
Gobierno cuestiona pronunciamiento de la Corte sobre tratado con Emiratos Árabes
El secretario jurídico de la Presidencia, Enrique Herrería Bonet, cuestionó el dictamen preliminar de la Corte Constitucional
El primer dictamen de la Corte Constitucional sobre el acuerdo de inversiones con Emiratos Árabes Unidos abrió un debate jurídico y político en el país. Desde el Gobierno, el secretario jurídico de la Presidencia, Enrique Herrería, cuestionó el pronunciamiento preliminar y advirtió que, si se limita el arbitraje internacional, el tratado podría quedar sin efecto.
TE INVITO A LEER: Ecuador: Sin repoblación de ganado, peligra el futuro de la carne
El funcionario sostuvo en una entrevista en Ecuavisa que el dictamen incurre en errores tanto formales como de fondo. Según explicó, el Ejecutivo solicitó a la Corte determinar si el acuerdo debía pasar por la Asamblea Nacional, pero aclaró que su posición fue que no era necesario, al considerar que el tratado no encaja en los supuestos del artículo 419 de la Constitución.
Sin embargo, la Corte concluyó preliminarmente que el acuerdo podría incurrir en el numeral 7 de ese artículo, lo que implicaría que sí debe ser revisado por el Legislativo. Para Herrería, esa interpretación genera preocupación porque podría abrir la puerta a considerar prohibido el arbitraje internacional en el tratado.
“El verbo incurrir significa una infracción. Si se interpreta así, se podría entender que el arbitraje internacional está prohibido”, señaló el funcionario.
La disputa jurídica: comercio vs. inversiones
El secretario jurídico argumentó que el acuerdo con Emiratos no es un tratado comercial, sino un tratado de inversiones. Por ello, considera que no estaría sujeto a las restricciones del artículo 422 de la Constitución, que limita el arbitraje internacional en controversias comerciales.
Según explicó, en materia de inversiones el país incluso tiene normas internas que prevén el arbitraje internacional, ya que Ecuador no cuenta con una instancia judicial interna capaz de resolver disputas entre Estados.
“El Ecuador no tiene un órgano administrativo ni jurisdiccional que resuelva controversias sobre tratados de inversiones. Por eso se recurre a instancias internacionales”, afirmó.
En ese sentido, defendió que estos mecanismos son comunes en el derecho internacional y mencionó como referencia el Convenio de Viena sobre el Derecho de los Tratados, que regula la forma en que los Estados resuelven disputas derivadas de acuerdos internacionales.
Un proceso aún en curso
El pronunciamiento de la Corte corresponde al primer paso del control constitucional. Ahora se abre un período de participación ciudadana de diez días, en el que organizaciones y ciudadanos podrán presentar observaciones. Luego, el tribunal tendrá hasta 30 días adicionales para emitir un dictamen definitivo sobre el fondo del tratado.
Herrería expresó su expectativa de que la Corte finalmente avale el acuerdo en su totalidad, incluyendo la posibilidad de resolver disputas en arbitraje internacional.
La preocupación del Gobierno: atraer inversión
El Gobierno sostiene que el acuerdo con Emiratos forma parte de una estrategia para atraer capital extranjero. Según Herrería, existen proyectos de inversión previstos por más de 2.000 millones de dólares en sectores como agricultura e hidrocarburos.
El funcionario advirtió que limitar el arbitraje internacional podría desincentivar a los inversionistas, ya que muchos lo consideran una garantía jurídica clave.
“Todos los inversionistas en el mundo ponen como condición que las controversias puedan resolverse en arbitraje internacional”, afirmó.
El antecedente del arbitraje en Ecuador
El debate también revive la discusión sobre el rol de estos mecanismos en el país. Herrería señaló que Ecuador ha participado en varios procesos internacionales y que, en muchos casos, los resultados han sido favorables o han reducido significativamente las indemnizaciones reclamadas.
Para el Gobierno, la discusión va más allá del tratado con Emiratos. Si el arbitraje internacional se limita, advirtió, se complicaría la llegada de inversión extranjera en un contexto en el que el país enfrenta restricciones de financiamiento interno.
“Si no entendemos que el Ecuador necesita inversión extranjera para generar desarrollo, entonces habría que apagar la luz y cerrar la puerta”, concluyó.
¿Te gusta leer Diario EXPRESO? TE PUEDES SUSCRIBIR AQUÍ