
Andar con asistencia inteligente: probé el exoesqueleto de Ascentiz en CES 2026
Este exoesqueleto brinda asistencia inteligente y reduce el esfuerzo al caminar y correr sin reemplazar la movilidad humana
Cuando me ajusté el módulo de cadera del exoesqueleto de Ascentiz por primera vez, la sorpresa no fue la potencia. Fue la ligereza. Si no supiera que lo llevaba, podría haber pensado que era una correa deportiva bien hecha. Nada de metal voluminoso ni estética estilo Robocop. Solo un dispositivo discreto, casi elegante, adherido a mi cuerpo y prometiendo algo ambicioso: hacer más fácil el movimiento sin quitarme el control del cuerpo.
Caminar, trotar y correr… pero más fácil
Empecé caminando. Después troté. Más tarde, me lancé a correr. Y ahí fue cuando ocurrió algo interesante: cada zancada se sentía más ligera, más fluida. No era un empujón brusco, ni una fuerza artificial. Era un apoyo casi invisible, sincronizado con mi paso. Entre el 50 % y el 60 % del impulso dejaba de sentirse completamente mío, como si hubiera un compañero invisible empujando justo en el momento preciso, anticipando mis movimientos. Mis piernas seguían trabajando… pero el esfuerzo, ese bajaba de forma evidente.
El sistema que llevaba puesto empuja la cadera hacia adelante con un par de fuerza significativo, mejorando la eficiencia de la zancada y reduciendo la fatiga metabólica. Según los datos disponibles, este módulo puede incluso asistir hasta velocidades de más de 28 km/h y compensar cargas considerables en subidas o terreno exigentes, ya que la tecnología está diseñada para trabajar con potencia y velocidad de forma inteligente.
Módulo de cadera: ciencia aplicada al movimiento
El módulo que probé, conocido como H1 (Hip Module), actúa sobre la extensión y flexión de la cadera, que son los movimientos más críticos al caminar, trotar o correr. Aquí es donde intervienen los grandes grupos musculares: los glúteos y los flexores de la cadera. Con este apoyo, subir escaleras, cambiar de ritmo o correr cuesta arriba se siente menos exigente —como si tu propio esfuerzo fuera amplificado sin perder esa sensación de control natural.
Este apoyo no solo ofrece potencia, sino también adaptabilidad. El software de Ascentiz incorpora un motor de movimiento con inteligencia artificial que puede reconocer múltiples situaciones de marcha casi en tiempo real (en centésimas de segundo), ajustando la asistencia de forma automática según el terreno y el ritmo.
Asistencia inteligente… no un reemplazo de movilidad
Y esto es clave: Ascentiz no es una solución médica ni un reemplazo de la capacidad natural del cuerpo. No “cura” funciones perdidas ni sustituye capacidades neuromusculares. Es asistencia mecánica, ideal para quienes ya pueden moverse pero quieren reducir el esfuerzo físico, proteger sus articulaciones o mejorar su rendimiento en largas caminatas, entrenamientos o terrenos exigentes. Incluso personas mayores con movilidad conservada podrían encontrar beneficios, siempre con criterio y, de ser necesario, consulta médica.

Del laboratorio a la vida real
Hace pocos años, hablar de exoesqueletos era hablar de dispositivos muy costosos —alrededor de los 70.000 dólares— y enfocados al entorno clínico o industrial. Hoy, gracias a iniciativas como esta, la tecnología se acerca al uso diario: el sistema modular parte desde unos $1.499 en campañas como Kickstarter, y llega hasta cerca de $3.399 con configuraciones completas.
Además, el diseño modular significa que puedes elegir qué tipo de asistencia necesitas antes de salir de casa. En mi caso, probé solo el Hip Module, el que potencia el impulso en caminatas y carreras. Pero existe también un Knee Module especializado en proteger las rodillas y ayudar en resistencia y estabilidad, ideal para largas distancias o cuando la articulación lo necesita.
Baterías, modos y una experiencia natural
El sistema funciona con baterías inteligentes que ofrecen hasta miles de pasos de asistencia continua antes de necesitar recarga, y se puede viajar con ellas cumpliendo normas de avión. Mediante modos como Ease (facilitar movimiento), ACC (acelerar impulso) o Train (entrenamiento con resistencia), puedes adaptar la asistencia a lo que necesites en cada momento.
Un acuerdo entre cuerpo y tecnología
Al final del día, la sensación fue clara: esto no es dejar que una máquina haga todo por ti. Es más bien colaborar con ella. Un acuerdo silencioso entre tu cuerpo y la tecnología, donde sigues siendo protagonista, pero con un apoyo que llega justo en el momento adecuado. Si el futuro de la movilidad va por aquí —más asistencia, menos espectáculo— no se siente frío ni distante.
Se siente como correr… pero con el viento a favor.
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