
Delcy Rodríguez y Petro se reunirán: ¿De qué hablarán en su encuentro?
Tras el arresto de Maduro, la presidenta encargada de Venezuela busca afianzar lazos con Colombia en un encuentro clave
El panorama político en el Palacio de Miraflores busca estabilizarse tras el sismo que significó la captura de Nicolás Maduro. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó que sostuvo una comunicación telefónica con el mandatario colombiano, Gustavo Petro, con el fin de concretar un encuentro presencial que marque la hoja de ruta en la relación binacional.
A través de su canal de Telegram, Rodríguez precisó que el objetivo de esta cumbre de jefes de Estado es profundizar la cooperación en áreas críticas como economía, energía y seguridad. Aunque la líder chavista no fijó una fecha exacta para el aterrizaje en suelo cafetero, destacó la importancia de mantener un "entendimiento de beneficios compartidos" en un momento donde la región observa con lupa la transición venezolana.
La diplomacia del 'posmadurismo' en marcha
Este acercamiento no es fortuito. Desde Bogotá, la canciller Rosa Villavicencio ya había adelantado que la visita de Rodríguez estaba en el radar del Gobierno colombiano para esta misma semana. Según la jefa de la diplomacia de Petro, solo restaba el ajuste de agendas para sellar el compromiso, nacido de una invitación directa del propio presidente colombiano a principios de enero.
La intención de Petro es clara: actuar como un puente de estabilidad. El mandatario colombiano ha propuesto incluso un diálogo tripartito que incluya a Estados Unidos, buscando evitar que el vacío de poder dejado por la intervención de Washington derive en un estallido social o violencia interna en Venezuela.
El rol de Delcy como muro de contención
Para la administración colombiana, la permanencia de Delcy Rodríguez al frente del Ejecutivo venezolano ha sido una pieza fundamental en el control de daños. Villavicencio fue enfática al señalar que la continuidad administrativa bajo el mando de Rodríguez ha sido el factor decisivo para evitar un derramamiento de sangre y una escalada de conflictividad en las calles venezolanas.
En este contexto, la cita binacional no solo tratará temas de intercambio comercial o suministro energético, sino que servirá para legitimar la posición de Rodríguez ante sus vecinos, mientras el país intenta navegar las turbulentas aguas de la era post-Maduro bajo la sombra de la vigilancia estadounidense.