
La rosca de Reyes endulza enero y reactiva las ventas en Guayaquil
Los negocios estiman que la venta del postre suba entre 10 % y 15 %. Los clientes empezaron a comprar antes del 6 de enero
Un día antes del Día de los Reyes Magos, Guayaquil amanece con un aroma distinto. No es solo el del pan recién horneado, sino el de la tradición que convoca, la que reúne a las familias y les recuerda que aún hay motivos para compartir.
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Desde temprano, las filas vuelven a formarse en cafeterías, panaderías y hoteles. Hombres y mujeres esperan con paciencia su turno para llevar a casa la rosca de Reyes, ese postre que cada 6 de enero se convierte en excusa para sentarse juntos a la mesa y celebrar lo simple: estar.
A las 11:00, en la cafetería del hotel Hilton Colón, la escena se repetía. Decenas de personas aguardaban para asegurarse su rosca antes de que se agote. Los negocios consultados por Diario EXPRESO coinciden en que las ventas crecerán entre 10 % y 15 %, una señal de que la tradición no solo se mantiene, sino que se fortalece.
“Es una costumbre familiar. Siempre compramos rosca para compartir”, comenta uno de los clientes, mientras sostiene la caja que llevará a casa más que un postre: un momento.
La alta demanda ha obligado a ampliar la oferta. “Hemos tenido que ampliar nuestros puntos de venta”, explica a Diario EXPRESO Miguel Ponce, director de Alimentos y Bebidas del Hilton Colón de Guayaquil. La rosca del hotel nace de una masa brioche aromatizada con cítricos, barnizada con almíbar de frutas y decorada con almendras acarameladas, crema pastelera, coco, higos y cerezas. A la versión clásica se suma una rellena de manjar, pensada para quienes buscan sabores más intensos y recuerdos más dulces.
Además del hotel, la rosca se vende en cinco puntos externos de la ciudad. “Siempre apuntamos a crecer entre un 10 % y 15 %”, añade Ponce, reflejando un optimismo que también se hornea.
En el hotel Sheraton, la historia es similar. Daniel Cárdenas, gerente de Alimentos y Bebidas, señala que la oferta empezó tras Navidad. “Cada año el público acepta más este producto. La rosca ya es parte del calendario emocional de muchas familias”, dice.

La rosca de Reyes inspira acuerdos entre negocios
La tradición también se renueva. Nicole Pastri Arts llegó a un acuerdo comercial con Sucrée, para lanzar una edición limitada de roscas con sabor a salted caramel, mientras otras versiones apuestan por naranja, chocolate y vainilla. Panaderías emblemáticas como Erick, Bombons, California, Nacional, Ambateña y Sweet & Coffee continúan apostando por este símbolo de enero.

Entre los compradores está Patricio Cedeño, quien este 6 de enero celebrará tres fechas en una sola mesa: los 94 años de su abuela Josefina, los 16 de su hija María Martina y el Día de los Reyes Magos. Para él, la rosca no es solo tradición, es memoria viva.
Gourmandises también se suma con una colección artesanal de roscas de brioche y hojaldre, rellenos delicados y acabados de inspiración europea. “Compartir una rosca es una experiencia sensorial y emocional”, resume Yves Revelly, su chef ejecutivo.
Con precios accesibles y disponibilidad limitada, las roscas vuelven a ocupar su lugar en los hogares guayaquileños. Y aunque su origen se remonta a la Edad Media en Francia y España, hoy su significado es profundamente local: unir, compartir y empezar el año con buenos augurios.
Porque en cada rosca partida hay algo más que pan dulce: hay esperanza, familia y la certeza de que las tradiciones, cuando se comparten, también alimentan el alma.
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