Coronavirus: Comandos de la Brigada de Fuerzas Especiales se suman a los controles en Quito

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Coronavirus: Comandos de la Brigada de Fuerzas Especiales se suman a los controles en Quito

En la capital existen sectores del sur y norte en los que los ciudadanos no han querido acatar el toque de queda por la emergencia sanitaria

MILITARES EN EL SUR DE QUITO
En sus operaciones de control los militares han encontrado armas blancas o libadores en las callesCortesía

En el sur de Quito la emergencia sanitaria por la pandemia de coronavirus no le puso fin a la desobediencia, informalidad y desorden en sectores como la Jota, La Ferroviaria y otros. El descontrol que impera en la zona ha hecho necesario el empleo de mayor número de efectivos de la Fuerza Pública. Por eso, desde este miércoles 6 de mayo, comandos de la Brigada de Fuerzas Especiales Patria, de Latacunga en Cotopaxi, se suman a las tareas de control. Pertenecen a dos grupos élite de ese reparto militar.

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Es que en los días anteriores los militares que patrullan las calles durante el inicio del toque de queda, a partir de las 14:00, han reportado muchas novedades a sus superiores. En las zonas de mayor conflicto, denominadas ‘roja’ para sus tareas de control, los uniformados han encontrado grupos de personas circulando en horas no permitidas a quienes han tenido que llamar la atención igual que a otras que no usaban mascarillas. También retiraron armas blancas a algunos ciudadanos. En otros sectores de menor conflictividad ‘franja amarilla’ los llamados de atención continuaron por el no uso de la mascarilla o por ingerir bebidas alcohólicas en plena la vía pública.

Además, durante sus controles han encontrado ciudadanos portando marihuana, otros que no quisieron colocarse las mascarillas fueron reprendidos y entregados a la Policía. También hubo quienes se negaron a acatar las disposiciones y se portaron agresivos con los uniformados y fueron entregados a la Policía.

Desde el inicio del estado de excepción Fuerzas Armadas ha efectuado 3.283 operaciones de control de la restricción de la movilidad en apoyo a la Policía. Los militares han cumplido 918 operaciones de control en centros de rehabilitación social en los que hasta el momento se han realizado al menos siete intentos de motín. Sus trabajos de control han dejado 22.166 personas aprehendidas, 9.668 vehículos retenidos y 171 locales clausurados. Existen hasta el momento 708 uniformados confirmados con COVID-19, 158 recuperados y cinco fallecidos.

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El descontrol en determinadas zonas de la capital ha motivado el empleo también de más policías desde el lunes que inició la fase de distanciamiento social y que Quito inició con el semáforo en rojo. Hasta los cascos azules de la Policía se han sumado a las tareas de capacitación en el uso de mascarillas a los ciudadanos en las calles y otras normas sanitarias. 

Al menos 400 policías se sumaron a las tareas en 100 puntos de la capital, según informó el comandante de Policía del Distrito Metropolitano Fausto Salinas. El oficial habló de la posibilidad de más acciones de control conjuntas con Fuerzas Armadas, especialmente en el tema de revisión del porte de armas e incremento de operativos en sitios críticos en donde actúa la delincuencia. Los planes ya se empezaron a diseñar.

Hasta el 5 de mayo 40.832 personas fueron sancionadas por incumplir el toque de queda en una primera infracción. Cada uno deberá pagar 100 dólares a partir del mes de agosto. Los multados por reincidencia son 2.621 personas que deberán pagar una remuneración básica. Desde el inicio de la emergencia sanitaria 1.057 personas han sido detenidas por incumplir el decreto 1017. En el país se registran 14.750 conductores de vehículos y 10.189 conductores de moto han sido sancionados. 

La pandemia de COVID-19 dejó hasta este martes al menos 91 fallecidos en la capital en donde desde hace más de un mes se iniciaron los preparativos para la atención de casos confirmados en centros de aislamiento y protocolos de recolección de cadáveres para evitar un escenario similar al que experimentó Guayaquil entre marzo y abril. Hasta el martes se habían recogido 11 fallecidos por desplome en la calle o en domicilios de la capital.