
Agujeros, vidrio y polvo, las marcas del ataque de EE.UU. en Caracas 72 horas después
Pánico y daños materiales:Residentes relatan la destrucción instantánea, evocan el olor a químicos y el sobrevuelo de aviones
Vidrios rotos, paredes perforadas, polvo y restos de pintura cubren muebles y pisos en varias casas de una urbanización de Caracas que resultó afectada tras el ataque de Estados Unidos el sábado, 3 de enero de 2026, pasado, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
Setenta y dos horas después de la operación militar, los habitantes de esta urbanización —ubicada al sur-este de la capital, una zona montañosa—, continúan limpiando los daños materiales derivados del ataque de Estados Unidos, que también incluyó el bombardeo en varios estados de Venezuela.
En la madrugada del pasado sábado, los vecinos de esta zona residencial escucharon un estruendo que los sacó del sueño. Como muchos en el país, empezaron a conjeturar si se trataba de un terremoto, un accidente de tránsito o de lo que en definitiva fue: un bombardeo de Estados Unidos en Caracas y tres estados vecinos, Aragua, Miranda y La Guaira.
Al levantarse para averiguar qué ocurría, encontraron vidrios esparcidos en salas y habitaciones de sus casas y los marcos de sus ventanas despegados.
En una de las viviendas afectadas, Mónica Cabrera intentó armar un rompecabezas en medio de un estado que describe como de "conmoción". Percibió un fuerte olor a químicos y escuchó gritos de sus propios vecinos. Las piezas encajaron cuando oyó el sobrevuelo de aeronaves en Caracas.
Una docena de personas despiden en una ceremonia íntima a una anciana fallecida durante los ataques de Estados Unidos en Venezuela.https://t.co/C1S2jiXT3A
— EFE Noticias (@EFEnoticias) January 5, 2026
En otra habitación, su padre, Felipe Cabrera, se levantó "violentamente" y pensó que había explotado un cilindro de gas doméstico en su casa.
"Mi esposa me dijo que yo decía 'Qué pasó'. Pero yo no me acuerdo", dijo a EFE Felipe Cabrera.
Su hija explicó que Estados Unidos atacó con un misil una zona cercana a la urbanización, donde hay unas antenas de transmisión.
"Esperamos no estar en el blanco del siguiente ataque. Hemos visto que hay posibilidad de que ocurra", completó Mónica Cabrera.
"Es como si hubiese pasado un ventarrón"
En la misma urbanización, Aloha Pinto dejó su casa adornada de Navidad con la idea de regresar el sábado desde Mérida (oeste), donde se fue a celebrar las fechas decembrinas.
Pero en la madrugada de ese sábado, oyó repetidas vibraciones de su teléfono y pensó que algo extraño sucedía. Un vecino dijo que la casa de Pinto se había incendiado, pero en realidad era parte de la vegetación la que estaba en llamas como consecuencia del ataque cercano.
Pinto contó a EFE que su vivienda sufrió perforaciones, lo que dejó escombros que limpiaban este martes un grupo de hombres de la Gobernación de Miranda (estado cercano a Caracas), que acudió con camiones para trasportar vidrios y los demás restos del ataque.
"Es como si hubiese pasado un ventarrón que rompió todo", describió Pinto.
"Te da una sensación de que sí vas a salir de esto. Pero, ¿por qué nos pasó esto? Siempre quedas como en ese limbo raro", agregó.
Mientras el personal de la gobernación recogía escombros y arrancaba los pedazos de falsos techos de su casa (cielorraso), Pinto replicó: "Bueno, haremos otro techo".
¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!