
Caja Chica: allanamiento a Luisa González provoca denuncia de persecución política
Luisa González denunció persecución política tras el allanamiento a su vivienda por el caso Caja Chica
Tras el allanamiento a su vivienda y a la de sus padres, Luisa González denunció una persecución política y lanzó un duro insulto contra las autoridades que participaron en el operativo. La dirigente relató que el procedimiento se ejecutó en la madrugada del 28 de enero de 2026 y que, durante todo el allanamiento, ni ella ni sus abogados recibieron información clara sobre los hechos que se investigaban.
Según explicó, los agentes insistieron en que se trataba de un caso reservado, por lo que —dijo— no debía difundirse ninguna imagen ni información. Sin embargo, poco después, la Fiscalía publicó el operativo en sus redes sociales. “Yo no me entero por qué me están allanando, pero la Fiscalía ya lo puso en redes”, reclamó ante los medios.
¿Un insulto más que mil palabras?
El momento más tenso de la rueda de prensa, realizada en la sede de la Revolución Ciudadana, se produjo cuando González narró su reacción dentro de su vivienda al notar que se tomaban fotografías pese a la supuesta reserva del proceso. Contó que cerró la puerta de su casa y encaró a los agentes.
“Hace falta ser bien hijos de puta para tomar una foto que me dicen que es reservada y publicarla en todas las redes sociales”, expresó.
González justificó su reacción al señalar que respondió desde la indignación por lo que considera una persecución política violenta.
El asambleísta Patricio Chávez, de la Revolución Ciudadana, dice que nunca le dijeron los motivos del allanamiento, solo que se trataba de un caso reservado. pic.twitter.com/fytsUGDQOd
— Diario Expreso (@Expresoec) January 28, 2026
El caso Caja Chica, según González
Durante su intervención, la dirigente afirmó que se enteró por la página oficial de la Fiscalía de que el proceso se denomina Caja Chica y que estaría vinculado a un presunto lavado de activos provenientes de Venezuela. Cuestionó que se la investigue a ella y no a otros actores políticos, y sostuvo que en el período electoral señalado no era quien administraba el financiamiento del movimiento.
González insistió en que el allanamiento no tiene un trasfondo penal, sino político. Aseguró que el objetivo es amedrentarla y silenciarla como figura de oposición. “Me quieren callar. Solo muerta me van a callar”, dijo, antes de responsabilizar al Gobierno y a las autoridades del Estado por su seguridad y la de su familia.
“Ser perseguida es un honor”
Finalmente, González afirmó que no tiene miedo y que continuará denunciando lo que considera irregularidades del poder. Para ella, ser investigada por la actual Fiscalía “es un honor”, porque —según dijo— confirma que no forma parte del sistema al que acusa de corrupción y abuso de poder.
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