La comunicación asertiva, clave en la relación de pareja

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La comunicación asertiva, clave en la relación de pareja

Expertas describen cuáles son los errores más comunes y qué hacer para encontrar un equilibrio saludable.

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Que el orgullo y el resentimiento no lo guien. Esas actitudes perjudican el vínculo que los une.Shutterstock

Mantener una relación de pareja requiere de mucha dedicación y cuidado. Es fundamental saber que aunque siempre habrá dos opiniones y formas de interpretar lo que acontezca, se debe encontrar un lenguaje en común para hallar un equilibrio. Pero… ¿qué ocurre cuando las discusiones son constantes por una inadecuada comunicación? La relación podría verse perjudicada de forma permanente o a largo plazo porque dicho aspecto es un pilar importante para que ambos expresen sus emociones, pensamientos y sentimientos, responde Jasmín Lama, psicóloga y máster en terapia de pareja.

“No comunicarse correctamente es la causa del 80 % de los problemas de las parejas que van a la consulta”, añade Naja Yúnez, psicóloga especializada en terapia de parejas.

Las faltas más frecuentes

  • Querer adivinar los pensamientos. Creer saber lo que el otro piensa o siente sin preguntar antes.
  • No escuchar con atención. Evite anticiparse a los comentarios o conclusiones, sin antes terminar de escuchar todo lo que su compañero quiere expresar, solo así tendrá tendrá la información necesaria, y evitar discusiones innecesarias.
  • Estar a la defensiva. Esta actitud va a incidir en lo que el otro diga, pues todo se va a tomar de manera negativa, lo cual va a agravar el conflicto.
  • Utilizar la crítica o desvalorización. No es correcto responder con calificativos hirientes como “no sirves para nada” o enfocarse en alguna característica negativa de su personalidad.
  • Mentiras u omisión. Decirlas solo ocasionará malestar cuando el otro las descubra. Aunque usted le reste importancia para su pareja puede ser lo contrario, y esto lastimar la confianza.
  • Agresiones verbales. Jamás habrá una buena comunicación si hay gritos o malas palabras. Así se crea un ambiente tóxico donde el otro se va a sentir ofendido, dolido o menospreciado. Esta es una forma de violencia que no debe jamás permitirse.
  • Evadir los problemas. Con ignorar los inconvenientes lo único que va a conseguir es postergar la posibilidad de resolverlos.
  • Dar consejos excesivos sin que el otro los pida. Es incorrecto suponer que la otra persona necesita de su asesoramiento todo el tiempo. Este tipo de comportamiento podría percibirlo su pareja más que como un consejo, como crítica.

Estrategias para mejorar

Las expertas dan diversas recomendaciones que se pueden implementar en la cotidianidad:

  • Escuche a su pareja para poder entender su punto de vista. En una relación las opiniones de los dos son importantes. Cuando él o ella termine de hablar bebe existir una retroalimentación para confirmar si lo que comprendió es correcto.
  • No suponga lo que piensa o le pasa al otro. Preguntar y ser directo es la mejor forma de solucionar conflictos. Si algo no le gusta, expréselo siempre con respeto y sin lastimar a su pareja.
  • Evite hablar cuando hay emociones de ira o de enfado, ya que se puede herir al otro con palabras que realmente no quiere decir.
  • Las discusiones del pasado no las traiga al presente. Si ya se habló y se resolvió, es preferible nunca volver a nombrarlas.
  • Que el orgullo y el resentimiento no lo guien. Esas actitudes perjudican el vínculo que los une.
  • Comunique lo que necesita, piensa, siente o considera que podría mejorar. No debe pensar que él (o ella) sabe sus necesidades si no las ha dicho directamente.
  • Diríjase a su ser querido con respeto y siempre con la intención de construir o edificar, así cuando terminen de hablar, los dos se sentirán mejor.
  • Piense que ambos son un gran equipo y ténganlo en cuenta permanentemente. Eso hará que las discusiones se afronten de la mejor manera.
  • Dé su opinión sobre un tema sin forzar que el otro haga las cosas como usted cree es la correcta.

No a los excesos

Es recomendable que cada uno tenga derecho a su espacio personal sin tener que mantener diálogos excesivos mediante decenas de llamadas o mensajes de textos. “He conocido parejas, en la que uno de ellos le pide al otro que le envíe fotos de dónde y con quién está. Eso es irrespetar la privacidad y no dejarlo disfrutar con sus amigos u otras personas sanamente. Ese comportamiento podría demostrar inseguridad, falta de confianza o dependencia emocional. Lo ideal es mantener una pequeña plática, enviar un saludo o frase bonita en el día pero sin abusos, recalca Yúnez.

¿Y los hijos?

Lama explica que los niños que ven discutir a sus padres todo el tiempo o cuando crecen en un hogar donde el diálogo falla, pueden tomar este mismo modelo de comunicación para dirigirse a las demás personas. Por esa razón, los padres deben intentar ser el mejor ejemplo para ellos al recordar que los menores se comportan en relación a lo que ven y aprenden en su entorno.

Si ha tenido peleas con su pareja frente a ellos, convoque a una reunión familiar y explíque les lo que está pasando entre ustedes y que están trabajando para mejorar.

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Admita su error

Nadie es perfecto y aunque es normal equivocarse, lo importante es saber reconocerlo. Yúnez recomienda que si identifica algo que no ha hecho bien, lo mejor es aceptarlo. Invite al otro a hablar del tema pacíficamente y corregir los inconvenientes.

“Reconocer que ha tenido una conducta errónea le va a permitir crecer en la relación. Es muy importante pedir disculpas a su pareja si la ha ofendido. El perdón es uno de los componentes más importantes porque ayuda a tener una convivencia saludable”, asiente Lama.

Terapia en pareja, poderosa herramienta

Si han descubierto varios errores comunicacionales, pero se les dificulta encontrar una solución, la intervención de un psicólogo puede ser de gran ayuda. “Durante la terapia hay un espacio físico y emocional en el que los terapeutas son una guía para la pareja, y les enseñan los recursos para mejorar y trabajar en esos pequeños cambios”, dice Yúnez.

Tiempo fuera

Si ante un conflicto o discusión alguno de los dos empieza a enojarse demasiado, diga: “Tiempo fuera”. Significa que la conversación queda en ‘pausa’’ , cada uno se retira momentánea-mente para realizar técnicas de relajación y así poder calmarse. Luego retoman la plática, sin herirse.