
Tatiana Coronel: ¿silencio estratégico o peligroso?
La alcaldesa subrogante no se ha pronunciado en sus redes desde el 8 de marzo, cuando defendió al alcalde Álvarez
La alcaldesa subrogante de Guayaquil, Tatiana Coronel, mantiene silencio en sus redes sociales desde el pasado 8 de marzo de 2026, fecha en la que defendió públicamente al alcalde Aquiles Álvarez tras su traslado a la cárcel del Encuentro.
Coronel asumió el despacho municipal tras la licencia solicitada por Álvarez el 10 de febrero, un día antes de su detención. Desde entonces ha pasado más de un mes en el que, aunque ha defendido la gestión municipal, su pronunciamiento público ha sido limitado.
El último mensaje que publicó fue el 8 de marzo, cuando escribió en su cuenta de X:
“Tan grande es Aquiles Álvarez que aún atravesando esta tormenta, no está vencido. Lo que cometen es una injusticia, y lo saben; por eso la disfrazan con excusas. (…) Aquiles no está en una cárcel: está en cada guayaquileño que recibió una obra”.
La necesidad de legitimarse políticamente
Para el consultor político Oswaldo Moreno, la alcaldesa subrogante enfrenta dos retos principales: consolidar respaldo dentro del Concejo y gestionar la ciudad en medio de una crisis política.
“La primera instancia es legitimarse en el Cuerpo Edilicio, porque los respaldos son a Aquiles Álvarez. Pero esa ausencia va a ser definitiva y habrá que elegir un nuevo alcalde. En ese momento tendrá que estar legitimada”, explica.
El segundo desafío está en la gestión municipal, en un escenario complejo por las tensiones con el Gobierno central.

“El encargo es complicado, mucho más en la situación actual con el Gobierno. Esta pugna ha perjudicado a la ciudad”, agrega.
Aunque Coronel no ha publicado nuevos mensajes propios, sí ha hecho repost a expresiones de respaldo de concejales como Arturo Escala y funcionarios municipales.
Tatiana Coronel: ¿Un silencio estratégico?
La politóloga Andrea Endara sostiene que el silencio de Coronel puede interpretarse desde varias dimensiones políticas y estratégicas.
Explica que una de ellas responde a cálculos de supervivencia política, en un contexto donde algunos funcionarios han renunciado para evitar quedar expuestos en medio de la crisis.
“Este silencio puede responder a la búsqueda de una coalición que la soporte y la proteja, evitando fricciones partidarias”, señala.
Endara recuerda que Álvarez llegó a la Alcaldía en alianza entre RETO y Revolución Ciudadana, lo que agrega un elemento adicional de negociación interna, más aún tras la suspensión de la RC por nueve meses.
Evitar fracturas internas, el reto
Para la también catedrática, mantener un perfil bajo también evita generar la percepción de ruptura con la administración de Álvarez.
“Este silencio es estratégico porque le permite ubicarse en un espacio institucional sin activar alarmas de que está usurpando el puesto del alcalde”, explica.
Desde la comunicación política, esta postura también ayuda a reducir el ruido de la crisis política y proyectar continuidad institucional.
Sin embargo, Endara advierte que prolongar demasiado este silencio también podría generar efectos negativos. “Si se mantiene, puede generar la idea de un vacío de liderazgo o de una alcaldesa subrogante que no actúa”, afirma.
Desde la perspectiva de la administración pública, la estrategia también podría responder a un enfoque técnico.
“Se posiciona más como gestora que como política, enfocada en que los servicios municipales continúen y el Municipio no se detenga”, señala.
Este enfoque, añade, busca despolitizar la gestión diaria y evitar comprometer proyectos de largo plazo mientras dure la subrogación.
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