
La jugada maestra de George Lucas: la decisión que reinventó el negocio del cine
Una negociación aparentemente menor convirtió a George Lucas en pionero del modelo económico moderno de Hollywood
En 1976, American Graffiti había sido un éxito para el joven director George Lucas. Gracias a esa película, estaba en posición de negociar un salario mucho más alto para su siguiente proyecto, Star Wars: alrededor de 500.000 dólares. Sin embargo, tomó una decisión inesperada y muy arriesgada para la época.
Lucas pidió a 20th Century Fox mantener un salario más bajo -aproximadamente 150.000 dólares- a cambio de algo que el estudio consideraba menor: los derechos de merchandising y el control sobre las secuelas. Para Fox, aquello no representaba un riesgo; los productos derivados apenas generaban ingresos y las continuaciones no estaban garantizadas. Para Lucas, en cambio, era una apuesta creativa y estratégica.
Cuando una película se convirtió en un universo (De película a universo)
El estreno de Star Wars en 1977 fue un éxito desbordado. Las filas en los cines se multiplicaron, la historia conectó con generaciones enteras y, poco después, ocurrió lo impensado: el verdadero motor económico no estaba solo en la taquilla, sino en los juguetes, figuras, libros, licencias y productos asociados.
Lo que en los contratos Hollywood había tratado como un “extra” se convirtió en la nueva columna vertebral del negocio. Lucas entendió que una franquicia podía vivir más allá de la pantalla, expandirse en múltiples formatos y sostenerse en el tiempo.
Con esos ingresos, no solo aseguró independencia financiera: también ganó control creativo sobre su obra. Pudo invertir en tecnología, consolidar Lucasfilm y desarrollar una saga que hoy es parte de la memoria colectiva.
A partir de ese momento, la industria cambió su manera de pensar. Las grandes franquicias modernas -desde superhéroes hasta sagas fantásticas- siguieron la ruta que él trazó: universos narrativos continuos, marcas globales y un ecosistema de productos y experiencias que acompañan a las historias.
La jugada de Lucas fue una declaración de principios: la propiedad intelectual y la visión del creador podían ser tan valiosas como la propia película. Su estrategia enseñó a Hollywood que el éxito no depende solo del fin de semana de estreno, sino de la capacidad de construir mundos perdurables y comunidades de fans que los habiten.
El legado sigue vivo: lo que llega en 2026
Casi cinco décadas después, esa galaxia continúa expandiéndose. Para 2026, Lucasfilm tiene programado el estreno de The Mandalorian and Grogu, dirigida por Jon Favreau, que llevará a la gran pantalla a dos de los personajes más populares de la nueva era de la franquicia.
La película confirma que el modelo creado por Lucas sigue vigente: historias interconectadas, continuidad narrativa y una relación cercana entre audiencia y universo de ficción. De esta manera, Star Wars sigue marcando el pulso de la cultura pop.
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