
Roxanna Lara, la diseñadora guayaquileña que llegó al Miami Swim Week
De los mercaditos de Samborondón a pasarelas internacionales, sus diseños proyectan la esencia latina.
El color no es solo un recurso en los diseños de Roxanna Lara: es una declaración de origen. Guayaquileña, diseñadora y profundamente conectada con el mar, lleva más de diez años navegando el universo de la moda con su marca que hoy cruza fronteras.
Antes de hablar de pasarelas, su historia empieza mucho antes, cuando a los quince años ya elegía telas, rediseñaba vestidos y aprendía de las manos de modistas locales. “Yo mandaba a hacer mis propios vestidos con costureras... y terminaba rediseñándolos”, dice.
Aunque su camino profesional comenzó lejos de los talleres, con una base en Negocios Internacionales en la UEES, la moda siempre estuvo ahí latiendo.
El punto de quiebre llegó entre viajes, pasantías de su carrera y playas de Estados Unidos. En el Savannah College of Art and Design (SCAD) de Carolina del Sur, Roxanna no solo se formó técnicamente en patronaje, sino que encontró el lifestyle que definiría su propuesta creativa: el ritmo alrededor del mar. De regreso a Ecuador, el impulso fue inmediato. Creó con sus costureras de confianza prendas veraneras y one size (una sola talla y tejido altamente elástico) para venderlas en mercaditos de Samborondón.
Luego vinieron los trajes de baño, todo con prints vibrantes, frutas tropicales, y contrastes que remiten directamente a las costas ecuatorianas. “Ecuador es la cuna de mi inspiración”, afirma sin titubeos. “No se trata solo de paisajes, sino de cultura y gastronomía” añade, consciente de que su identidad creativa se nutre de todo aquello que vio desde niña.
Hoy, bajo el nombre de Copacabana Beachwear, sus diseños han sido resaltados en revistas como L' Officiel USA, han subido a las pasarelas del Miami Swim Week 2025, y en las ediciones del Miss Bikini USA 2024 y 2023, donde siempre resaltan sus textiles eco-friendly y prendas pensadas para todas. “Hoy la moda no se trata de imponer un cuerpo ideal, sino de diseñar para el cuerpo real”, dice Roxanna, marcando distancia con los diseños rígidos y apostando por la libertad.
Versatilidad y sostenibilidad
Emprender fue también un ejercicio de enfoque. Tras explorar distintas líneas, incluida el yoga, Roxanna entendió que el crecimiento venía de la especialización. “Alguien con mucha experiencia me aconsejó posicionarme primero en un rubro y luego expandirme”, cuenta. Ese consejo le permitió consolidar una marca con identidad clara.
El fitness, sin embargo, nunca desapareció del todo. Hoy también forma parte de sus colecciones a través de piezas híbridas pensadas para acompañar la vida real. Tops, trajes de baño y prendas de licra que se secan rápido, protegen del sol y, en algunos casos, incluso repelen el agua, responden a una mujer que cambia de escenario y no quiere cambiarse de ropa a cada paso.
La sostenibilidad completa esta visión con el diseño reversible, “menos consumo, más versatilidad”, dice. Un solo bikini puede ofrecer dos o incluso tres opciones para usar, por ejemplo, diseño rojo de un lado, y en la parte interna, print tropical, confirmando que hoy el lujo también está en elegir prendas que se adaptan, duran y respetan.

Marketing como clave de expansión
Consciente de la importancia de comunicar bien una marca, Roxanna tomó una decisión clave: formarse en Digital Marketing en California, justo cuando el mundo virtual comenzaba a transformar la industria. “No era moda, era estrategia”, explica. Ese aprendizaje le permitió entender la importancia de vender a través de página web y, sobre todo, crear una comunidad.
Roxanna apostó por una forma de crecimiento orgánico desde el 2016. “Cuando el término influencer aún no estaba muy de moda, yo creé un programa de embajadoras de marca”, recuerda. Eran clientas reales que conectaban con mi esencia y la representaban desde la experiencia. Con el tiempo, ese círculo se amplió y hoy figuras como Maria Corrigan, quien ha lucido sus trajes de baño en festivales como Coachella, o Bailey Stewart, Miss Nevada 2025, forman parte del universo de mujeres que han elegido Copacabana.
Este crecimiento profesional fue de la mano de cambios personales profundos. Tras consolidar talleres y procesos en Ecuador, Roxanna regresó a California. “Me fui porque la vida me sorprendió y terminé casándome allá”, cuenta. Hoy, establecida en Estados Unidos y madre de dos hijos, equilibra su vida familiar con una marca que sigue creciendo sin perder la conexión con su país.
Guiar a latinos en nuevos mercados
Tras ser invitada a dar charlas en la universidad donde se graduó, UC Irvine, Roxanna comenzó a compartir de forma más estructurada su experiencia emprendedora para acompañar a otras personas que, como ella, soñaban con lanzar su propia marca y abrirse camino en un mercado tan competitivo como el estadounidense.
Su enfoque está definido por la experiencia. Haber iniciado su firma en Ecuador y luego penetrar su primer mercado en Carolina del Sur le dio una visión estratégica y realista que hoy pone al servicio de otras emprendedoras, muchas de ellas latinas que viven en EE. UU. y enfrentan barreras culturales, legales y comerciales. “Me encanta poder ayudar a otros, porque sé lo complicado que es cuando vives en otro país y no sabes por dónde empezar”, dice. Su consultoría no solo comparte conocimiento, sino también acompañamiento y claridad para transformar una idea en una propuesta con proyección internacional.
Fotos: Carlos Klinger. Producción: Gianella Muñoz. Maquillaje: María José Taiano (IG@emejota.makeup)
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