
Pedro Sánchez reafirma el “No a la guerra” ante conflicto con Irán y EE.UU.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió una postura firme contra la guerra en Oriente Próximo
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, desempolvó el histórico lema “No a la guerra” para explicar la posición de España frente al conflicto en Oriente Próximo, tras el ataque lanzado por Estados Unidos e Israel contra Irán. En una declaración institucional desde La Moncloa, sin preguntas de la prensa, Sánchez resumió la postura del Ejecutivo en cuatro palabras: “No a la guerra”.
El mandatario argumentó esta posición con tres negativas: “No a la quiebra del derecho internacional que protege a la población civil; no a asumir que los problemas del mundo solo se resuelven con bombas y conflictos; y no a repetir los errores del pasado”. Con estas frases, Sánchez evocó las grandes manifestaciones de 2003 contra la invasión de Irak, cuando el entonces Gobierno de José María Aznar se alineó con Estados Unidos.
España no será cómplice de ilegalidades
Sánchez subrayó que España no será “cómplice de algo malo para el mundo” como es la guerra en Irán, incluso frente a las amenazas de represalias económicas lanzadas por el presidente estadounidense Donald Trump. El mandatario norteamericano ha advertido sobre posibles embargos y restricciones comerciales, pero Sánchez evitó referirse directamente a esas presiones.
La posición del Gobierno de España ante esta coyuntura es clara y consistente. La misma que hemos mantenido en Ucrania y Gaza.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) March 4, 2026
No a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a la población civil.
No a asumir que el mundo solo puede… pic.twitter.com/bOUJy4PKK0
El Ejecutivo español recordó en un comunicado que España es miembro de la Unión Europea y que los acuerdos comerciales se gestionan de manera conjunta. Además, aseguró que el país ha cumplido con sus compromisos como miembro de la OTAN.
En su intervención, Sánchez analizó las consecuencias de la guerra de Irak, que calificó como un “regalo del Trío de las Azores” a Europa: más terrorismo yihadista, crisis migratoria en el Mediterráneo Oriental y un aumento generalizado del coste de la vida.
Riesgos globales y advertencia económica
El presidente español advirtió que el conflicto con Irán podría derivar en una guerra larga, con numerosas bajas y graves consecuencias económicas a escala global. Reconoció que “nadie sabe con certeza qué pasará ahora” y que ni siquiera están claros los objetivos de quienes lanzaron el primer ataque.
Sánchez alertó sobre la posibilidad de un incremento en los precios del petróleo y del gas, lo que generaría más incertidumbre económica. Por ello, adelantó que el Gobierno estudia aprobar ayudas para trabajadores, empresas y autónomos, con el fin de mitigar los impactos del conflicto.
El mandatario insistió en que “no se puede responder a una ilegalidad con otra”, recordando que así comienzan los grandes desastres de la humanidad.
Apuesta por la paz y la legalidad internacional
En su declaración, Sánchez exigió que los ataques cesen “antes de que sea demasiado tarde” y reformuló el debate: “La pregunta no es si estamos a favor o no de los ayatolás, nadie lo está. La pregunta es si estamos o no al lado de la legalidad internacional”.
El presidente reafirmó que España se mantiene fiel a los principios fundacionales de la Unión Europea y a la Carta de Derechos Humanos, y que por lo tanto está “con la paz”. También se comprometió a asistir a los ciudadanos españoles que se encuentren en países afectados por el conflicto y deseen regresar.
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