Mente positiva: Aprendiendo a etiquetar nuestras emociones

  Buenavida

Mente positiva: Aprendiendo a etiquetar nuestras emociones

Lidiar con las emociones desagradables no es sencillo. Debemos recordar que son solo sentimientos temporales que no nos definen

Debemos distinguir entre lo que sentimos y lo que somos.
Debemos distinguir entre lo que sentimos y lo que somos.pixabay

El proceso es igual para todos: un pensamiento negativo llega a nuestro cerebro y eso altera toda la visión que tenemos de la realidad. Lo peor es que no solo nos afecta emocionalmente sino que puede generar una reacción impulsiva y poco coherente. En 'Mente Positiva' estamos convencidos de que hay otra vía para enfrentar una idea o una emoción poco agradable. Una forma más armoniosa y serena de actuar cuando sentimos que algo está mal.

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El Harvard Business Review analizó el peso de los pensamientos negativos en nuestra jornada diaria. En uno de sus artículos sobre inteligencia emocional, la revista científica incluso detalló una de las respuestas para evitar las afectaciones de este tipo de ideas. Ese es el camino que quiero compartir hoy.

Susan David y Christina Congleton son dos investigadoras certificadas por Harvard que proponen etiquetar a los pensamientos en lugar de dejar que ellos nos etiqueten a nosotros. En un ejemplo, cuando nos molestamos con un compañero de trabajo por una labor mal realizada podemos asegurar que la persona “es ineficiente y eso es molesto”. La propuesta de las psicólogas es diferenciarnos de la idea y afirmar que “tenemos el pensamiento de que la persona está equivocada”. Ese pequeño cambio puede generar una gran diferencia.

¿Por qué? Porque somos personas con millones de pensamientos y uno solo no puede definir nuestra postura ante algo o alguien. Si tenemos un sentimiento de enojo no significa que somos personas de mal carácter, solo que en ese momento sentimos enojo.

Otro ejemplo. Congleton señala que alguien que se siente improductivo podría pensar que “no está haciendo nada bien”. Eso afecta su autoestima y su rendimiento en todos los aspectos de su vida. Daña su percepción de si mismo y del mundo que le rodea.

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La alternativa es distanciarse del pensamiento y etiquetarlo solo como una idea más. “En este instante tengo el pensamiento de que no hago nada bien”. Esa afirmación permite alejarse y analizar como corregir esa afirmación que de ninguna forma involucra a toda la vida del ser humano.