Mani
El maní del Inca, herencia viva de la chacra amazónica El maní del Inca, herencia viva de la chacra amazónica.YADIRA ILLESCAS

El maní del Inca, herencia viva de la chacra amazónica

Durante la temporada de cosecha, el muru inchi se cocina y se vende en las ferias comunitarias

En las chacras del centro-sur de la Amazonía ecuatoriana, el maní no es solo un cultivo: es memoria, alimento y sustento. El muru inchi, conocido como maní de la selva, crece entre árboles y plantas tradicionales dentro de sistemas agroforestales que cuidan el suelo y sostienen la vida comunitaria.

Te puede interesar Las trenzas, un lenguaje vivo de la memoria afroecuatoriana

Sus semillas de vetas púrpuras y sabor ligeramente dulce se cosechan de manera familiar y se consumen desde tiempos ancestrales. En la comunidad kichwa de Wira Thani, en la provincia de Napo, María Tapuy cultiva muru inchi en pequeñas parcelas.

Pelileo

Memoria ancestral al pie del Tungurahua

Leer más

“Este maní alimenta a la familia y a la tierra, porque hace más fuerte al suelo”, dice mientras muestra las plantas listas para la cosecha. El cultivo ayuda a fijar nitrógeno y beneficia a los sembríos vecinos, una práctica heredada de los abuelos.

Durante la temporada de cosecha, el muru inchi se cocina y se vende en las ferias comunitarias, donde su sabor agradable atrae a moradores y visitantes. José Alvarado, agricultor shuar del cantón Tena, cuenta que lo ofrecen cocido o tostado. “La gente lo prueba y vuelve. Es un sabor suave, natural”, señala.

Semilla ancestral que nutre y genera ingresos

Junto al muru inchi, el sacha inchi, conocido como maní del Inca, sigue siendo base de la alimentación amazónica. Su fruto en forma de estrella es rico en proteínas y aceites con omega 3, 6 y 9. Rosa Grefa, productora kichwa, explica que lo usan en aceite y como snack tostado. “Es bueno para la salud y también para vender”, afirma.

El cultivo tarda entre siete y ocho meses en dar su primera producción, pero luego se cosecha cada 15 días. En Napo, estas semillas sostienen la economía familiar y mantienen vivos los saberes que conectan la chacra con la mesa.

¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!