
Suspensión de minería en Napo: el impacto en la capital del rafting en Ecuador
El MAE detuvo las actividades mineras en esa provincia amazónica para frenar la contaminación en los ríos
El pasado 2 de febrero, el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Ambiente y Energía (MAE), suspendió por tiempo indefinido todas las actividades mineras en la provincia amazónica de Napo, tanto metálicas como no metálicas, como parte de una medida para enfrentar la contaminación ambiental y la minería ilegal.
Te puede interesar Decenas de personas marchan contra aranceles en frontera con Colombia
“La suspensión es para todos, tengas o no tengas el documento que certifique que eres minero con concesión de pequeña minería”, mencionó la ministra de Ambiente, Inés Manzano, durante el anuncio de la medida.
Desde el 2 de febrero corre un plazo de 10 días para que las direcciones zonales del MAE ejecuten las sanciones a los operadores mineros por posibles infracciones ambientales.
¿Por qué se tomó esta medida?
El MAE detectó altos niveles de contaminación con metales pesados (como cobre, plomo, arsénico, cadmio) y sustancias tóxicas como cianuro en cabeceras y ríos de la provincia. Esto tiene efectos negativos sobre los ecosistemas sensibles y las fuentes hídricas, incluyendo ríos que alimentan el sistema amazónico, según dicha cartera de Estado.
¿Cuál es el impacto en la capital del rafting en Ecuador?
La provincia de Napo y especialmente su capital, Tena, es uno de los destinos más reconocidos de Ecuador para el rafting, kayak y turismo de aventura acuática, gracias a ríos como el Napo, Jatunyacu y Anzu.
Estos deportes dependen directamente de ríos limpios, niveles de agua aptos y paisajes bien conservados, elementos que atraen a turistas nacionales e internacionales.
La minería en esa zona del país que estaba, cada vez más, contaminando los ríos, lograba quitarle espacio al rafting y otros deportes acuáticos que, después de esta medida del Gobierno, podrían resurgir con fuerza y crear a la vez más fuentes de empleo.
Organizaciones locales señalan que habrá al menos 120 frentes activos de minería ilegal con cientos de máquinas, muchos de ellos cerca de cuerpos de agua, por lo que una vez ha sido frenada la minería, la percepción de seguridad en la zona también crece.
Para leer EXPRESO sin restricciones, SUSCRÍBETE AQUÍ