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Los retoques, ¿resaltan o terminan con la belleza?

Con el paso de los años, a algunas mujeres les cuesta aceptar las arrugas y recurren constantemente a las cirugías, al punto de verse irreconocibles.

Retoques estéticos
El debate de los retoques estéticosshutterstock

La frente sin una sola arruga, los ojos sin expresividad y unos pómulos que cambiaron por completo; así  de irreconocible lucían los rasgos de la actriz Demi Moore (58) en la reciente pasarela de Alta Costura de Fendi.

Y como era de esperar, las críticas a su rostro se hicieron más visibles que el mismo desfile. ¿Exceso de botox? ¿O acaso se trataba de una nueva cirugía? Lo cierto es que las redes sociales estallaron ante el cambio radical de la protagonista de ‘Ghost’.

Pero aquel caso no es lejano a la realidad local.... Mientras leía la noticia de Demi, ¿se le vino a la mente alguien cercano a usted?, ¿alguna amiga, prima o hermana obsesionada con hacerse retoques una y otra vez? ¿O acaso es usted misma?.

El bombardeo de “belleza”

El paso de los años oculta en algunas mujeres una terrible realidad: empeñarse en quererse ver como una joven de veinte años cuando su cuerpo ya denota un claro déficit de colágeno.

 Según explica la máster en salud mental y psicoterapias Cristina Castillo, “ese ahínco puede variar de una persona a otra y cuando ya es demasiado intenso se vuelve una patología”.

 Pero, ¿qué desencadena todo eso? “El bombardeo de fotos de mujeres bellas (llenas de filtros) o de anuncios como el lifting de moda, por ejemplo, son algunas de las causales. Se vive en una presión social de que la mujer debe ser perfecta y lucir una eterna juventud”.

Las más vulnerables a caer en esa situación “son aquellas con baja autoestima, trastornos bipolares o depresiones; si ya vienen arrastrando ese problema desde hace algún tiempo puede ser que explote en la edad madura”, expresa. El círculo social también influye, “sobre todo si se relacionan con  mujeres que ya cuentan con algunas cirugías” dice y agrega que también tiene que ver la situación sentimental, más aún cuando atraviesan un divorcio.

retoques estéticos
Antes y después de Demi Moore, Melanie Griffith, Courteney Cox y Donatella Versace.internet

No callarlo

En ocasiones la mujer sí necesita un retoque y esto no está mal. El dilema es cuando se vuelve insegura. “El entorno debe hablar con ella para ayudarla a darse cuenta de que no son necesarias las cirugías”, comenta Castillo.

De no encontrar resultados, “deben buscar a un especialista para trabajar su amor propio y empoderarlas; porque siempre hay un tema de fondo, algún trauma del pasado o emociones que están siendo manejadas de manera equivocada”. 

piernas

¡Uy, qué piernas!

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Y usted, ¿es adicta al bisturí? Preocúpese si es extremadamente crítica de su imagen corporal... Porque sin duda  esa es una bandera roja que indica que ya pertenece a ese “club”.

En debate

  • Carlos Marengo: “La clave es que se vea lo más natural posible”

“Este auge ya viene desde hace algún tiempo atrás, si no revisemos a las cantantes y actrices de edad madura. Para evitar problemas, es primordial una buena comunicación entre paciente y médico porque las expectativas de estas mujeres suelen ser demasiado altas y ahí vienen las insatisfacciones. Quieren un cambio radical mucho más del que se le puede dar, entonces uno tiene que explicarles previamente cómo será la intervención.

Por ejemplo, hay aquellas a las que les gusta tener una súper proyección en los pómulos o en el mentón y, aunque no resulte estético, hay médicos que, en lugar de asesorarlas, complacen a estas pacientes. Al parecer eso ocurrió con Demi Moore y esto puede tener sus contras sobre todo porque pierde sus rasgos y no se la reconoce. 

En mi caso antes de cortar y suturar hago una prueba. Considero que la clave en los retoques es tratar de que se vean lo más sutil y natural posible, ya que cuando se logra un resultado favorable se va a notar en el estado anímico de la mujer”.

Carlos es cirujano plástico con 14 años de trayectoria.

  • Lorena Gilbert: “Con mis arrugas y canas me siento bien”

“Por muchos años viví de la belleza; pero aún así no recurriría al botox o alguna cirugía. Ahora con mis arrugas y canas sigo sintiéndome tan bien como cuando participé en Miss Ecuador, Miss Mundo y modelaba en pasarelas. Así que me verán siempre envejeciendo, no rejuveneciendo. La idea es que me reconozcan a mis 64 años, que digan ‘Ah, ella es Lorena’, en lugar de ‘¿quién es la de rostro operado?’. Debemos aceptar el paso de los años pero con un espíritu alegre, juvenil... Y dejar de abusar de los filtros en las fotos. Hay gente que ves en la calle y quieres dar un grito porque no reconoces a la de la piel tersa, los ojos grandes y labios prominentes que logran con tantos efectos. En mi caso no me tocaría ni la cara ni el cuerpo, ya disfruté de la etapa de la piel tersa, de no tener ninguna gordura ni nada que cuelgue”.

Lorena es primera finalista en el Miss Ecuador 1974 y Miss Mundo Ecuador 1988. Maquilladora y estilista.