Economía

Standard & Poor´s mantiene la calificación crediticia de Ecuador

La firma sostuvo la nota de la deuda soberana ecuatoriana en B-/B con perspectiva estable

90197D62-F674-4BF3-B167-CA50DF08544E
La firma emitió el comunicado de la calificación el pasado 4 de marzo de 2020.Reuters.

El 4 de marzo de 2020, la calificadora de riesgos Standard & Poor’s (S&P) anunció que mantiene la calificación crediticia de la deuda soberana ecuatoriana.

A diferencia de Moody’s, que el pasado 6 de febrero de 2020 degradó la calificación de la deuda ecuatoriana a Caa1, S&P señaló que afirma la calificación de la deuda ecuatoriana, a largo y corto plazo, en B-/B con perspectiva estable.

Tras la reducción de la calificación por parte de Moody´s, el ministro de Economía y Finanzas, Richard Martínez, señaló que la decisión de la firma "no recoge los esfuerzos significativos que el Gobierno ecuatoriano está haciendo para garantizar la sostenibilidad fiscal". Además, añadió que que se intensificará el diálogo, tanto con inversionistas como con agencias calificadoras de riesgo, para explicar a detalle el plan de reperfilamiento de la deuda en el mediano plazo.

Ministro de Economía y Finanzas, Richard Martínez

Ecuador iguala a Argentina en riesgo financiero

Leer más

Según S&P, la perspectiva estable refleja su suposición de un compromiso constructivo continuo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y una continuidad de las políticas en medio de las elecciones presidenciales del próximo año.

Mientras tanto, la calificadora asume que el Gobierno tendrá acceso a opciones de crédito de organismos multilaterales y fuentes privadas, que cubrirán las necesidades de financiamiento. Además, la firma asume el compromiso de la administración de cumplir con los aspectos clave del Programa de Facilidad Extendida (EFF, por sus siglas en inglés), a pesar de las complejidades políticas de hacerlo.

La agencia aseguró que podría reducir la calificación crediticia en los próximos 12 meses, si se producen cambios de política que perjudiquen la confianza de los inversores, eleven los desequilibrios fiscales y externos más allá de sus expectativas o dificulten el acceso a los préstamos oficiales. 

Según S&P, el aumento de las presiones de liquidez socavaría las capacidades de pago del servicio de la deuda del Gobierno. Una baja de calificación también podría resultar del contexto global incierto si presiona la posición externa de Ecuador más allá de nuestras expectativas.

Reusche

Moody's: “La población no está consciente de que debe haber un ajuste”

Leer más

Por el contrario, Standard & Poor´s podría elevar las calificaciones en los próximos 12 meses si hay un mayor progreso, aprobación y ejecución, en la amplia agenda económica del Gobierno, lo cual permitiría una reducción más rápida de las necesidades financieras de Ecuador y una estabilización de su dinámica de deuda fiscal y externa. 

También la firma podría mejorar Ecuador si la dinámica de crecimiento del PIB real comienza a compararse más favorablemente con sus pares con un nivel similar de desarrollo económico.

Los riesgos a la baja de las proyecciones económicas de S&P para este año provienen de incertidumbres políticas y posibles nuevos episodios de tensión social en el país. Además, un impacto mayor de lo esperado del coronavirus (COVID-19) podría afectar las exportaciones de productos básicos (China representa alrededor del 13% de las exportaciones totales de Ecuador).