
El calor extremo alcanzará al 41 % de la población mundial en 2050
Un estudio advierte que, si el calentamiento global alcanza 2 °C, el calor extremo afectará al 41 % de la población mundial
El calor extremo, que hoy ya condiciona la vida de millones de personas, dejará de ser una excepción climática para convertirse en una experiencia cotidiana para casi la mitad del planeta. De aquí a 2050, unas 3.800 millones de personas vivirán bajo temperaturas extremas si el mundo alcanza los 2 grados centígrados de calentamiento global, un escenario que los científicos consideran cada vez más probable.
Del 23 % al 41 %: el salto que marcará una era
Así lo advierte un estudio de la Universidad de Oxford, publicado en la revista Nature Sustainability, que dibuja una curva ascendente y preocupante: en 2010, el 23 % de la población mundial estaba expuesta a calor extremo; en las próximas décadas, ese porcentaje subirá al 41 %, marcando un crecimiento histórico de la población vulnerable al aumento de temperaturas.
Los países más expuestos al calor extremo
El impacto no será uniforme. El informe identifica que los 20 países con mayores cambios en los grados día de refrigeración (GRD) —un indicador clave para medir la necesidad de enfriamiento— se concentran en el mundo en desarrollo. África, Centroamérica, Sudamérica y el Sudeste Asiático encabezan la lista, en gran parte por su cercanía a la línea del Ecuador y sus latitudes subtropicales.
En Sudamérica, los países que enfrentarán los mayores golpes del calor extremo hacia 2050 serán Brasil, Venezuela y Paraguay. En Centroamérica, el estudio señala a Honduras, Guatemala y Nicaragua como las naciones donde el aumento de días calurosos será más pronunciado.
Un problema que ya cobra vidas y dinero
Las consecuencias ya se sienten. Otro informe citado por los investigadores reveló que la mortalidad asociada al calor aumentó un 103 % entre 1990 y 2021 en América Latina y el Caribe. A esto se suma el impacto económico: solo entre 2015 y 2024, el calor extremo le costó a la región unos 855 millones de dólares anuales, según el documento.
El fenómeno no se limita a los países tradicionalmente cálidos. Incluso las regiones de clima frío verán cambios drásticos. Con un calentamiento global de 2 °C, las temperaturas podrían incrementarse un 100 % en países como Austria y Canadá, y hasta un 230 % en Irlanda, alterando patrones climáticos históricamente estables.

El estudio advierte que este escenario tensionará el desarrollo económico y disparará la demanda energética, especialmente para sistemas de refrigeración y calefacción, lo que a su vez podría aumentar las emisiones si no se adoptan cambios estructurales.
Adaptarse antes de cruzar el punto crítico
Jesús Lizana, investigador del Zero Institute de la Universidad de Oxford y autor principal del estudio, subraya que muchos de estos cambios ocurrirán incluso antes de superar el umbral de 1,5 °C, por lo que las medidas de adaptación deben comenzar cuanto antes.
“Muchos hogares pueden necesitar instalar aire acondicionado en los próximos cinco años, pero las temperaturas seguirán aumentando mucho después si alcanzamos los 2 °C de calentamiento global”, advirtió.
En la misma línea, la profesora asociada Rahika Khosla, de la Smith School of Enterprise and the Environment, alertó que superar los 1,5 °C tendrá un impacto sin precedentes en sectores clave como la educación, la salud, la migración y la agricultura. Para ella, el camino está claro: el desarrollo sostenible con cero emisiones netas es la única vía establecida para frenar la escalada de los días más calurosos.