Es fundamental aclarar las cosas con transparencia y responsabilidad
Esperemos que el presidente pueda concretar sus promesas de campaña, todavía le quedan dos años.
La trama denominada Gran Padrino tiene más ribetes de culebrón televisivo que de investigación periodística. Solamente la incapacidad de reacción de los funcionarios de Gobierno ha hecho posible que basándose en un informe descalificado por las autoridades competentes se monte una trama que tiene a una nación en ascuas.
Entiendo que los afectos del presidente son muy fuertes con su cuñado, pero de ninguna manera han estado sobre los intereses de la patria, por lo que es fundamental aclarar las cosas con transparencia y responsabilidad, para impedir que vuelvan a la escena política la muerte cruzada o la destitución del presidente, pues se paralizan las inversiones, sube el riesgo país y siguen pendientes una serie de tareas que no termina de asumir un gobierno dedicado a defenderse por las supuestas indelicadezas de un familiar.
La amistad de vieja data entre el ‘cuñadísimo’ y un sentenciado (con sentencias cumplidas) por delitos relacionados con drogas es pública. Hay demasiados testigos de la camaradería y cordialidad entre ambos, desde pasabolas hasta socios jóvenes y viejos de un importante club de tenis guayaquileño. Es posible que la relación entre los protagonistas de esta trama sea la del anfitrión y un ‘event planner’ en la organización de unas fiestas que pondrían envidioso al ‘cavaliere’ Berlusconi, absuelto en la trama de las grandes pachangas. Pero de ahí a que el ‘cuñadísimo’ tenga participación en una trama delictiva hay mucho trecho.
Esperemos que el presidente pueda concretar sus promesas de campaña, todavía le quedan dos años.
Así lo espero.
Ing. Nicolás Endara Medina