
Egas fue reelegido en la FEF: claves para entender la polémica de su tercer periodo
El dirigente fue ratificado hasta 2031 con más del 90% de votos, pero su continuidad abre un debate legal y político
Francisco Egas fue reelegido como presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) para el periodo 2027-2031, tras imponerse con amplia mayoría en el congreso electoral del organismo.
El dirigente obtuvo más del 90% de los votos y continuará al frente del fútbol ecuatoriano hasta 2031. Sin embargo, su victoria no cierra la discusión: por el contrario, abre un nuevo capítulo de cuestionamientos legales y políticos sobre su permanencia en el cargo.
1. Fue candidato único: una elección sin competencia
Uno de los principales puntos de controversia es que Egas llegó a la votación como único candidato.
Inicialmente, el proceso incluía al dirigente Esteban Paz como rival. No obstante, su candidatura no fue calificada por la Comisión Electoral de la FEF, al no alcanzar el mínimo de respaldos requeridos entre clubes y asociaciones provinciales.
Esto dejó a Egas sin competencia directa, en una elección que varios sectores consideran poco disputada y con un resultado previsible.
2. El foco del conflicto: el límite de periodos
El debate más importante gira en torno a la legalidad de su reelección.
La reforma a la Ley Orgánica del Deporte establece que los dirigentes de federaciones deportivas pueden ejercer un máximo de dos periodos consecutivos. Egas ya ocupó la presidencia en dos etapas: entre 2019-2022 y desde 2022 hasta 2026.
Por ello, distintos especialistas sostienen que su candidatura para un tercer periodo podría contradecir la normativa vigente.
Además, un pronunciamiento de la Procuraduría refuerza esta interpretación, al señalar que los periodos ya cumplidos no se eliminan con la nueva ley.
3. La postura de la FEF y el respaldo internacional
Desde la Federación Ecuatoriana de Fútbol se defiende la legalidad de la candidatura.
El argumento principal es que los estatutos del organismo, reformados en 2023, permiten la continuidad de Egas. A esto se suma el respaldo de entidades como FIFA y Conmebol, que avalan el proceso bajo el principio de autonomía de las organizaciones deportivas.

Este punto es clave, porque introduce un posible choque entre la legislación ecuatoriana y las normas del fútbol internacional.
4. El Gobierno pone en duda la validez
El Ministerio del Deporte ha advertido que la elección no implica una validación automática del nuevo directorio.
Las autoridades han señalado que revisarán el proceso “hoja por hoja” antes de registrar oficialmente a la dirigencia electa, con especial atención al cumplimiento de los límites de reelección.
Esto deja abierta la posibilidad de que el directorio no sea reconocido si se determina que contraviene la ley.
5. ¿Qué puede pasar ahora?
Tras la reelección de Egas, se abren varios escenarios:
- Validación del directorio: si el Gobierno considera que el proceso cumple la ley, Egas continuará sin obstáculos.
- Impugnaciones o rechazo: si se detectan irregularidades, el registro podría ser negado.
- Escalada legal o internacional: el caso podría llegar a instancias judiciales o incluso a organismos como FIFA, en caso de conflicto entre la normativa nacional y la autonomía deportiva.
Una elección que trasciende lo deportivo
La reelección de Francisco Egas no solo define el rumbo del fútbol ecuatoriano, sino que también expone una tensión de fondo: el equilibrio entre la ley del país y las reglas del deporte internacional.
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