
Salomé Marín, la ambateña que dejó la política para crear moda
Tras nueve años en política, reinventó su camino. Hoy diseña, prepara reinas y sueña con New York Fashion Week
“Cuando me meto en algo, lo hago bien”, afirma Salomé Marín, una frase que resume la determinación con la que ha decidido reinventarse. Esa convicción la acompaña desde niña, cuando veía a su madre coser durante horas en una máquina que aún hoy sigue activa, y que sin saberlo sería el hilo conductor de su propia historia.
Su camino empieza entre telas, puntadas y el ojo crítico de una mujer que siempre tuvo gusto especial para vestir y crear. Pero también nace entre decisiones valientes: dejar atrás una carrera política consolidada en su natal Ambato, fue concejal, vicealcaldesa y alcaldesa subrogante, para apostar por aquello que realmente la hacía vibrar. En 2023 dio un giro total a su vida y se lanzó de lleno al mundo de la moda.
Ese salto no fue impulsivo. “Si quería que la marca crezca, tenía que prepararme”, reconoce. Se formó, estudió, y su mirada cambió para siempre: dejó de ver solo prendas para empezar a ver procesos, tejidos, acabados y detalles artesanales. Ese aprendizaje afiló su criterio y fortaleció su visión como diseñadora.
Hoy, esa disciplina se traduce en una marca con identidad propia, algo que ella considera una de sus mayores fortalezas. Y los resultados han sido vertiginosos: ha vestido reinas de belleza, novias, mujeres influyentes y Miss Universos como Sheynnis Palacios y Victoria Kjær. Cada creación lleva horas de dedicación, gran parte hechas a mano, y un sello que es reconocible: las capas.
Y mientras su nombre resuena cada vez con más fuerza, una convicción la guía: el talento local, la tradición textil de Tungurahua y el trabajo hecho a mano merecen ser valorados. Tanto así que New York Fashion Week ya tocó a su puerta. Lejos de intimidarla, la posibilidad la emociona. En diálogo con SEMANA, Salomé habla de empezar de cero tras nueve años en política, de la apuesta por su vocación y de los sueños que hoy, por fin, está viviendo.
El renacer de una diseñadora
¿El giro de la política a la moda venía gestándose desde antes?
Totalmente. La moda siempre fue un gusto personal desde niña. A los 12 años, ya desfilaba en pasarelas, campañas y hasta tuve un paso por televisión. Y cuando entré como concejal, yo ya tenía mi emprendimiento: Ensueños, una escuela para formar modelos y reinas.
¿Cómo nace esa faceta?
Comenzó como una escuela de reinas. Hoy es un espacio de coaching integral: imagen, oratoria, autoestima, presencia… Muchos de mis talentos han sido reinas locales, nacionales e internacionales, como Ana Isabel Cobo, Miss Supranational Ecuador 2025.
¿Y qué tanto influyó el mundo de los reinados en su paso por la política?
Muchísimo. La preparación en imagen, presencia y comunicación que desarrollé en el mundo de la moda me ayudó a conectar con la gente. En 2011 fui candidata a Reina de Ambato, quedé Señorita Gobierno Municipal, y luego me lancé a la concejalía. Con 23 años fui la autoridad de elección popular más joven y la más votada de la provincia.
Después de su candidatura a la alcaldía decidió cerrar el ciclo político…
Sí. Tras esa campaña en el 2023 sentí que debía dar vuelta a la página. Aposté por mis sueños y por lo que la gente siempre me pidió: una escuela permanente y una marca de moda.
¿Le dio miedo dejar una carrera de nueve años para dedicarse a esto?
Miedo siempre hay cuando emprendes, pero soy arriesgada. Cuando me meto en algo, lo hago bien, con disciplina y perfeccionismo. No me paraliza el miedo, al contrario, esa emoción de crear algo nuevo, me impulsa.
¿A la hora de crear, cómo honra a Tungurahua desde sus prendas?
Trabajo con sastres, modistas y artesanos locales con décadas de experiencia; es una forma de honrar el legado de Tungurahua. Asimismo, incorporamos materiales y oficios tradicionales, especialmente el paño. Y ahora, también hacemos colaboraciones, incluimos pintura a mano y piezas intervenidas por artistas ecuatorianas.
¿Qué papel juega Tungurahua Fashion Week en esa misión?
Un papel enorme. Tungurahua tiene una industria textil maravillosa y muchísimo talento. Estamos trabajando para que tengan marca con identidad. Esa es mi misión: impulsar a los artesanos y diseñadores locales.
Coach, diseñadora, empresaria… ¿Alguna clave para sostener todas estas facetas?
Mi papá siempre decía: “No existen sueños grandes, existen soñadores pequeños”. Para mí no hay imposibles. Mientras todas mis facetas las haga con esfuerzo, amor y sin dañar a nadie, todo se puede. Para mí no hay imposibles.
Entre reinas, Shakira y un sueño en NYFW
Vestir a reinas marcó un antes y un después en su carrera. “Diseñar trajes para Sheynnis Palacios y Victoria Kjær me abrió puertas internacionales”, dice.
Esa misma fuerza la impulsó a crear una colección inspirada en Shakira, y pintada a mano. Antes del concierto en Ecuador, pudo compartir su trabajo con Ihosvanni Conyedo, músico de la artista, “quien estuvo encantado con las chaquetas” y llevó una de ellas directamente a Shakira.
Ahora busca su escenario internacional. New York Fashion Week (NYFW) tocó a su puerta. “No me intimida; me emociona”, reconoce.
¿Quieres leer más contenido de calidad y sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!