Centro de privación de libertad en Quito: analizan tres opciones para su reubicación
Vecinos de Chillogallo dicen que desde que está el centro de privación de libertad hay más inseguridad y riesgo. El predio pertenece al Municipio

El objetivo inicial de la Casa de Confianza era albergar a privadas de la libertad en estado de gestión o con niños menores de tres años.
Lo que debes saber
- El centro de privación de libertad número tres funciona en Chillogallo, en el sur de Quito, desde el 2014. Para lo moradores es un vecino incómodo y piden su salida
- El predio pertenece al Municipio de la capital y se entregó en comodato al Snai. Un informe de la Administración Zonal Quitumbe dice que el uso del suelo no es compatible
Luego de meses de reclamos por parte de moradores de Chillogallo, en el sur de Quito, la permanencia de la Casa de Confianza (centro de privación de libertad N.° 3) entra en una fase de definición. La Administración Zonal Quitumbe aseguró que se analizan tres posibles lugares para una eventual reubicación.
Te invitamos a leer: Patrulla policial que trasladaba a un detenido se volcó en el norte de Quito
La situación del predio fue tratada el 8 de abril de 2026 en la Comisión de Seguridad del Municipio de Quito, donde compareció Fernando Altamirano, delegado de la Administración Zonal Quitumbe.
Durante su intervención, explicó que el predio donde actualmente funciona el centro es de propiedad municipal y fue entregado en comodato en 2007, acuerdo que finalizó en 2017 sin que se haya formalizado su continuidad o cierre mediante un acto administrativo.
Altamirano señaló que los informes jurídicos y ambientales levantados por la Administración Zonal son desfavorables para la renovación del comodato. Entre los principales argumentos consta la incompatibilidad del uso de suelo, ya que el sector está catalogado como zona habitable y residencial, según el Informe de Regulación Metropolitana (IRM).
Tres alternativas sobre la mesa
“Existe un conflicto social evidente”, afirmó el funcionario, al detallar que la presencia de la Casa de Confianza en el sector ha generado tensiones con la comunidad. Añadió que actualmente se coordinan acciones con la Dirección de Bienes Inmuebles del Municipio para resolver la situación del predio.
En ese contexto, se conoció que dicha dependencia municipal ya mantuvo acercamientos con el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI), entidad encargada de estos espacios en el país, con el fin de identificar alternativas de reubicación. Como resultado preliminar, se han definido tres posibles espacios, aunque aún se espera una confirmación oficial.

Los vecinos aseguran que ya no es una casa de confianza, sino una cárcel.
Altamirano advirtió que una eventual salida inmediata del centro enfrenta un obstáculo logístico: “Si en este momento les piden que salgan, no tienen dónde reubicarse”. Por ello, aseguró que el proceso continúa en seguimiento mientras se concreta una solución viable.
Protestas de los vecinos
Los moradores de Chillogallo sostienen que la presencia de la Casa de Confianza ha deteriorado la seguridad del sector. Yolanda Guaña, residente del barrio, afirmó que la situación se agravó desde el 2014.
“Esto se volvió un punto rojo. Hay asaltos, venta de sustancias ilícitas, la inseguridad es constante”, denunció. Según su testimonio, el problema se intensificó en 2019, tras el traslado de personas privadas de libertad desde la cárcel de Cotopaxi hacia estas instalaciones.
Los vecinos han realizado protestas para exigir el retiro del centro. En enero pasado organizaron un plantón como medida de presión ante la falta de respuestas concretas.
Mónica Pastrano, integrante del Frente Ciudadano por la Seguridad y la Paz Sur de Quito, señaló que los habitantes “ya esperaron lo suficiente” y demandan que las autoridades actúen en función de los informes técnicos de la Administración Zonal.