
Karla Quiñonez, la primera ecuatoriana nominada por el British Fashion Council
Maquilladora y estilista ecuatoriana, su trabajo con marcas de lujo y celebridades le da reconocimientos internacionales.
Creció en el sector de la Perimetral de Guayaquil, y hoy camina con naturalidad por los salones más exclusivos de Londres, París o Nueva York. “Siempre recuerdo decir en dónde nací, que jugué en el agua de la Perimetral cuando llovía”, dice como quien entiende que el origen no es un límite, sino una fuerza.
En 2025 estuvo nominada a los Latin Fashion Awards en la categoría Hair and Makeup Artist, y su nombre es parte del selecto grupo de los 50 mejores talentos emergentes del British Fashion Council 2024.
Su historia empezó a expandirse desde temprana edad. A los nueve años migró junto a su familia a Bélgica, un cambio que marcó su mirada estética. “Crecí en Amberes, con mayor acceso a cosas de moda que en Guayaquil”, recuerda.
Mientras otras niñas jugaban, ella observaba vitrinas, recorría calles donde convivían marcas como Martin Margiela y revistas especializadas, y pasaba horas escribiendo sobre vestuario. “De alguna manera, la moda siempre estuvo cerca de mí”, menciona sobre cómo la vocación se fue revelando y eso la llevó a los 26 años a apuntarse en un curso en torno al mundo de la belleza.
Con lo aprendido, tomó una decisión radical: apostarlo todo por Londres. Llegó en 2019 haciendo distintos trabajos mientras se abría espacio en una industria exigente. El gran sí llegó con una oportunidad clave: su trabajo con el Chelsea Football Club. “Una conexión me cambió la vida”, dice, consciente de que ese proyecto fue la puerta de entrada.
Desde entonces, Karla ha sido directora de belleza en fashion shows y producciones en Londres y París, trabajando de cerca con artistas como Doechii, Alice Pagani y Kelly Rutherford, así como marcas de alto perfil, como Dior, 3 Paradis y Mains.
Ha compartido espacios con figuras como Rihanna, Dua Lipa, Beyoncé, Jay-Z y la legendaria Pat McGrath, y fue testigo desde dentro de momentos históricos como el primer desfile de Pharrell Williams para Louis Vuitton. “No me sentí fuera de lugar, sentí que ese también era mi espacio”, recuerda sobre esa noche en París que reafirmó algo esencial: su lugar en la moda no es circunstancial, es consecuencia.
En paralelo creó La Cultur4, un proyecto que documenta, honra y celebra la identidad ecuatoriana y latinoamericana. Con exhibiciones y encuentros gratuitos, su trabajo se convierte en un puente emocional. Porque, aunque viva entre capitales de la moda, algo no cambia: “Siempre digo de dónde vengo”. Y desde ahí, sigue abriendo camino para que otros también lleguen.
De Guayaquil a las grandes ligas de la moda
¿Cuándo aparece el vínculo con el cabello y maquillaje?
Nace mucho de mi identidad. Mi mamá es mestiza y mi papá, afrodescendiente, de Esmeraldas. Mi cabello es mucho más rizado, así que desde niña empecé a experimentar conmigo misma, a crear peinados que me hicieran sentir bien.
Luego migró a Bélgica, ¿el amor por peinar vuelve a aparecer ahí?
Muchísimo. En Bélgica fue donde más practiqué. Tenía muchas amigas mestizas o afrodescendientes, nos entendíamos. Ya en la adolescencia, alrededor de los quince años, empecé a hacer extensiones, a coserlas yo misma.
¿Cuándo empieza a pensar que esto podía ser una profesión?
Tardé bastante. Yo llevaba revistas de moda al colegio y me retaban. Lo que no sabía en ese momento era que uno podía vivir de ser estilista o maquilladora. Recién fue a los 26 años que me apunté a una escuela de maquillaje en Amberes… y ahí empezó todo.
¿Cómo llegó el primer gran sí en Londres?
Antes de mudarme creé mi página web, porque quería diferenciarme. Le escribí a una productora española, vio mi página y una semana después me dijo: “Tenemos una campaña con el equipo de fútbol, Chelsea ¿quieres venir?”. Fue la primera vez que me pagaron una cantidad grande.

Fue la primera ecuatoriana nominada a los British Fashion Council, ¿cómo lo tomó?
El hecho de estar ahí y pisar la alfombra roja, ya es gigante. Como artista lo sueñas, pero como mujer ecuatoriana… pensar que yo vengo de la Perimetral, fue muy fuerte emocionalmente.
En paralelo, sigue trabajando fuerte en moda y pasarelas.
He sido directora de belleza en shows en Londres y París. Uno de los más memorables fue con la marca 3 Paradis. Creamos looks con nieve falsa, se volvió viral y marcó mucho mi carrera.

¿Hay algún sueño pendiente ?
Me encantaría trabajar en un show de Fenty by Rihanna. Y también diseñar peinados y maquillajes para una película que luego la nominen al Oscar… ¡y ganarlo!. Ese es mi sueño. Ya tengo el discurso ensayado en mi casa (risas). Y por supuesto, levantar la bandera de Ecuador.
Activismo en acción
La Cultur4 nace como una extensión de su propio recorrido migrante. A través de exposiciones pone en primer plano aquello que reconoce como propio: la mezcla de raíces y la memoria familiar. También visibiliza y acompaña a artistas ecuatorianos y latinoamericanos dentro y fuera del país, convencida de que “como latinos no perdemos nada apoyándonos” y que el arte se convierte en un punto de encuentro.
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