 3% en 2026, impulsado por petróleo, minería, consumo interno y construcción, así lo dijo Noboa

Ecuador pone más atención al sector minero para lograr un mejor crecimiento económico.
Lo que debe saber
- Cambio de motor económico: El crecimiento de 2026 se apalanca en petróleo, minería, consumo interno y construcción, dejando atrás el impulso agrícola de años anteriores.
- Riesgo país e inversión: La reducción del riesgo país busca atraer más inversión extranjera, dinamizar el crédito y generar empleo, en un contexto de mayor confianza económica.
- Vivienda y empleo como eje: Los créditos hipotecarios subsidiados y la obra pública apuntan a reactivar la construcción, generar plazas laborales y mejorar el acceso a vivienda.
El presidente Daniel Noboa trazó un balance económico del Ecuador en el arranque de 2026, con un mensaje que busca matizar el optimismo oficial sin desconocer los desafíos. Citando al exalcalde Jaime Nebot, quien dijo en un foro: “no estamos mal, pero tampoco en el país de las maravillas”, el Ejecutivo destacó que, al menos, "Nebot reconoció que Ecuador no está mal".
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En una entrevista en Radio Forever, el mandatario delineó los ejes de su estrategia económica: crecimiento sostenido, generación de empleo, impulso a la inversión y estabilidad en sectores clave como el petróleo, la construcción y la energía.
Cambio de motor económico: del agro al petróleo
Noboa explicó que, tras un 2024 y 2025 impulsados por la agricultura y las exportaciones, 2026 tendrá otro perfil. El crecimiento estará apalancado en el sector petrolero, la minería, el consumo interno y, especialmente, la construcción.
El Gobierno apuesta a este último como generador de empleo. La lógica, según el presidente, es crear un “círculo virtuoso”: inversión pública y privada que dinamice la obra, genere plazas laborales y reactive el consumo.
Aunque el presupuesto estatal proyecta un crecimiento de 1,8 % y el Banco Mundial estima 2,5 % para Ecuador, el Ejecutivo anticipa un desempeño superior al 3 %. De concretarse, el país superaría el promedio regional, calculado en 2,1 %.
El optimismo se sustenta en señales del primer trimestre: mayor actividad económica, incremento en ventas y dinamismo en exportaciones de productos como banano, cacao y metales.
Riesgo país: clave para inversión y empleo
Uno de los indicadores centrales del discurso presidencial fue el riesgo país, que se ubicó en 436 puntos. Noboa reconoció que reducirlo con rapidez es complejo por el historial de “policy reversals” (reversión de política), cambios de rumbo en políticas públicas, de gobiernos anteriores.
Aun así, proyecta una caída hacia los 300 puntos durante el año y por debajo de ese nivel en 2027. Para el Gobierno, este indicador no es solo financiero: su reducción implica más confianza, más inversión extranjera y, en consecuencia, más empleo.
En 2025, la inversión extranjera superó los 1.300 millones de dólares, casi triplicando promedios anteriores. Ese flujo, sostuvo, permite contratación, dinamiza la economía y abre acceso a crédito, incluyendo vivienda.
Vivienda: crédito barato como motor social y económico
El Ejecutivo declaró 2026 como el año de la construcción y vivienda, con programas que incluyen créditos hipotecarios desde el 2,99 % a través del BIESS y esquemas subsidiados como el plan “Miti Miti”.
El objetivo es doble: reducir el déficit habitacional y estimular el empleo en el sector constructor. Según Noboa, estas tasas permiten cuotas mensuales accesibles, entre 200 y 300 dólares, acercando a miles de familias a su primera vivienda.
Electricidad: sin apagones, pero con presión estructural
En el frente energético, el presidente descartó apagones en el corto plazo y defendió las acciones del Gobierno: recuperación de capacidad termoeléctrica, mantenimiento de hidroeléctricas y mejora en transmisión. Aunque esta declaración se enfrenta con las quejas de algunos barrios de varias ciudades del país que ha enfrentado cortes de energía.
Reconoció, sin embargo, que el sistema enfrenta estrés por altas temperaturas y redes envejecidas. También mencionó avances en interconexión con Perú, mientras que con Colombia persisten tensiones, incluso por temas comerciales y de cooperación energética.
El mandatario fue crítico con la falta de cooperación del gobierno de Gustavo Petro en materia de seguridad fronteriza. Aunque defendió mantener relaciones comerciales, que sostienen miles de empleos, cuestionó la falta de reciprocidad en el control del narcotráfico.
Aun así, dejó abierta la puerta a mejorar la relación tras los procesos electorales en la región, con miras a acuerdos más efectivos en seguridad y comercio.
Otro eje fue el empleo, especialmente juvenil. El Gobierno impulsa 90.000 capacitaciones gratuitas y promueve modalidades educativas flexibles, incluyendo formación virtual y técnica.
La estrategia apunta a elevar la competitividad del trabajador ecuatoriano frente a países como Perú o Colombia, con el objetivo de atraer más inversión extranjera.
El balance presidencial dibuja una economía en transición: menos dependiente del agro y más apoyada en petróleo, minería y construcción. Con un crecimiento proyectado por encima de la región, pero condicionado por factores estructurales como el riesgo país, la infraestructura eléctrica y las relaciones con países vecinos, el reto será sostener el dinamismo sin perder estabilidad.