
Gobierno suspende diálogo con Colombia y mantiene guerra arancelaria indefinida
El ministro Luis Alberto Jaramillo anunció que las conversaciones se rompieron de forma unilateral
El Gobierno de Ecuador rompió unilateralmente los canales de diálogo diplomático con Colombia y dispuso mantener de forma indefinida el incremento de la tasa de seguridad a las importaciones del país vecino, pasando del 30 al 50 % a partir de este 1 de marzo.
Una 'guerra' arancelaria
La decisión estatal, confirmada este 26 de febrero por el ministro de Producción, Luis Alberto Jaramillo, responde a la prohibición colombiana de ingresar 30 productos alimenticios ecuatorianos por vía terrestre. Esta restricción aduanera inmovilizó la carga de los exportadores nacionales en la frontera de Tulcán sin otorgar plazos de reacción logística.
Durante una intervención televisiva en Ecuavisa, el titular de la cartera de Producción justificó el alza arancelaria argumentando una inacción de la administración colombiana frente a las operaciones de grupos armados irregulares y narcotráfico en la zona limítrofe. La reactivación del flujo comercial sostenido dependerá exclusivamente de las acciones de seguridad que ejecute el Estado colombiano en sus territorios de frontera.
El conflicto jurisdiccional y aduanero inició formalmente en enero, cuando el presidente Daniel Noboa decretó una tasa inicial del 30 % para los productos colombianos, argumentando defensa nacional. En represalia, las autoridades de Colombia gravaron con el mismo porcentaje a 23 partidas arancelarias ecuatorianas, agrupadas en 73 subpartidas que abarcan bienes agrícolas e industriales esenciales.
La medida unilateral del país vecino, que se ejecutó cortando el paso a productos como arroz, banano, aguacates y mariscos, provocó un embotellamiento inmediato. Decenas de transportistas se encuentran imposibilitados de cruzar el puente internacional, obligando a las empresas a almacenar mercancía perecedera en bodegas temporales en la provincia del Carchi.
La escalada de restricciones aduaneras genera repercusiones directas en las finanzas de los sectores productivos nacionales, desmintiendo la viabilidad de un bloqueo sin daños colaterales. Según cifras de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), los aranceles impuestos por Colombia impactan a 5,25 millones de dólares en exportaciones semanales, cifra que representa la tercera parte del valor total que Ecuador comercializa hacia ese mercado.
Pese a las alertas emitidas por los gremios empresariales sobre las millonarias pérdidas inmediatas, la postura oficial busca matizar el impacto a largo plazo. El ministro Jaramillo argumentó que, si bien Colombia ofrece ventajas de transporte para el abastecimiento, el bloqueo comercial representa una coyuntura para que Ecuador reduzca su déficit en la balanza comercial buscando alternativas de proveeduría en otros mercados.
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