Salud

Abuela contando historias a su nieto
Contarles historias les permite mantener activa la memoria.Pixabay

Solo para abuelos: Cuidar a los nietos prolonga sus vidas

Mientras los pequeños se nutren de sus enseñanza, los adultos mayores se sienten útiles y felices de compartir tiempo con ellos.

Convertirse en abuelo es suficiente razón para ser feliz, pero si pasa un tiempo prudencial con ellos se mantendrá no solo activo y contento sino que alargará positivamente su vida por 5 años más, señala un estudio de las universidades en Europa y Australia y que se publica en la revista científica 'Evolution and Human Behavior'.

Pero, atención, los beneficios solo son válidos en aquellos que cuidan o colaboran con el cuidado de los nietos solo de forma esporádica, ya que una participación más intensa es causa de estrés, lo cual va en detrimento de su salud física y mental.

Muy activos

Los nietos son para sus abuelos una razón más para vivir y eso los motiva a cuidarse, caminar más y alimentarse mejor. "Llevarlos o recogerlos de la escuela, les ayuda a socializar, algo que es muy importante en esta etapa, en que muchos pueden sentirse solos o abandonados".

Sin depresión ni Alzheimer

Con sus ocurrencias y energía (corren, saltan, bailan) logran mantener a los abuelos en constante estado de alerta, y siempre dispuestos a ser partícipes de sus juegos.

Ayudarlos a sus hijos en la crianza sin excesos de disciplinas y contarles sus historias de vida hace que su mente se mantenga activa, lejos de trastornos depresivos y enfermedades como el mal de Alzheimer o demencia, recalca la psicóloga y terapista familiar Cecilia Chávez.

Sentirse útiles y amados los mantiene alejados de preocupaciones y trastornos depresivos, algo que es muy común en la tercera edad

Cecilia Chávez, psicóloga y terapista familiar

Sin presiones

Ser los responsables principales del cuidado de los nietos no es saludable dice la experta y lo corroboran varios estudios. Jamás debe convertirse en una obligación que agote a los abuelos (salvo excepciones en que, por ejemplo, los niños son huérfanos), pues tienen derecho a vivir su edad dorada de la mejor manera.

Tampoco se debe caer en los extremos de no tener contacto con los pequeños, lo cual es negativo para los adultos mayores. Hay que encontrar el equilibrio para que ellos disfruten de esta experiencia sin obligación ni estrés.