Quito

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Arte. Una de las salas del museo está dedicada a la obra ‘Las Floristas’, que data de 1916, y otras de la época.Karina Defas /Expreso

La inversión privada le da brío al museo Camilo Egas

A través de donaciones empresariales se actualizó la propuesta museográfica del espacio. Se exhiben lienzos que se encontraban en la reserva nacional

Una enorme mujer observa. Tiene más de tres metros de altura, y desde la parte alta de la escalera mira desafiante a quienes se detienen frente a ella.

Esta mujer, rodeada de indígenas que trabajan cabizbajos, es tan solo un fragmento recreado del afamado mural del pintor ecuatoriano Camilo Egas, elaborado en 1939 en Nueva York.

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Pero si bien la inmensa obra original se perdió en el tiempo, su legado perdura en el museo que lleva su nombre.

Tras permanecer dos meses cerrado, el espacio cultural reabrió sus puertas con una nueva propuesta museográfica, que incluye la exposición de piezas que, hasta ahora, reposaban en la Reserva Nacional. Así lo explicó Fabián Paocarina, titular de la entidad.

“Entre las piezas con las que contamos actualmente están once de las catorce obras que Egas elaboró de 1922 para la Circasiana”, estableció. Tituladas ‘Ritos y Ceremonias prehispánicas’, estas fueron encargadas por Jacinto Jijón y Caamaño al artista, y marcan el inicio de su período indigenista.

Asimismo, el espacio inauguró ‘Apuntes del bosque’, que cuenta con piezas inéditas de Egas, en las que hay borradores y bosquejos de sus lienzos.

Finalmente, el espacio ahora cuenta con una exposición individualizada de la obra ‘Las Floristas’, la más antigua de la colección, donde se coloca al indigenismo como una de las tendencias renovadoras de la plástica ecuatoriana de la época, cuando Egas dejó de lado el costumbrismo.

No obstante, para lograr esta novedosa intervención, se debió contar con el apoyo de empresas privadas, como explicó Romina Muñoz, directora del Museo Nacional, entidad rectora del Camilo Egas.

“Para continuar vigentes, los museos deben renovarse, pero para eso no siempre hay los fondos que se necesitan. En este caso hubo una inversión importante que provino de un levantamiento de gestión de apoyo con la empresa privada”, explicó.

De esa inversión, cerca de $ 8.000 se usaron en pintura, montaje de las salas, el cambio de marcos y la impresión de gráfica como el facsímil del fragmento del mural.

“Uno de los grandes logros que trajo esta renovación es la ampliación de la Sala Temporal, en la que esperamos traer las obras de otros artistas, que dialoguen con el legado de Egas”, agregó Muñoz.

Además de esta novedosa opción, que permitirá a la entidad exhibir obras contemporáneas de otros creadores, la inversión también le permitió a la entidad adquirir herramientas audiovisuales para complementar las salas, como el archivo digital de notas de prensa, que se puede consultar en una pantalla táctil de la sala ‘Trayectos’.

“Sentíamos la necesidad de incorporar archivos y de recuperar la historia del espacio a través artículos de prensa de la época. Hay una generación que no concibe un museo sin la exploración digital, y sentimos que hoy podemos ofrecerlo, y que complementa lo que ya tenemos”, señaló Paocarina.

Con la reapertura, el número de visitas ha retornado a las cifras que tenían antes de la pandemia, e incluso más, pues hasta inicios de febrero se han registrado aproximadamente 7.000 asistentes.

El resultado es un alivio, como explica Paocarina, pues señala que entre fines de 2020 y 2021 el espacio había perdido hasta el 60% de sus visitas.

La recuperación inició el año pasado con el arribo temporal de la afamada pieza ‘Calle 14’, de Egas, que se expuso por primera vez desde 2007, y ahora con esta intervención. Pero si bien esperan que las cifras se mantengan, el próximo plan a realizarse es el fortalecimiento comunitario del museo.

“Tenemos vínculos con entidades culturales cercanas, y con semilleros y fundaciones de programas que atienden a niños y jóvenes aquí en el sector. Nos interesa cimentar la relación con la comunidad cercana para que nos asuman como una parte integral del barrio y vengan a visitarnos y a proponer actividades”, añadió Paocarina.

  • Historia. El Museo Camilo Egas abrió sus puertas en 1980. En 2018, tras casi cuarenta años de labores, el Estado invirtió $ 170.000 en renovar la estructura.
  • $ 8.000 se usaron en pintura, montaje de las salas, el cambio de marcos y la impresión de gráfica.