
¿Qué es el jambato? La rana símbolo de la conservación en Angamarca
La especie endémica en Pujilí, pasó de ser declarada extinta a convertirse en un emblema de biodiversidad
El jambato es una rana emblemática de la parroquia Angamarca, en el cantón Pujilí. Esta especie endémica desapareció de su hábitat natural a finales de la década de los años 80 y, tras varios estudios científicos, fue declarada extinta en 2004, convirtiéndose en un símbolo de la pérdida de biodiversidad en los Andes ecuatorianos.
La historia del jambato cambió en 2016, cuando científicos, con el apoyo de la comunidad local, lograron redescubrir la especie. El hallazgo fue posible gracias a David Jailaca, un niño de Angamarca, quien encontró un ejemplar en un cultivo de alfalfa, demostrando la estrecha relación entre la especie y las actividades humanas.
En Angamarca se conmemora el Día del Jambato, tradicionalmente el 21 de abril. Aunque un decreto presidencial modificó la fecha oficial, la comunidad mantiene viva la celebración, fortaleciendo su identidad y el compromiso colectivo con la conservación de esta especie emblemática.
Durante un muestreo inicial en la zona se registraron seis especies de ranas, tres de lagartijas y tres de serpientes. Aunque no se trató de un estudio riguroso, este acercamiento permitió evidenciar la riqueza biológica del territorio y detectar especies como una rana de cristal y posiblemente una nueva especie aún no descrita.
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Uno de los objetivos centrales del trabajo con la comunidad ha sido la educación ambiental, orientada a desmentir la creencia de que serpientes y lagartijas representan un peligro. Especialistas explican que estas especies cumplen un rol clave en el equilibrio del ecosistema y en el control natural de plagas.

El jambato es considerado una especie de páramo, que habita entre los 2.500 y 3.000 metros de altitud, y está estrechamente asociada con actividades como la agricultura y la ganadería. El redescubrimiento en un cultivo agrícola evidenció que la conservación puede darse sin excluir a las comunidades de su territorio.
Amenazas que ponen en riesgo a la especie
Actualmente no se estima una número aproximado de población, con evidencia de reproducción desde renacuajos hasta adultos. Sin embargo, el jambato enfrenta amenazas como el cambio climático, enfermedades emergentes y la presencia de especies invasoras como la trucha, que depreda sus huevos y renacuajos.

El Proyecto Jambato ha capacitado a habitantes de Angamarca en técnicas de conservación y sueña con la creación de un santuario que garantice la supervivencia de la especie. Para la comunidad, el jambato representa resistencia, esperanza y una oportunidad de desarrollo a través del turismo sostenible, que ya atrae visitantes nacionales y extranjeros. (GT)
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